Ponchaos en cuarentena

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Durante la sexta semana de la cuarentena social para luchar contra la transmisión del COVID-19 en los altos mirandinos aparecieron varios ponchaos. La academia de béisbol Diamonds, unos oficiales de la GNB que no lograron su objetivo anticonstitucional, los dueños de hoteles y pensiones donde van a alojar pacientes del virus, los peatones comunes ante el alza del dólar y el derrumbe de los precios petroleros, todos fallaron en su turno al bate.

Académico no hit no run

Las autoridades le metieron un no hit no run a la academia de béisbol Diamonds al hacerla acatar el aislamiento ordenado por el Ejecutivo (y que es norma mundial).
Durante el abordaje a la academia se realizó el respectivo despistaje (a Dios gracias con resultados negativos en todos los casos), y así los pichones de peloteros, su entrenador y la cocinera pasarán el confinamiento en sus respectivos hogares.
Surgieron interrogantes: ¿Dónde están los padres de estos muchachos? ¿Por qué permitieron que sus hijos siguieran en esa actividad en vez de estar en sus casas? ¿Será que es más importante una posible firma para un futuro grandeliga que la salud y la vida misma de esos chamos? ¿Si sus hijos enferman fatalmente quién cobra los bonos en dólares? Tamaña irresponsabilidad.

Encerrona involuntaria

Las redes de los periódicos locales hicieron vox populi el robo de unas armas de Puerta Morocha por parte de unos efectivos de la GNB, quienes vieron pasar tres rectas de humo de los órganos de inteligencia que frustraron su intentona.
Ahora cumplirán encerrona involuntaria y alternada entre los dogauts de Fuerte Tiuna (investigaciones del Tribunal Militar) y Ramo Verde (prisión); donde según se ha dicho ya, debe existir alerta máxima ya que en ese recinto se han robado muchas bases otros confinados, y todas las investigaciones quedaron ponchadas. Cero hit, cero error, varias carreras (una de cada prófugo como Carlos Ortega, por ejemplo) y cero detenidos.

La economía no sabe batear

Por caprichos de la economía mundial en tiempos de coronavirus, ponchao quedó el precio del barril de petróleo. La pregunta de JuanBimba: ¿Ahora cuánto vale un petro?
Ponchao quedó el pueblo del eje Los Salias-Carrizal-Guaicaipuro, al salir estrictamente a adquirir los alimentos básicos y chocaron con la curva exponencial y demencialmente creciente del dólar asesino que todo lo mueve sin control.
Otro ponchao fue don Pedro Freites, un pequeño emprendedor al que, contrario al anuncio presidencial de exoneración temporal, el Banco de Venezuela le descontó la cuota completa de un microcrédito recibido al inicio de marzo. ¿Entonces?

No agarraron la seña

A pesar de su manifiesta colaboración, ponchaos andan los dueños de pensiones y hoteles por no saber a ciencia cierta si van a recibir pacientes del coronavirus o repatriados para cumplir allí su cuarentena. Como fuere, ya se adelantaron los protocolos de higiene, desinfección y acondicionamiento. Las autoridades deberán aclarar.

Ajustan horarios

Como pareciera lógico, las autoridades altomirandinas (no se sabe si en consenso, pero se hizo) apretaron tuercas en los horarios para que la gente haga sus compras o mitigue la urgencia que pudiera presentar.
Hasta la 1 de la tarde en Los Teques y hasta las 3 en Carrizal y San Antonio, es el tope anunciado. Así que la gente deberá acatar, de lo contrario le puede salir arresto preventivo, con charlas de concienciación más multas de hasta 2 mil UT y funciones de desmalezamiento, desinfección o recolección de desechos sólidos, luego del tedioso paseo a bordo del Coronabús.
Automercados, expendios de víveres y artículos de limpieza e higiene personal deberán adecuarse a sus nuevos horarios de 8 y 11:30 de la mañana. Solo las farmacias abren hasta las 6 de la tarde, lo cual mejora el despacho y la reposición. Con respecto al gentío incontrolable que busca gasolina se está aplicando el plan pico y placa, únicamente para quienes porten salvoconducto. Solo hay dos estaciones de servicio activas: La Auxiliadora en la recta de Las Minas y desde esta semana Cumbre Roja en sustitución de La Mata.

Llegaron los hits

A pesar de ciertos retrasos del CLAP, pequeños focos hamponiles y los lógicos racionamientos de agua y luz, la lectura que se hace en torno a la actuación de los tres burgomaestres, en términos generales, es positiva. Han mantenido a raya la expansión de la pandemia, se abocan a las comunidades más vulnerables con operativos especiales de alimentos y medicinas para enfermedades crónicas. Siguen las pruebas de despistaje, la atención casa por casa y las jornadas de desinfección.
Por otra parte, con altísimo average, llegan al cajón de bateo los científicos del IVIC, quienes con el descifrado del genoma del coronavirus se enrumban a establecer tratamientos más efectivos. Ellos apuestan a ganar el difícil juego. Amén.

Ciudad CCS / Por Luis Martín