El voleibol fortalece a la familia

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La primera impresión que se tiene al llegar a la cancha techada Brisas del Ávila, parroquia Altagracia, es algo de desorden, aglomeración de personas, jóvenes y adultos, pero los unifica un mismo rasgo: rostros de alegría, de compartir una actividad deportiva, el voleibol.

“Así es, el voleibol nos une, fortalece como comunidad. Por los momentos son unos cincuenta participantes que hacen vida deportiva aquí. Padres, madres e hijos. Todos vecinos”, así se expresó el entrenador Pastor Lugo.

El técnico que tiene aproximadamente tres años trabajando la disciplina del voleibol en el sector recordó: “Esta cancha fue reinaugurada por el presidente (de la República Bolivariana de Venezuela) Maduro (Nicolás) en al año 2016. Desde entonces estoy ligado a esta comunidad”.

Un panal que crece

El estratega Lugo recordó que la recuperación de esta cancha comenzó mucho antes: “Hace como diez años que se creó la Fundación Panalito por la Patria, del sector Altagracia. Entonces abordamos los temas urgentes como era alumbrado, seguridad, transporte en la zona. Pero nos faltaba un núcleo cohesionador, especialmente con la juventud. Y eso era el deporte, y nuestro caso específico la práctica del voleibol”.

Además del deporte de la malla alta, en Brisas del Ávila se juega baloncesto, fútbol sala y pelotica de goma.
“Después de la reinauguración, cuando recibimos la entrega de kits deportivos que incluían balones, mallas, conos para entrenamientos, de parte del Ministerio del Deporte, el IND y la ONA (Oficina Nacional Antidrogas), el panal creció. Fue un enjambre de jóvenes y no tan jóvenes que se integraron a los combinados de voleibol en las categorías infantil, juvenil y adulto”.

En este momento son 50 los practicantes de las escalas mencionadas: “En principio lo más importante para nosotros es la vinculación con otros sectores vecinos de Altagracia. Así que es habitual realizar intercambios deportivos con equipos de Sol de Caraballo. Y con mayor frecuencia los partidos oficiales los hacemos aquí en la cancha Brisas del Ávila”.

Consultado de los logros obtenidos, Lugo resaltó la participación del voleibol de las Brisas del Ávila en los Juegos Deportivos Comunales de Caracas.

“En los del 2018 nos ubicamos de tercero y en los juegos del año pasado fuimos cuarto. Estamos trabajando más coordinados para que en los de este año podamos estar disputando el primer lugar”, indicó convencido.

Lugo volvió a comentar sobre lo importante que es la unificación de las familias del sector a través del deporte.

“Es bien edificante ver a esas madres cumpliendo diferentes roles como entrenadoras, jugadoras, guías de sus hijos”.

Vivas a los muchachos

Luego de finalizar la práctica que realizaron las jugadoras para el equipo reporteril de Ciudad Ccs, Pastor Lugo y sus muchachas lanzaron vivas para sus colegas de la selección nacional que acaban de ganar el cupo a la cita Olímpica de Tokio.

“Sí. Felicitamos una vez más a los integrantes del equipo nacional de Venezuela. Esos logros son los que nos inspiran a seguir adelante pese a las dificultades. Hay un país que no se rinde, que lucha”, expresó en su despedida el entrenador.

Voces desde la cancha

Scarlet camacho


Entrenadora-jugadora

Estoy desde que se formó el equipo Altagracia. Juego de puesto 4 o 5. Soy ramatadora y además entreno a las categorías menores. Por eso me dediqué a llamar a los muchachos para que vieran por TV el juego en que Venezuela logró el cupo olímpico.

Livis zapateiro


Jugadora puesto 5

Mi labor en el equipo juvenil es de receptora, para luego servir a las rematodoras. Aspiro a estar en la selección nacional muy pronto. Deseo representar al país y estar en unos Juegos Olímpicos. Actualmente estoy estudiando segundo año de bachillerato.

Zully camacho


Jugadora del equipo adulto

Además de ser jugadora regular del conjunto adulto tengo a mis dos hijos jugando. La niña es Anthonella y el pequeño Franco. Soy docente en un maternal aquí en el sector, y bueno tengo el doble rol de madre e incentivadora para que practiquen el voleibol.

Ciudad CCS / José cuevas / Fotos Javier campos