Diablos de Yare barrio adentro

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Danzaron solos, pidieron protección y el triunfo del bien sobre el mal.

Nada detuvo la fe de los promeseros del Santísimo Sacramento durante la víspera y el propio jueves de Corpus Christi, quienes, guardando esta vez todas las medidas de higiene como método de prevención contra el COVID-19, se volvieron a vestir de esperanza roja para pagar su promesa como todos los años.

En esta oportunidad hubo muchas novedades. Además de lucir su roja vestimenta, portar su látigo, sus coloridas máscaras, cencerros y cruces de palma bendita, la diablada cubrió sus rostros con tapabocas y guardó la distancia durante la ceremonia de la danza.

Otra gran novedad fue que los promeseros, quienes esta vez bailaron en espacios abiertos en cada uno de los sectores del poblado de donde son originarios, también como medida preventiva ante la situación de pandemia, realizaron un ritual espacial para “arrancar todos los males de la tierra”, que consistió en desplantar varias matas de la especie “rabo e´ratón” que fueron sembradas previamente a la ceremonia.

Ernesto Herrera, presidente de la Cofradía del Santísismo Sacramento, explicó que este ritual lo hacían los ancestros en otros tiempos. Detalló que se trata de una forma de expulsar de la tierra todos los males y para que venga a nosotros todo lo bueno.

¿Quiénes son los diablos y por qué bailan?

Pablo Azuaje, primer capataz de la diablada, señaló que la tradicional danza de los Diablos de Yare, es una estampa religiosa que data del siglo XIV. Se estima que esta tradición arrancó entre 1747 y 1748 en esta población. Los Diablos se reúnen en una cofradía de más de 2 mil promeseros. Fueron declarados Patrimonio Material Intangible de la Humanidad por la Unesco.

“Es una promesa que se ofrece al Santísimo Sacramento, bien sea por una enfermedad o por la salud de algún familiar. Una vez recibido el milagro, esta persona debe vestirse de diablo y danzar el día de Corpus Christi”, explicó.

La danza es una simbología del triunfo del bien sobre el mal. Es por eso que los cofrades vestidos de diablo danzan de espaldas a la imagen del Dios Sacramentado y caen rendidos cuando la procesión pasa por su lado.

Este año la santa misa no se celebró con fieles en la santa iglesia parroquial de San Francisco de Paula. El presbítero Francisco Mijares leyó el sermón a través de la radio y en cada uno de los altares ubicados en los sectores, los promeseros ataviados con sus trajes siguieron la homilía arrodillados en el piso.

Diablos Danzantes de Corpus Christi que se celebra en San Francisco de Yare.

Llegada de la imagen a los sectores

La imagen del Santísimo Sacramento fue hasta cada uno de los sectores, donde la esperaban los miembros de la cofradía con anhelo y más fe que en años anteriores.

Clemencia Mena, una promesera que lleva 30 años pagando su penitencia al Santísimo, señaló que esta vez los hacía más gustosa y con más devoción.

“Estoy pidiendo para que nos aleje esta pandemia de todo el mundo. Ya quiero regresar a mi trabajo de promotora social”, dijo persignándose y mirando al cielo.

Gerando Álvarez, otro añejo cofrade, señaló que nada ni nadie detendrían su pago de la promesa este año. “Estoy pidiendo salud y trabajo para todo el mundo. Ya quiero que nuestra vidas vuelva a la normalidad”, señaló esperanzado y llamó a la prevención.

Autoridades presentes

El alcalde del municipio Simón Bolívar y promesero, Salvador Medina, estuvo presente en cada uno de los sectores donde se celebró el ritual. Señaló que este año hubo una petición colectiva.

“Estamos pidiendo porque se encuentre de una vez una vacuna para arrancar este virus de la tierra para que todo vuelva a ser como antes. Los Diablos salimos a la calle esperanzados porque la vacuna va a ser un hecho”, comentó.

JUAN RAMÓN LUGO / CIUDAD CCS