Miguel Posani: Estamos ante un cambio de vida epocal

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Hipnoterapeuta, graduado en la Universidad de Psicología de Padova, Italia. Columnista de la Revista Épale CCS.

— ¿Cómo enfrenta un psicólogo la cuarentena?

— Bueno, igual que cualquier otro ser humano, cada uno de nosotros enfrenta esta cuarentena desde sus dramas y condiciones particulares. En mi caso estoy haciendo consulta “on line” estoy abriendo un “psicogrupo” también en línea, como grupo de apoyo terapéutico para cada quien lo requiera o necesite. También escribo y envio intentos de comics para Épale CCS. Yo creo que cada uno de nosotros sabe hacer al menos algo bien, como profesión, oficio, capacidad, y además puede aprender, el momento nos exige como seres humanos, civilización y especie, que cada uno de nosotros nos solidaricemos, seamos cercanos y útiles a los demás al menos telemáticamente.

— Y los pacientes ¿cómo lo estarán pasando?

— Todos nosotros podemos de una u otra forma desarrollar síntomas como angustia, insomnio, irritabilidad, depresión, frustración, fobias, pánico. Debemos apoyarnos y ayudarnos por teléfono. Todo el cúmulo de problemas interpersonales que teníamos ahora se concentran en un lugar y debemos resolverlos. Una persona en terapia tal vez tenga algún otro soporte o herramienta como la capacidad de tomar distancia de sus vivencias negativas y poder mediar con ellas, evitando llegar a situaciones de angustia extendida o ataques de pánico. De todos modos, querámoslo o no, estamos ante un cambio de vida epocal, en donde en cuestión de días, la ciencia ficción se convirtió en realidad y en donde debemos dar ya un salto inmediato a lo digital, el video chat, etc. Creo que en estos momentos no hay ningún “psicofeligrés” de cualquier templo terapéutico y psicológico que no esté migrando a las consultas en línea. Internet se vuelve como el agua y la luz, una necesidad vital y más en la situación de distanciamiento social, toda la inventiva de nuestro país debe dirigirse así como a producir comida, medicamentos etc., a que todos los ciudadanos de Venezuela tengan acceso a internet gratis y veloz, no para la distracción o el juego, sino para la comunicación, la sociedad es comunicación, intercambio de información, cifras, transacciones.

— ¿La Escuela de Frankfort, el psicoanálisis, el conductismo, el neoconductismo, habrán estudiado la conducta de la gente en las cuarentenas?

— Hace poco recién salió en la revista The Lancet, que es una revista importante a nivel de divulgación de información científica verídica, un estudio sobre el impacto psicológico de la cuarentena. Ahí se indican varios peligrosos estresores, como la duración, el miedo a infectarse, la frustración y el aburrimiento, suministros inadecuados e información inadecuada. Y en él se resumen varias indicaciones para mitigar las consecuencias negativas de la cuarentena: Brindar a las personas toda la información disponible. Proporcionar suministros adecuados. El altruismo es mejor que la coerción.

— ¿La conducta del venezolano ha cambiado para bien o para mal?

— Nos hemos estado adiestrando en la carencia desde hace varios años gracias al bendito imperio. Y ahora algo que parecía negativo, ese adiestramiento se convierte en una virtud, lo que debemos entender todos es que el virus no reconoce emociones, sentimientos, opiniones ni creencias, eso sí, le encantan los inconscientes, los “eso no me pasará a mí”, los estúpidos y ególatras.

— ¿Será posible que un virus sea capaz de apartar el odio por mucho tiempo?

— Lo que estamos viviendo es “la suma de todos los miedos”. La realidad se nos volteó como un guante en menos de dos meses. Este evento epocal nos va a exprimir a todos y nos sacará lo malo y lo bueno, lo egoísta y lo altruista. Y cada uno decidirá si pertenecer al género humano o involucionar al biofascismo. Sólo estamos al inicio. Fíjate, la naturaleza nos encerró a todos, para reflexionar, meditar y descubrir que somos muy frágiles. Pero no nos podemos quedar en rezar; debemos actuar, activar la inteligencia, participar cada uno colectivamente en lo que somos buenos. Apoyarnos entre todos. Obligatoriamente de esta saldremos desechando todas las tonterías y estupideces del pasado, uniéndonos y demostrándole al planeta en que vivimos, que somos dignos de considerarnos la especie “más inteligente”.

Ciudad CCS / Roberto Malaver