Aprendamos a cultivar la tierra en nuestras ciudades

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Muchos nos preguntamos ¿qué será factible para aprender en esta cuarentena mientras estamos en casa, que sea fácil y sencillo? Como caraqueños tenemos la inquietud de vivir en el campo y aprovechar los recursos que el mismo nos brinda. ¿Sería bueno sembrar en los alrededores de nuestras casas o apartamentos? Es positivo. Hay experiencias en urbanismos, que dan ejemplo del uso de los materiales desechables para cumplir con lo primordial y hacer abono mediante la técnica del compost. De modo que la ciudad nos da elementos para poder hacer una siembra en nuestro entorno.

El cronista y escritor José Roberto Duque nos enseña, de una manera sencilla, cómo preparar un compost, principalmente aunado a la situación que se vive actualmente en nuestro país: “Si algo es deseable en esta cuarentena y mientras dure la pandemia, es que vayamos aprendiendo a vivir de otra forma, es decir que nos vayamos acostumbrando a la idea de que esas ciudades diseñadas por los gringos ya no son viables para nosotros que estamos en revolución. Lo primero que hay que apuntar es al objetivo a largo plazo, es vivir de otra forma, Ahora bien, qué significa “vivir de otra forma”? Es aprender cosas tan básicas como que los alimentos no nacen en el supermercado, que podemos producirlos nosotros, y que para producir alimentos hace falta para empezar, tierra fértil, la misma no es otra cosa que tú vas y compras por ahí, aunque pudieras hacerlo. Hay una forma más noble de hacerlo y es producir uno mismo el abono, para que sea un buen nutriente para los alimentos”.

En este sentido, hace un llamado para que nos convirtamos en merecedores de lo que nos regala la naturaleza, estemos en el espacio que estemos.

Los desechos vegetales generan nutrientes para las plantas.

Produzcamos con conciencia

Hoy día la agricultura urbana es garantía de producir localmente lo que podamos consumir a corto plazo, esta iniciativa se da en los sitios urbanos que por lo general aún conservan en sus suelos los nutrientes y otros elementos que existieron anteriormente. Es un aprovechamiento de recursos para contrarrestar la guerra económica y favorecer la producción local dentro de un territorio.

En este caso, la cuarentena no arropa negativamente a las familias, algunas invierten el tiempo en algo productivo para el bienestar de sus integrantes. Por su parte como bien se detalló al principio, el compost es el punto de partida para lograr una siembra fértil. Vale la pena detallar que el compost es un producto obtenido a partir de diferentes materiales de origen orgánico, los cuales son sometidos a un proceso biológico controlado de oxidación denominado compostaje. Posee un aspecto terroso, libre de olores y de patógenos, es empleado como abono de fondo y como sustituto parcial o total de fertilizantes químicos que pueden dañar el suelo.

Para Duque es importante que desde nuestras trincheras, conozcamos lo importante que es contribuir con el bienestar del medio ambiente. En plena cuarentena muchas familias generan gran cantidad de desechos vegetales, viendo como un factor favorable, apostar por su funcionamiento. Cabe destacar que cada familia por lo general tiene un conocimiento básico en el tema de la agricultura, lo cual nos ayuda a pensar en positivo, en una nueva costumbre y que con esta medida sencilla nos cambie la vida.

Así se compostea agroecológicamente

1 Distribuir los desechos que se generan en tu casa, bien sea conchas de plátanos, cáscaras de huevos, restantes de pimentón y ají, conchas de frutas entre otros. Esto evitaría en un primer momento la proliferación de moscas y la contaminación.

2 Clasificar la materia orgánica, colocar por un lado los desechos industriales (plásticos, vidrio, metal, bolsas) y por otro lado los desechos vegetales (borra de café, conchas de frutas, entre otros).

3 Una vez que tengamos los restos de comida, la manera más fácil de compostar, es en un envase, donde se colocan hojas secas en el fondo, y encima de esas hojas, colocar el resto de las conchas de frutas y demás desechos vegetales, luego encima de los desechos colocar una capa de tierra de cualquier tipo, bien sea de jardín o de los porrones que consigas alrededor.

4 Repetir el proceso hasta que el envase esté lleno. Si vives en un apartamento dejar el mismo en cualquier jardinera, pero si te ubicas en una casa común y corriente, el patio sería ideal. Es recomendable ubicar el compost en un lugar fresco.

5 Es prudente acudir al sitio donde dejaste el material y revolverlo cada tres o cuatro días, colocar un poco de agua para que se humedezca y acelerar el proceso de descomposición. Se debe utilizar una bolsa negra para cubrirlo. Este proceso debe repertirse hasta dar un material húmedo a lo que finalmente se coloca en canteros para poder sembrar.

JOSÉ ANTONIO VALERO  / CIUDAD CCS