Articulaciones bajo la lupa en el deporte de la raqueta

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El tenis, también llamado deporte blanco, tiene múltiples beneficios; entre ellos fortalecer diferentes grupos musculares, mejorar la capacidad cardiovascular y potenciar la coordinación, los reflejos y la velocidad. Sin embargo, su práctica deportiva requiere la ejecución repetitiva de movimientos, lo que puede generar lesiones agudas o crónicas, cuando se realiza frecuentemente.

Esta especialidad se juega en distintas superficies, entre ellas tenemos: hierba natural o artificial y canchas de cemento y arcilla. Motivado a eso, es necesario modificar variaciones de la técnica de juego en cuanto a velocidad, equilibrio y coordinación, ya que esto conlleva a producir lesiones por impacto y repetición.

Entre las lesiones más frecuentes en esta disciplina tenemos la llamada codo de tenista o epicondilitis caracterizada por dolor en la parte externa del codo debida a sobreuso de la articulación del codo; por otro lado, la tendinitis de muñeca, más frecuente en mujeres y personas con musculatura muy flexible.

En la articulación del hombro es vulnerable el manguito rotador, en donde el mayor factor de riesgo es la biomecánica del lanzamiento al momento del saque, en el tobillo se presenta la tendinitis del tendón de Aquiles, a veces de manera bilateral y afecta más a los hombres, y por último, pero no menos importante, se presenta la ruptura muscular de los gemelos también llamada lesión de gemelo interno o pierna del tenis.

Es fundamental mantener una buena condición física para ejecutar de manera coordinada los desplazamientos y gestos técnicos que el juego demanda, el uso del equipamiento adecuado (raqueta de buena calidad, con una tensión adecuada de las cuerdas), calzado apropiado para cada superficie, realizar estiramientos con codo estirado de la musculatura flexora y extensora previa a la actividad.

Como siempre, reitero la importancia de hacer el calentamiento, la alimentación e hidratación adecuadas antes, durante y después del entrenamiento, el fortalecimiento de la musculatura, el descanso o reposo en el período pertinente, colocación de frío o calor según sea el caso y al momento de una lesión visitar al médico y/o fisioterapeuta para canalizar una pronta recuperación.

Ciudad CCS / Ydalmis Bravo