Hay que incrementar la exportación petrolera y monetizar oro de las minas

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Entrevista/Pasqualina Curcio Curcio

En los últimos dos decenios, Venezuela ha tenido que soportar diversos ataques certeros contra el aparato económico y productivo del país por parte de los enemigos ideológicos de la Revolución Bolivariana, encabezados por Estados Unidos (EEUU) y sus países aliados, cuya finalidad es quebrar el proceso de cambios que se inició con la llegada al poder del Comandante Eterno Hugo Chávez el 2 de febrero de 1999.

Sin embargo, el pueblo venezolano y los gobiernos, tanto de Chávez como de Maduro, han logrado resistir a una “Guerra No Convencional” donde se han recibido misiles desde diversos flancos, cargados muchas veces de odio y otras compuestos por elementos económicos, sociales, políticos, comunicacionales y culturales, que intentan resquebrajar la construcción del “Socialismo del Siglo XXI” y el crecimiento y desarrollo de una sociedad que desea convivir en paz y seguir contribuyendo a erigir el mundo pluripolar que Chávez y muchos líderes mundiales soñaron.

Y en esa resistencia, en medio de un bloqueo y un ataque a nuestra moneda, las venezolanas y venezolanos han logrado salir adelante en esta guerra económica que merma su capacidad adquisitiva y la posibilidad de tener un nivel de vida adecuado a sus necesidades, pero con la esperanza de que en algún instante Venezuela saldrá del foso y volverá a ser esa nación que registró un crecimiento económico en los primeros años de la Revolución Bolivariana.
Para la reconocida economista Pasqualina Curcio Curcio, son muchos los factores que

juegan un papel principal en este ataque que recibe la nación y en la ralentización del crecimiento económico y la caída del aparato productivo, pero también son muchas las acciones que han de ser tomadas por el Estado para recuperar la economía y la producción nacional, así como el poder adquisitivo de todas las personas que habitan en este terruño liberado por el Gran Hombre de América, Simón Bolívar.

— Ante la serie de sanciones que tiene Venezuela y la desaceleración económica que hemos vivido en los últimos años, ¿cuál es el futuro económico de Venezuela? ¿Qué futuro económico nos espera?

— Pronosticar en condiciones normales es complejo y, en este caso, donde dependemos además de factores externos que solamente los criterios de los ataques económicos y de cómo serán es conocido sólo por quienes los ejecutan, se hace bastante complejo pronosticar, pero hay algunas variables que se pueden ir analizando.

La caída de la producción nacional comienza en el 2013 y hasta el 2018 registró cerca de 52%; es decir, es una caída bastante importante. Para poder analizar qué va a pasar de aquí en adelante se hace necesario identificar cuáles han sido las causas de esa caída, para ver cómo se controlan esas variables en pro de una eventual recuperación desde el punto de vista económico.

Curcio asegura que la desaceleración de la economía venezolana tiene muchos factores, como todo fenómeno social, pero hay dos que han sido esenciales en la generación de una ralentización del crecimiento del aparato productivo nacional, y que son la caída de la producción petrolera y el ataque a la moneda de circulación nacional: el Bolívar.

“La caída de la producción petrolera incide en la caída de la exportación petrolera y aunque Venezuela no es un país monoproductor sí somos un país monoexportador, entonces, si caen los ingresos por exportación de petróleo eso incide sobre los niveles de producción nacional, porque actúa como dinamizador de la economía venezolana”, afirma la economista.

La también docente universitaria en la Universidad Simón Bolívar explica que hace unos años el país producía unos tres mil millones de barriles diarios de petróleo, pero en la actualidad esos niveles han bajado y en estos momentos la industria petrolera sólo produce unos 900 mil barriles diarios.

“Eso tiene un efecto sobre las exportaciones petroleras, disminuyen las exportaciones petroleras y eso incide sobre la producción nacional. ¿Por qué? La respuesta es simple, porque disminuyen las divisas para importar materias primas, insumos o el consumo, etc… Eso es un factor importante”, acota.

Curcio manifiesta que la baja producción de crudo y su exportación tiene una incidencia de un 60% sobre la producción nacional. Sin embargo, informó que según las últimas cifras presentadas por el Banco Central de Venezuela (BCV) en el año 2018 ingresaron al país cerca de 34 mil millones de dólares por concepto de exportación petrolera.
“El problema es el uso que les damos a las divisas que ingresan por exportación petrolera”, recalca.

