Orlando Atique

0

Lo que comenzó con una joda mía por una foto que colgó en Facebook Alexis Blanco, “El Chamo”, con Orlando, el maestro Homero Montes, un Carrero de quien no logro acordarme, y a lo mejor fuimos entrañables como de mi querido Chucho Pulido, cómplice de muchas rumbas y mi carta debajo de la manga, cuando de madrugada me quedaba sin nadie con quien beber, y me iba a su casa en Santa Rosa de Maracaibo, cocinando hasta el amanecer; terminó en llanto.

La joda fue que ensayando “Severa Vigilancia” en la foto aparece con una protuberancia inusual en el área pélvica del chamo Alexis, mi adorado amigo, gran maestro vivo del teatro de Maracaibo.

El llanto vino porque cuelga Alexis el performance del maestro nacido en Belén: “El día que falleció, a las 6 de mañana, supongo, un cuarto de hora después sonó mi celular. Cuando respondí, una cálida voz de mujer madura da los buenos días y pregunta: ‘¿es usted Alexis Blanco?’ y tras la afirmación pastosa prosigue, con premura profesional: Mi nombre es…., jefa de enfermeras del Hospital Universitario de Carabobo… Le estoy llamando de parte del señor Orlando Atique, hermano del director doctor José”, y me emocioné, le pregunto que cómo está mi cómplice actor durante más de dos décadas entonces, Orlando.

Pero no hubo respuesta del palestino porque siguió la voz de la enfermera: “El señor Orlando acaba de morir. Pero durante días me rogó que dijera, a quien estuviera de guardia, que una vez sucediera su último suspiro esperara 15 minutos exactos y marcáramos este número que, a la hora que fuera, usted iba a atender. Que le dijéramos que lo amaba mucho y que desde donde estuviera siempre tendría una historia para brindar con usted”. Tras terminar de leer la esquela, aguardó con solemnidad y respetó mi vastísimo silencio, y colgó, dejándome en un estado de coma emocional que aún no supero sino muy poco.

¡Verga, chamo! Me hiciste llorar.