Invictus

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Exterior-Día-Estadio Ellis Park, Johannesburgo, 24 de junio de 1995
Video: Se trata del momento cumbre al final de la película y Clint Eastwood cierra la cámara hasta un plano lo suficientemente cercano que logre proyectar en el espectador toda la potencia del drama, sintiendo la emoción y el cansancio vividos por todos los protagonistas hasta llegar al histórico momento: vemos al presidente del país felicitar al capitán del equipo -después de haber ganado contra todos los pronósticos- . Nelson Mandela entrega la Copa del Campeonato Mundial de Rugby.  Acto seguido estalla en el audio el festejo de 63.000 voces de todos los colores presentes en el estadio. La misma alegría que ganándole al racismo une a 40.000.000 de Sudafricanos en distintas imágenes.
Adelanta a escena final de la película:
Plano cerrado de Nelson Mandela en interior de carro saliendo del estadio.
Mandela Off: (para sí mismo) “No importa cuán estrecho sea el camino, cuán cargado de castigos el viaje…soy el amo de mi destino, soy el capitán de mi alma”.
Flashback a toma panorámica de la situación en Sudáfrica, 1995, con Nelson Mandela como presidente y protagonista.
La aparentemente contenida  fuerza emocional de la película Invictus, lograda una vez más por su inteligente y poco cliché mirada humanista, parece ser un lujo dramático que se permite Clint Eastwood en esta ocasión, al contar para su película no solo con uno, sino con dos campeonatos mundiales que se juegan la final al mismo tiempo y en la misma película.
Porque por un lado cuenta con la clásica emoción del enfrentamiento deportivo… y por otro lado, da cuenta del odio y del racismo que se vive en Sudáfrica, y al mezclarse ambas historias llegan al sentimiento logrado. El resultado es una película a la que no le faltan argumentos para ser convincente, sin la necesidad de caer en sensibilidades baratas para lograr en el 2009 la nominación en los Premios Globo de Oro como Mejor Dirección para una película dramática. Mas allá de la magistral y empática interpretación de Morgan Freeman como Nelson Mandela, protagonizan también en Invictus verdaderos talentos como lo son la solidaridad, el trabajo en equipo, así como la sana autoestima y la confianza en el éxito…Y si usted es de los que se queja porque no se acostumbra a quedarse en la casa, póngase un poco en los zapatos del otro e imagine por lo que tuvo que pasar Nelson
Mandela durante los 27 años que estuvo injustamente preso en una celda de 4 metros… entonces, mejor disfrute de una buena película como Invictus.
La misma película de siempre:  Nelson Mandela ganó el Premio Nobel de la Paz en 1993, al mismo tiempo que ganó su espacio en la Lista de los Terroristas más buscados de Estados Unidos hasta el 2008 que lo sacaron, cuando ya tenía 89 años.
Ciudad CCS / Diego Fresán