Ataque inclemente

El otro elemento importante en la caída de la producción nacional, refiere la investigadora y experta económica, es el ataque a la moneda, que ha afectado la caída de la producción nacional con un peso de 40%.

“¿Por qué el ataque a la moneda incide sobre la producción nacional? Porque el ataque a la moneda, que es una de las armas de la “Guerra Económica”, manipula políticamente el tipo de cambio e incide sobre los precios. Antes eso no se notaba, pero en la actualidad eso es obvio. Si tú vas a comprar hoy, te dicen: ‘son tantos dólares’ y si le preguntas cuánto es eso en bolívares te sacan el portal web como referencia del dólar paralelo”.

Curcio explica que el tipo de cambio incide sobre los precios y el efecto en un proceso hiperinflacionario, como el que actualmente vivimos en el país, es el deterioro del salario real, y por más que se aumenten los salarios nominales el incremento de los precios es acelerado y en mayor proporción que el crecimiento de los salarios.

“Si nosotros antes demandábamos por cantidad de bienes y servicios y ahora no nos alcanza el salario, vamos a demandar menos cantidad de bienes, y por consiguiente el que produce zapatos, vestidos, alimentos, entre otros, no va aproducir la misma cantidad y va a contraer el proceso de producción”, asegura la docente universitaria.

Para Curcio el futuro económico dependerá mucho de estas dos variables: de las acciones que pueda llevar a cabo el Gobierno Bolivariano para recuperar los niveles de producción y exportación petrolera, y de cómo se puede contrarrestar el ataque a la moneda y la magnitud que pueda tener, ante lo cual se hará necesario que la Revolución blinde la economía, en especial la moneda.

— ¿Y qué políticas puede aplicar el Gobierno para blindar la economía?

— Si el ataque viene por la moneda, hay que blindar la moneda de circulación nacional, con la que marcas precios y salarios, tienes que evitar que te la manipulen.

Asegura Curcio que una de las maneras de hacerlo es aumentando las reservas internacionales, incrementando la exportación petrolera, por un lado, porque son las que generan divisas; y por el otro aumentando las reservas en oro, ya que el sistema monetario internacional permite que cualquier país pueda contar como reserva el oro.

Entonces, continúa explicando la economista que se puede monetizar el metal áureo que se tiene en las minas.“Cuál es la propuesta, agarra el oro de las minas, llévalo al Banco Central de Venezuela, certifícalo, monetízalo y ahí lo vas a tener”.

— Bueno, eso es lo que se está haciendo, ¿no?

— Las cifras del BCV, que tienen que ver con las reservas internacionales, no muestran un incremento de las reservas por la vía del oro. Ahorita hay alrededor, según las últimas cifras que no se han movido, de 162 toneladas de oro en el BCV, que se ha mantenido en los últimos años. En todo caso, si se están llevando el oro no lo están monetizando.

La docente universitaria acota que Venezuela tiene grandes reservas de oro en el subsuelo, además de las que ya se encuentran en el Banco Central de Venezuela, que de usarse apenas un 10% de las 162 toneladas que se encuentran en el ente emisor se puede fortalecer la moneda, sin contar que monetizando el oro que se produce en las minas, unas dos toneladas mensuales, podemos incrementar anualmente las reservas internacionales entre unos 2 mil millones y medio a 3 mil millones y medio de dólares.

“No es una medida, son varias las medidas integrales para recuperar la economía, pero aquí lo importante es blindar la moneda ante los ataques inclementes y desmedidos”.

Venezuela es un país monoexportador

— Excelente todo lo que está diciendo, pero nuestra pregunta es: ¿a usted la escucha el Gobierno?

— Qué es lo que yo estoy planteando, hay que producir y diversificar las exportaciones; porque de la economía venezolana se dice que es monoproductora y realmente no es así, porque de todo lo que se produce, el PIB, el 85% es producción no petrolera, históricamente, por lo menos desde la nacionalización, y el otro 15% es producción petrolera. Realmente nosotros producimos otras cosas. Hay producción agrícola y hemos dicho que no todo lo que nos comemos es importado; el 88% de los alimentos se produce en Venezuela, hay algunas diferencias en los últimos años por la coyuntura, pero históricamente el 88 %: frutas, verduras, leche, pollo, carne, huevos, eso se produce aquí, así como el sector manufacturero y el sector servicio.

