Sadao Muraki: “Vivo por y para este organismo viviente: la Orquesta”

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Venezolano de origen japonés, con una amplia trayectoria artística. Reconocido por ser el tecladista de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas. Con 30 años de experiencia impulsa exhibiciones artísticas en plazas, parques, escuelas, universidades y otros espacios públicos de la ciudad.

Abogado con especialización en Derecho Administrativo egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV). Realizó, además, estudios en la Escuela Superior de Música José Ángel Lamas.

Ha actuado en las principales salas del país como solista de las distintas orquestas nacionales. Ha producido conciertos en Argentina, Guyana, Cuba, Reino Unido, Italia, Polonia y Japón, entre otras naciones.

En 2018 recibió una condecoración del embajador de Japón en Venezuela por su labor en pro del conocimiento mutuo de las culturas de ambas naciones.

“La Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas es realmente un organismo viviente de gran rendimiento y de gran eficiencia”, manifiesta Sadao Muraki venezolano de origen japonés, presidente de la Fundación Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas.

—Comencemos hablando de su carrera en la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas.

—Mi vinculación con la Orquesta data del año 1987, cuando me invitaron por primera vez como músico extra de la Orquesta. Posteriormente, el 16 de octubre de 1988 debuté como pianista solista con la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas, en un concierto en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela (UCV), en el cual un recién retornado a Venezuela, Rodolfo Samglimbeni, actuó como director invitado, muchas lunas después él termina siendo el director artístico de nuestra Orquesta. Dos años más tarde fui contratado como tecladista de la Orquesta. Muchas personas conocen mi cargo como pianista, pero la labor real que he ejercido es el de tecladista, porque el tecladista toca varios instrumentos de la familia del teclado, como el piano, el clavecín, la celesta, el órgano y por supuesto instrumentos de teclado de corte sintetizado. Ese ha sido mi cargo de forma ininterrumpida desde el año 1990.

— ¿Cuánto tiempo lleva presidiendo la Orquesta y en qué consiste su labor?

Desde el 7 de enero del 2009, el entonces alcalde Jorge Rodríguez me nombró presidente de la Fundación. Mi labor es explicar y hacer entender la importancia del trabajo que realiza cada uno para que la tarea del otro sea posible.

— ¿Qué significa para usted la Orquesta?

—Tengo 53 años, por lo tanto han sido treinta años de vinculación con ella. La Orquesta ha sido mi base laboral de toda la vida y es la plataforma principal en la que se ha desarrollado mi carrera artística. Ha sido el lugar donde nació mi núcleo familiar, mi esposa fue violinista y violista, es decir, toda mi vida se encuentra contenida y gira en torno a la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas.

— ¿Cómo valora el trabajo de la Orquesta?

—Es realmente un organismo viviente de gran rendimiento y de gran eficiencia, esto lo logra por medio de una laboriosa organización, programación y por supuesto, de un complejo de actividades que permiten que se presenten en el escenario trabajos de calidad. La labor que se presenta en el escenario es producto de una laboriosa, cuidadosa y muy eficiente preparación por parte de la Orquesta como tal a través de sus ensayos, pero también es laboriosa la preparación de parte de los distintos componentes de la producción de la institución, estamos hablando de las personas que no aparecen en escena, pero que sin cuya labor sería imposible que las presentaciones se lleven adelante.

—Alguna anécdota…

—He vivenciado tres cuartas partes de la Orquesta, eso significa ver, vivir y sentir las verdes y las maduras. Treinta años de experiencias, eso implica un sentido de pertenencia que tratamos todos los integrantes, de mantener e impulsar en las nuevas generaciones, buscamos conservar viva la historia de la fundación. Aquí en la Orquesta todavía hay dos miembros fundadores activos y somos diez o doce personas laborando desde la primera década de existencia de la institución.

—En su trayectoria ha estado acompañado de grandes directores artísticos

—Sí, podemos decir con mucho orgullo que la Orquesta ha contado a lo largo de su historia con tres directores artísticos, quienes han sido realmente directores destacados en cada una de sus generaciones en la historia musical del país. Estamos hablando de los maestros: Carlos Riazuelo, a quien consideramos el padre de la Orquesta y estuvo en dos períodos, desde 1980 a 1984 y desde el año 1987 al 2003; Alfredo Rugeles, venezolano con una amplia trayectoria fue director artístico desde 1984 a 1987; actualmente y desde el 2003, está con nosotros de forma ininterrumpida el maestro Rodolfo Samglimbeni. Si hay algo de lo cual la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas puede sentirse orgullosa es de tener una paternidad de sonido. Eso es algo realmente importante y resaltante, le da un sello distintivo. La Orquesta puede ser reconocida fácilmente en pocos segundos en una transmisión radial, por ejemplo.

Para febrero de 2020 la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas conmemorará su cuadragésimo aniversario con el propósito de acercar la música al pueblo caraqueño con grandes manifestaciones sonoras.

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Biografía Mínima

Sadao Muraki, nació en Caracas. Es un destacado pianista egresado de la Escuela Superior de Música José Ángel Lamas donde realizó sus estudios del instrumento con la profesora Eulalia Ramos. Perfeccionó sus conocimientos con el reconocido pianista y compositor venezolano Carlos Duarte. En 1985 ganó el Segundo Premio del Primer Concurso Nacional de Piano “Moisés Moleiro”. Desde 2014 cursa estudios de Dirección Orquestal con el Maestro Rodolfo Samglimbeni, debutando en el podio con la OSMC en 2016. En 2017 realizó el estreno en Japón del Quinteto para el Fin del Siglo de Carlos Duarte. Recibió de la Alcaldía de Caracas y del Concejo Municipal del Municipio Bolivariano Libertador la Orden Buen Ciudadano (2005), la Orden Francisco de León en su Segunda Clase (2010) la Orden Waraira Repano (2015), y la declaratoria como Patrimonio Cultural Viviente del Municipio en el año 2019.

Ciudad CCS / Nailet Rojas