Las hermanas Funes y las muñecas de Aquiles

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Aquiles Nazoa, en cien años, ha logrado germinar en el imaginario de la gente sencilla de este pueblo, en músicos, artistas, poetas, artesanos, semillas que pueblan los senderos del hombre nuevo. Las hermanas Funes: Laura, Flor, Rosaura y Janette, han logrado desarrollar una experiencia en el precioso arte de la elaboración de muñecas de trapo desde una tradición familiar que dialoga constantemente con el espíritu de nuestro centenario Aquiles.

En el centenario del ruiseñor de Catuche compartimos la experiencia de su trabajo como extensión espiritual de nuestro poeta.

¿Qué significado tienen las muñecas de trapo para la infancia, la vida familiar, el crecimiento personal de las hermanas Funes?

Rosaura: Nuestras muñecas reflejan la niñez que las hermanas Funes tuvimos a través de nuestra abuela Ana Florencia Ramos, nos llenaba de alegría y aprendizaje, rasgando telas viejas, cociendo o amarrando para así darnos el hechizo de los sueños y de la vida, “Una muñeca de trapo”. Cada muñeca era una vida más, un juego más, un respeto más de valores y enseñanzas familiares.

Así aprendimos y jugamos no solo con las muñecas, sino con todos los juegos tradicionales, metras, cero contra puncero, el escondite, policía y ladrón, pisé, la semana, el avión, tonga, la cinta, el ángel bueno y el ángel malo, la gallinita ciega, maquina Susi maquina Susa, arroz con leche o con coco, la pájara pinta, fusilao, la señorita, el palo encebao, trompo, perinola, yaqui, stop, ale limón, la ere, la ere paralizada.

Pasado el tiempo Ángela Miguelina nuestra madre, nos inculcó el arte manual, allí estábamos las cuatro hermanas: Laura, Flor, Rosaura y Janette ayudando a mamá en esas labores formativas.

Quien se rehúsa a tener la dicha de haber aprendido algo de arte a través de nuestros padres. Por otro lado el viejo Funes; papá José Manuel hablando del cine, de los actores, de las películas, de los viajes, del arte. Menos que menos rehusarse a un viaje, o un estreno o a una grabación.

Pero no solo nuestros grandes maestros del arte la abuela, mamá y papá tuvieron que ver con toda nuestra infancia y adolescencia y juventud artística. ¿Cómo se manifiesta la vida y obra de Aquiles Nazoa en el trabajo creador y en cada una de las muñecas de trapo de las hermanas Funes?

Laura: Hablar de Aquiles Nazoa para las hermanas Funes. Laura, Rosaura, Flor y Jeanette es como tomar café todos los días.

Aquiles se adentró en nuestros corazones desde muy temprano. Cada muñeca elaborada por nosotras lleva el sello de Aquiles, eleva las ganas, el cuento, la narrativa, la florecita, el animalito, el tocado, su carterita, en sí lleva la poesía inmersa en sus nombres…Ángela, Pancha, Catalina son parte de los nombres de nuestras muñecas de trapo esos nombres nacidos de la misma familia, de nuestra mamá y de las tías.

¿Qué elementos les brindó Aquiles desde la literatura a la fuerza y magia de su trabajo?

Aquiles Nazoa a través de los libros, los cuentos, la oralidad, nos dio otras lucecitas para hacer muñecas. Bellas muñecas, grandes, cada una con una vida propia, y sin conocerlo logró inspirarnos y meterse muy adentro de nuestros corazones. Escuchar a Aquiles nos influenció y con sus trapos y las telas, con su ingenuidad y humanismo nos enseñó sobre sus muñecas.

Aquiles con su poesía, con su ternura, con su espléndida y genuina creatividad, con su magia y su hermosa casa llena de vestigios naturales nos dio vida, conciencia, espiritualidad y amor para las muñecas de trapo.

¿Algún encuentro significativo con uno de sus libros en especial?

Jeanette: Encontrarnos con “La vida privada de las muñecas de trapo” fue una inspiración para nosotras, fue una bendición, leer cada una de las historias de ese maravilloso libro significa volver a nuestra infancia, recordar a la abuela Florencia parecida a las muñecas del libro, con su cabellera larga, sus trenzas, y sus vestidos de flores es pensar en la infancia de Aquiles.

Esa mágica realidad de coser, cortar, anudar, enlazar, crear, amar, bordar y terminar una muñeca con la calidez y candidez de la propia vida de cada muñeca de trapo es Aquiles, es Florencia, es mamá.

La vida nos ha llevado a proseguir en este mundo de facilitar a otras personas nuestro aprendizaje, nos ha llevado a comprender que detrás de la magia de la enseñanza; del aprender, desaprender, darle forma a lo extraordinario, misterioso y mágico, puede hacernos feliz, porque pensamos que Aquiles fue feliz.

¿En cuál dimensión del espíritu del hombre ubican a Aquiles las hermanas Funes?

Laura: Aquiles para nosotras es la risa, es la alegría pero también la tristeza.

¿Cómo se manifiesta Aquiles en su trabajo?

Laura: Cada uno de nuestros talleres va acompañado de nuestros libros La vida privada de las muñecas de trapo y Humor y amor de Aquiles Nazoa. No contar un cuento, una anécdota de Aquiles en cada taller sería no complementar lo que hacemos, sería no ser leal como muñequeras.

¿Cómo se sigue manifestando Aquiles Nazoa en el tiempo para las hermanas Funes?

Jeanette: Quien no es feliz con una muñeca de trapo. Cada día, cada tarde, cada noche, cada trasnocho nos da la satisfacción de ver realizado un trabajo artístico uno más lindo que el otro, una muñeca más bella que la otra, una técnica más perfeccionada que la otra, una Funes apoyando a la otra, una Funes orientando a la otra, una Funes compartiendo con la otra, una Funes amando a la otra, las Funes recordando a Aquiles, conversando sobre él, imaginándolo y leyendo su poesía, todas trabajando en equipo, riendo, soñando, llorando, familiarizándonos con el quehacer diario, cada una con su propia vida, pero unidas, cada una con sus muñecas pero como si la hiciéramos entre todas, cada muñeca pareciéndose a su hacedora y Aquiles a nuestro lado.

¿Cómo valoran la continuidad de su trabajo bajo la inspiración de Aquiles Nazoa y su centenario?

Flor: Cada encargo, cada exposición, cada comunidad, cada niño, cada niña, cada adulto, cada adolescente, cada familia ha sido y será parte de ese milagro pero real sueño de elaborar una muñeca, darle vida, colocarle un nombre, buscarle sus padrinos y bautizarlas, se llevan un pedacito de Aquiles, se llevan su poesía y su amor, nos da la sensación de tenerlo a nuestro lado, observando cada detalle de todas las muñecas y alegre de sentirse acompañado de saber que nunca estará solo.

¿Aquiles en el tiempo para ustedes?

Rosaura: Por esto y mucho más a ese grande hombre venezolano, muchos y muchas de nosotros y nosotras quisiéramos tener como una inusitada poesía, con sus agraciadas muñecas de trapo, con su humor y amor, con su hermoso sombrero por eso nosotras hoy le rendimos homenaje a través de las muñecas y le decimos gracias Aquiles. Tú para nosotras, siempre Aquiles.

José Javier Sánchez