En la lucha el contacto genera choques riesgosos

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La lucha, además de ser una de las prácticas deportivas más antiguas, también se caracteriza por ser un deporte de contacto bastante exigente y completo en donde se utiliza la fuerza, la elasticidad, la potencia y la rapidez, que unido a un correcto entrenamiento técnico y estratégico minimizaría un gran porcentaje el riesgo de sufrir lesiones.

Es un deporte para todos los géneros, las reglas de competición requieren que el atleta se enfrente a otro de acuerdo al peso de su clase, se tiene permitido utilizar las piernas tanto para la ejecución de técnicas como para inestabilizar al adversario en el tapiz, por ello son tan frecuentes las lesiones osteomusculares que afectan a las extremidades inferiores, como la articulación de la rodilla y el tobillo.

Sin embargo, otras estructuras anatómicas que no escapan de sufrir algún riesgo de lesionarse son la cara y las orejas, donde pueden ocurrir contusiones, raspaduras, inclusive algunos cortes en la piel, que si no son tratadas podrían infectarse, una de ellas son las orejas de coliflor causadas por traumatismos severos en las mismas; en algunos casos son drenados y se coloca yeso para conservar la anatomía de la oreja cuando mejora el edema.
Aunque es difícil de evitar las contusiones, el usar protector de cabeza con acolchado frontal disminuye también el impacto de orejas, es la mejor defensa contra esta potencial desfigurarte lesión, el protector bucal también es de vital importancia porque protege la lengua y los dientes. Ya que los luchadores mantienen un contacto constante de las rodillas contra el suelo, un saco situado frente a la rótula llamada bursa se inflama produciendo dolor agudo y edema de esta manera se irrita dicha estructura, esto se conoce como bursitis rotuliana.

Las lesiones de los ligamentos colateral medial y colateral lateral son las más comunes por las fuerzas de tracción en la articulación de la rodilla, los esguinces de tobillo en sus diferentes grados, por ejemplo: el de primer grado es tratado con antiinflamatorios, hielo y reposo; de segundo grado en adelante también requiere tratamiento farmacológico, inmovilización inmediata y en algunos casos la cirugía. En síntesis, la prevención de lesiones debe ser un objetivo fundamental de todos los participantes y entrenadores, además el uso de equipo de buena calidad.

Ciudad CCS / Ydalmis Bravo