LA CARAQUEÑIDAD | Aquiles coloreó al coronavirus

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Aquiles, como siempre incesante y necesario.

Ni siquiera la lluvia de nuevos casos positivos por el COVID-19 (asociados a la repatriación de connacionales que huyen del maltrato, la xenofobia y el virus desde el sur del continente) pudo evitar que las autoridades de Carrizal y sus comunidades organizadas le rindieran alegre homenaje con cuentos, poesías y actividades recreativas en familia, al poeta de las cosas más sencillas, nuestro Aquiles Nazoa, con motivo del centenario de su nacimiento. Paralelamente se presentó la edición 32ª del semanario digital Carrizal, ciudad de vida.

Acto colorido, específicamente en la vulnerable comunidad de Potrerito II, donde el equipo de la alcaldía en pleno compartió la enriquecedora jornada que además formaba parte de la flexibilización controlada de la cuarentena. Y no pudo ser más emotivo el día que celebrando a ese genio de las letras.

En los altos mirandinos, a raíz de los cuatro casos positivos de la semana anterior -–aun en tratamiento y aislamiento como lo indican la OMS, la OPS y el Consejo de Salud de Miranda en el marco de las políticas nacionales para combatir la pandemia– se ha mantenido a raya la línea de contagio.

Cero casos comunitarios nuevos parecen indicio de aciertos. Seis importados. Atención específica a familiares y allegados de los afectados. Cierre estricto de vías. Desinfección de zonas residenciales y comerciales generaron un ambiente de mayor seguridad para la salud sin permitir descuidos.

Todos los trabajadores de empresas privadas y públicas del sector salud, transporte y alimentos son testeados según los protocolos preventivos que incluyen toma de temperatura con sistema infrarrojo, encuestas, pruebas rápidas periódicas y la debida desinfección a la entrada y salida de cada jornada.

La anarquía.com

Imposible que todo luzca color de rosas en medio de esta pandemia y de la incesante presión política, tanto interna como externa, con el lógico y justificado reclamo por la larga ausencia del servicio de agua, esencial para las condiciones de salubridad en aras de la eficacia en la lucha contra el virus.

Protestas aisladas en zonas de la carretera Panamericana, cierre de accesos a algunas urbanizaciones y barrios, además por la falta de combustible y de gas doméstico.

A ese malestar se alió el retiro autoritario de la cablera Directv por decisión de AT&T, que según comunicado oficial se debió a las sanciones que formalmente solicitó la oposición venezolana, a través de su representante, para las autoridades nacionales, como si solo afectasen a la cúpula de poder y no al pueblo que ellos dicen defender. Nueva demostración de que no existen balas “solomatachavistas”, restricciones “soloaseñalmadurista” o algún control remoto para programación televisiva que abra la señal “soloparaopositores”.

Con el sagrado derecho a la protesta y a la disidencia en el marco de la democracia, no deja de lucir incauta, además de desesperada y hasta demencial esa percepción en torno a la realidad nacional.

“A mí no me interesa esa vaina. El que se fue no hace falta”, expuso una usuaria que basó su alegato en que usa la señal de Intercable, “que es la cablera de aquí de la zona, y aunque tiene fallas sigue prestando el servicio”.

Le replicó un señor que estaba en la cola para comprar medio cartón de huevos, que es lo que le alcanzaba para el momento: “No diga eso, doñita, claro que esa y todas las empresas hacen falta. Generan empleo y en estos días de encierro mi esposa ve sus novelas y yo veo los resúmenes deportivos. Ahora qué hacemos, porque no tengo Intercable porque no me gusta ese servicio, y sé que cada rato lo aumentan sin avisar”.

Fue tan duro el punch de la huida intempestiva de la cablera que la tan esperada entrega de las bolsas del Clap pasó inadvertida, así como las críticas por la falta del aceite y la leche en polvo “que siempre vienen incluidos, sobre todo para los niños, pero esta vez brillaron por su ausencia”, dijo Juana Mayo, cuya prima, que vive en Catia, en Caracas, aseguró que el jueves pasado vio una camioneta con logo oficial de Edelca, aparcada al lado del modernizado teatro Catia, vendiendo libremente varios productos del Clap… “y no pasa nada”, puntualizó.

En medio de tan confuso ambiente, tanto transportistas como comerciantes, a pesar del inocultable esfuerzo de los líderes de las políticas públicas en la región junto al Sundde, enarbolan la bandera de la especulación como marca registrada. Todos los días aparecen tarifas, rutas y precios nuevos, incluso en productos de la cesta básica.

Instó un pequeño emprendedor que posee código de la distribuidora Polar: “Si tienes dinero compra por bultos y guarda en tu casa porque lo que ves caro hoy la semana que viene lo verás barato. Suben los precios y nadie hace nada”. Qué vaina es esa…
Parece que en política la lógica, si es que existiera, recomienda que las cosas de casa se arreglan en casa, sin cabida a injerencia alguna.

Esperan lluvias

En los tres municipios se alistan para esperar la temporada de lluvias, programada para inicios de junio, en un par de semanas.

Por ello cada vez se ven más cuadrillas de obreros, con tapabocas y guantes, desmalezando y limpiando torrenteras, orillas de quebradas, cunetas y trabajos muy específicos en las márgenes del río San Pedro, que históricamente es el que genera más problemas y pérdidas materiales en la región, al igual que la engañosamente mansa quebrada de La Oveja Negra. Ambas corrientes hídricas, que pasan de secas a caudalosas en un tris, han acabado con negocios, vehículos y vidas humanas.

Por eso Alicia Martínez, trabajadora del mercado municipal de El Paso, consideró un acierto estas políticas preventivas, “porque hace siete años aproximadamente el San Pedro arrasó con mi casita donde tenía además la mercancía que vendo para mi sustento. Lo perdí todo. Claro que está muy bien esta limpieza. Ahora falta la conciencia de la gente para no arrojar escombros ni desechos a las quebradas y ríos”…

¿Fauna mañosa?

Olinto Estrada, residente de Carrizal, jura que las ardillas que reaparecieron por decenas, parecen más atrevidas, más confiadas, más adueñadas de sus espacios y al parecer aprendieron mañas que quizás solo sean de la especie humana: con certera agilidad entran por las ventanas de las casas y se roban los panes, los postres y hasta unos cambures verdosos que tenía apartados para el sancocho del fin de semana.

Siguen apareciendo marcadores de la naturaleza en medio de estas nuevas tendencias de la vida que se imponen a raíz de la silenciosa quietud y soledad de los bosques, de las calles, de los ambientes…

Winston Moreno, experto avicultor, duda acerca de la reaparición de cardenalitos “porque no son de esta zona”; pero Alfredo Bolívar, otro veterano de esas lides, mostró a través de un video y varias gráficas que tomó con su móvil, que no solo hay cardenalitos sino un montón de paraulatas, arrendajos, maiceros, capanegras y unos extraños cuervos que jamás se habían visto por la zona.

La naturaleza obedece solo a sus caprichos, y ahora parece vengarse de aquel momento cuando el Libertador nos ordenó desobedecerla y que muchos malinterpretamos. Hoy ella está haciendo de las suyas con estos calorones extendidos, mucho verano, proliferación de incendios forestales, calima y hollín que afectan el sistema respiratorio y pone a la gente a temblar por su similitud con los síntomas del tan peligroso virus.

LUIS MARTÍN / CIUDAD CCS