La Araña Feminista | De la mutilación femenina a la episiotomía

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La práctica de la mutilación genital femenina (MGF) se ha mantenido por más de mil años en varios países de África, Oriente Medio, Asia Meridional, en países de Asia como Indonesia, India, Iraq, Paquistán, y en Latinoamérica en algunos grupos étnicos de Colombia como el pueblo Wiwa. Actualmente diferentes organizaciones a nivel mundial alzan su voz por acabar con la MGF.

Ya en episodios de la Biblia, en el Génesis, es reseñada la MGF, cuando Sara la esposa de Abraham, en un ataque de celos mutiló a Agar (Hagar) una concubina de Abraham. La historia entre ellas fue de rivalidad femenina, y el castigo de un dios patriarcal que también le exigió a Sara que se circuncidara como lo hizo con Agar.

El cuerpo y el órgano femenino es considerado por las comunidades que practican la MGF cuerpos impuros. Acompañada de tradición y creencias culturales e imposiciones religiosas. Convirtiéndose en un rito de iniciación- transición, ceremonia pública donde las niñas son sometidas a la MGF para que sean aceptadas y respetadas.

El corte de los genitales se hace con materiales rudimentarios (hojillas, cuchillos) y en lugares insalubres. Las niñas son sometidas sin anestesia y los procedimientos varían. La OMS lo ha clasificado en 4 tipos: clitoridectomía, excisión, infibulación, desinfibulación.

En la actualidad, al menos 200 millones de niñas y mujeres se han visto mutiladas en 30 países, así lo informó ONU Mujeres en el año 2019. Un problema de salud pública que acarrea consecuencias como las infecciones urinarias, complicaciones en el parto, dolor crónico de por vida, daño psicológico y emocional en las víctimas.

El cuerpo femenino siempre ha sido un terreno en disputa y cualquier percepción que tenemos del mismo trasciende en creencias y prácticas sociales transversales a clase, raza y género. La práctica de MFG remite a una mirada sobre nuestros cuerpos, su autonomía e integridad corporal, considerándose la episiotomía también una MFG, práctica médica estimada en algunos casos dentro de la violencia obstétrica.

La episiotomía es una incisión larga o corta justo entre la abertura del canal vaginal y la zona del perineo que se realiza a la hora de un parto “complicado”. En algunos casos esta práctica repercute con incapacidad o invalidez en la mujer, las complicaciones más frecuentes son: hemorragias, desgarro, hematoma, infección, incontinencia fecal, dolor muscular en el perineo, agravación de las hemorroides, y repercusiones psicoemocionales en la paciente.

Diferentes investigaciones han señalado el exceso de la episiotomía por la medicina. En América Latina es mayormente practicada en adolescentes y mujeres primíparas, efectuada como práctica de rutina y de quirófano. Es necesario realizar mayores esfuerzos para reducir el uso de la episiotomía innecesaria, particularmente en los países del sur global.