Omar Catarí, bronce olímpico

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Desde los Juegos Bolivarianos de 1981, en Barquisimeto, el larense Omar Catarí se convirtió en una figura del boxeo y del deporte nacional, condición que ratificaría definitivamente en los Juegos Olímpicos de 1984 en Los Ángeles (Estados Unidos), donde logró medalla de bronce en el torneo del peso pluma (57 kilos).

Catarí, quien el 25 de abril cumplirá 57 años de edad, apenas contaba con 17 cuando representó a Venezuela en los Bolivarianos que tuvieron lugar en la ciudad donde reside desde que apenas contaba con seis.

Allí debió resignarse con lágrimas ante el hecho de no poder disputar la final de su división, aunque se había clasificado para pelear por la medalla de oro, como consecuencia de una fractura de clavícula. Se quedó con presea de plata y la simpatía de los aficionados venezolanos.

Dio sus primeros pasos en el pugilismo bajo la mirada escrutadora y las indicaciones orientadoras del entrenador Naudy Medina, quien estuvo pendiente de él durante toda su carrera deportiva y de quien el púgil señaló que fue “como un padre”.

Llegó al gimnasio junto a su hermano José, ambos conducidos hasta allí por Oscar, mayor que ambos y movido por las veces que tuvo que poner orden entre los dos cuando cruzaban puños en la casa.

Además, Omar tuvo que salir a temprana edad a la calle para realizar labores que le permitieran contribuir con la economía familiar, donde no faltaron los más grandes que quisieran “someterlo”, por lo que debió aprender a defenderse con los puños.

En diciembre de 1980, con 16 años de edad representó al estado Lara en los Juegos Nacionales Juveniles, escenificados en Ciudad Bolívar. Entonces existía mucho entusiasmo en el boxeo venezolano ya que en los Juegos Olímpicos, entre julio y agosto de ese año en Moscú, Benardo Piñango había ganado medalla de plata.

Omar subió a lo más alto del podio en esos Nacionales Juveniles de Ciudad Bolívar, logró oro y la valoración de los técnicos de la Federación Venezolana de Boxeo para convocarlo a la selección nacional de adultos con miras al ciclo olímpico que comenzaría el año siguiente con los Bolivarianos de Barquisimeto, donde ya señalamos que logró el subcampeonato.

Las expectativas aumentaron para los Juegos Panamericanos de Caracas en 1983, pero tras superar su debut en la cita continental sucumbió en su segundo combate, en el que se encontró con el entonces imbatible peleador cubano Adolfo Horta, conocido como “el hombre del boxeo total”.

Horta superaba a Omar en siete años de edad y varios centenares de combates, venía de ganar plata en los Olímpicos de Moscú y obtuvo el oro en Caracas, que agregó al que había logrado en los Panamericanos de San Juan (1979), Puerto Rico. Además, fue campeón mundial en Belgrado (1978), Munich (1982) y Reno (1986).

En los Olímpicos de Los Ángeles-1984, Catarí comenzó su actuación con victoria sobre el argelino Said por RSC (Réferi Suspende el Combate), en el segundo asalto, venció 4-1 al japonés Satoru Higashi y, con igual puntaje, al surcoreano Park Hyun-Ok. En semifinales cayó 5-0 ante Meldrick Taylor (EEUU), quien al final ganó el oro, quedando el boxeador larense con bronce.

Catarí también fue a los Olímpicos de Seúl-1988 (Corea del Sur), donde ganó su primera pelea y se despidió en la segunda.

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Anécdota

En su pelea de semifinales en los Juegos de Los Ángeles fue derrotado por el estadounidense Meldrick Taylor con fallo de 5-0. La rapidez de manos del rival fue impresionante, lo sorprendió y derribó con una fuerte derecha cuando transcurría el segundo tramo, pero Catarí se levantó y concluyó el careo.
Hace unos años Omar le contó al periodista Frank Depablos que después del golpe recibido en el segundo asalto que lo llevó a la lona, en la rueda de prensa posterior todo el mundo le hablaba de la medalla, y él, atontado por el golpe que había recibido en el mentón, no sabía de qué se trataba y mucho menos de cómo había terminado el tercer asalto.
Es decir, el larense transitó los minutos finales con el “piloto automático”.

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Biografía Mínima

Omar Enrique Catarí Peraza nació en Río Claro, estado Lara, el 25 de abril de 1964, pero desde los seis años se trasladó con su familia a Barquisimeto, donde comenzó a practicar boxeo.
Desde que calzó los guantes por primera ocasión, su vida ha estado ligada al pugilismo, al punto que una vez concluyó bachillerato se decidió a continuar en ese deporte, como entrenador, y para ello se convirtió en Técnico Superior en boxeo.
Como aficionado, ganó 150 peleas y perdió 26. En el boxeo profesional obtuvo 11 triunfos, perdió cuatro, y en 1992 enfrentó al mexicano Genaro Hernández, campeón mundial super pluma, y falló por decisión, cuatro meses después hizo su última pelea.

Ciudad CCS / Juan Cermeño