Felipe García: Tan importante como producir arroz, es producir una obra de arte

0

Artista plástico. Muralista. Premio Nacional de periodismo, mención ilustración en las páginas del semanario Ciudad CCS. En las paredes exteriores de lo que fue el Cuartel San Carlos se puede ver uno de los murales que ha realizado en la ciudad.

— Si las artes plásticas son un medio de comunicación, ¿qué comunica Felipe García con su arte?

— Uno trata de comunicar desde fantasías hasta obsesiones y fantasmas. Es una expresión personal, pero en la búsqueda de la construcción de un lenguaje colectivo. Vivimos en un permanente diálogo, y siempre un diálogo inconcluso. Se habla desde el arte popular, con colorido y sobre todo con la imaginación y la metáfora como herramienta. Como diría Eduardo Galeano, se trata de hacer un arte no para convencer a los convencidos.

— Picasso decía: “La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando”, ¿en qué se inspira Felipe García?

— Siempre estoy trabajando, aunque la inspiración me viene precisamente en momentos en que estoy haciendo otras cosas. Acumulo muchísimas ideas que no soy capaz de cumplirlas todas. Cuando paseo a mi perro o cuando estoy en un carrito por puesto se me ocurren imágenes que luego plasmo cuando estoy pintando o haciendo bocetos. A veces veo paredes y me enamoro de ellas y les imagino pinturas que me gustaría hacer. La agenda, por ejemplo, que tenemos veinticinco años haciendo, se me ocurrió luego de que una amiga dijo “más pavoso que frase de agenda”. En ese tiempo las agendas eran verdaderamente aburridas y se me ocurrió hacer una ilustrada y con frases y poemas inteligentes y sensibles. Me demoré más de cinco años en poder llevar a cabo ese proyecto. Soy adicto al trabajo, porque lo hago desde el placer.

— En Caracas hay varios murales que llevan su firma, ¿ese trabajo permanecerá?

— El muralismo tiene mucho de arte efímero, aunque hay técnicas que lo hacen perdurable en el tiempo. Está el esgrafiado, murales que coquetean con la escultura, la cerámica, etc. Hacer obras perdurables es siempre una meta, pero no depende solamente de uno.

— ¿De qué vive un artista plástico?

— Siempre ha sido una respuesta difícil, pero en estos tiempos de bloqueo, de devaluación, de especulación, etc., la pregunta es aún más difícil. Inclusive habría que preguntarse de qué vive un carpintero, un mecánico o cualquier otro oficio. Los que sí la tienen fácil son los que venden alimentos, los dirigentes de la oposición, con los dólares que les mandan los gringos, o los funcionarios corruptos. El artista vive de su terquedad, de hacer imprescindible su oficio y siempre, aunque cuesta arriba, lo seguimos haciendo, porque no queremos hacer otra cosa. Y de todas maneras, como dicen en el llano, el que no agradece poquito no agradece bastante.

Tenemos en estos momentos una experiencia de una galería, donde se venden los trabajos nuestros y de otros artistas y artesanos, en el Hotel León de Oro. Estamos en resistencia, pero creemos que tan importante como producir cebollas o arroz, está el producir obras de arte. Todos estamos de acuerdo en que de esta crisis saldremos adelante siendo productivos y uniendo las buenas voluntades con posiciones éticas y productivas.

— ¿Dónde hay más ficción, en el arte o en la realidad?

— Antonio Machado decía que por falta de fantasía se mentía, que la verdad también se inventa. El arte recoge el pasado, plasma el presente y se proyecta en imaginación hacia futuros posibles. La realidad es múltiple, complicada, confusa, y la latinoamericana absolutamente mágica. Por eso, en esta realidad, el artista vive en sus mejores aguas. Cuando los primeros humanos decidieron plasmar su vida en cuevas, entre otras cosas, les nació la sonrisa como característica específicamente humana. Los primeros que le sonrieron a la realidad fueron los artistas, y allí, humildemente, seguimos.

Ciudad CCS / Roberto Malaver

_____________

Retrato Hablado

El 10 de septiembre de 1975 llega a Venezuela Joel Atilio Cazal. Venía de la Embajada de Venezuela en Uruguay, donde se había asilado después de fugarse del hospital militar de Montevideo. Pero antes había sido detenido en Paraguay, su país natal, por la policía del dictador Alfredo Stroessner. En Paraguay había sido miembro de la juventud del partido comunista. Y una vez en Venezuela siguió creando las condiciones “para tomar el poder por asalto”. Así creó la revista Ko`Eyù Latinoamericano. Una revista que presentaba mensualmente una visión revolucionaria de lo que pasaba en Latinoamérica. El artista plástico Aníbal Ortizpozo, era el encargado de las ilustraciones y de presentar un afiche en cada una de las ediciones. En un acto celebrado el 28 de este mes, sus amigos Oscar Ortiz, Amílcar Figueroa y Antonio Trujillo, entre otros, consideraron que Joel Atilio fue un hombre “leal, solidario, guerrero, perseverante, alegre y con convicciones sólidas”. Dice su hija, la periodista Rocío Cazal: “Mi padre era de esos imprescindibles que no debieron partir de esta vida, pero dejó un legado de solidaridad con los pueblos desfavorecidos”. Nació el 6 de abril de 1941, allí, en Asunción, Paraguay, y murió aquí en Caracas el 27 de enero de 2010.

Ciudad CCS / Roberto Malaver

__________

El Viernes de Lira

Ciudad CCS / Ivan Lira