— Pero lo producen los privados, y apenas exportan el 2%, según dijo usted…

— Qué pasa, tenemos un sector privado que no exporta y capta el 98% de las divisas, y produce lo mínimamente necesario para el abastecimiento interno, y no exporta porque no necesita exportar, ya que las divisas las capta…

— ¿Y cómo las capta, cómo capta el 98%, se las da el Gobierno?

— Históricamente es uno de los problemas estructurales que tiene la economía venezolana. Según cifras del Banco Central, desde 1976 a la fecha en Venezuela han entrado por concepto de exportación petrolera 1,4 billones de dólares, de los cuales 695 mil millones de dólares han ido a manos del sector privado.

Curcio precisa que esto ha sucedido porque en una época las grandes corporaciones y el sector privado en general compraba dólares a bajos precios, pero a partir de 2003, por órdenes del presidente Hugo Chávez, se comenzó a controlar el flujo de divisas hacia el sector privado, y a partir de ahí comenzó a generarse el fenómeno de sobrefacturación.

“El sector privado qué hacía. ¡Ah, bueno!, voy a traer acetaminofen que me cuesta un dólar afuera, pero en la factura aparecía 10 dólares, cuando traía lo equivalente a un dólar. En mercancía estaba la mercancia, pero los otros 9 dólares, que también lo reflejan las cuentas del BCV, están en los depósitos bancarios del sector privado afuera, que son unos 155 mil millones de dólares, datos del Banco Central”.

La experta manifiesta que otro mecanismo de captación de divisas, por parte del sector privado, es la repatriación por parte de las multinacionales, cuyas oficinas en Venezuela le remiten las ganancias obtenidas en dólares, y eso es una cifra que ronda los 12 mil millones de dólares.

“Tenemos las capacidades de diversificar la exportación, y eso no significa que vamos a dejar de exportar petróleo, y lo que ingrese por ese concepto, si son recursos del Estado, hay que controlarlo para que no siga alimentando las cuentas bancarias del sector privado; y eso no siginifica que el sector privado no va a estar ahí, siempre va a estar ahí, pero una cosa es que esté abasteciendo el mercado interno y produciendo para exportar y hacerse de sus propias divisas, y otra cosa es que esté ahí para producir lo mínimo e impactando las divisas, que siempre hemos dicho que el gran negocio del sector privado en el país ha sido la captación de las divisas del Estado”, recalcó la docente universitaria, y para finalizar hizo hincapié en la necesidad de fortalecer el Bolívar.

Guerra Económica o Guerra No Convencional

Ante la pregunta de cómo puede denominarse la situación que está viviendo la “Patria de Bolívar”, si “Guerra económica”, “Guerra No Convencional”, “Bloqueo Económico”, “Ataque a la Moneda” o “Guerra de Cuarta Generación”, la economista y docente universitaria señala que es importante estar claro que nos encontramos en medio de una “Guerra No Convencional”, donde el uso de las armas y la invasión de tropas extranjeras no son parte del juego, pero tienen diversas aristas entre las que se encuentran lo económico, que a su vez tiene unos factores que inciden, como la depreciación del bolívar por parte de factores externos, la baja en la producción y manufacturación de productos esenciales para el consumo humano, así como el apoyo tecnológico y la adquisición de equipos y repuestos para reparar los equipos dañados, entre otros tantos como las medidas unilaterales impuestas a nuestro país.

De igual manera, Curcio refirió que esta “Guerra No Convencional” tiene aspectos culturales, sociales, ideológicos y comunicacionales, como es el uso de las redes sociales y la emisión de mensajes contra el proceso revolucionario.

Precisó que estamos en una fase donde se nos está invadiendo con una moneda que no es nuestro signo monetario.

Bibliografía Mínima

Pasqualina Curcio Curcio es economista egresada de la Universidad Central de Venezuela (UCV), con una Maestría en Políticas Públicas del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA) en 1995 y un doctorado en Ciencias Políticas de la Universidad Simón Bolívar (USB) en 2003, es profesora agregada de esta última en el Departamento de Ciencias Económicas y Administrativas. Cursó el programa de formación de salud internacional de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y fue consultora de este organismo internacional. Fue directora ejecutiva del Instituto de Altos Estudios en Salud Pública “Dr. Arnoldo Gabaldón”, directora general de Planificación y Presupuesto del Ministerio de Salud y Desarrollo Social (2001) y consultora del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (1996-2000).

Juan Carlos Pérez Durán|Fotos: Vladimir Méndez