PARROQUIA ADENTRO | El Hotel Majestic. Parte II

0

Muchas fueron las innovaciones que brindó el Hotel Majestic: piscina con equipo para filtrado de agua, gimnasio con modernas máquinas activadas con electricidad, cancha de tenis, billares, ascensor, bomba y tanque de agua para garantizar el suministro; todos estos elementos hicieron una experiencia inédita de integración de lo clásico y lo moderno.

A pesar de que las habitaciones de El Majestic no eran de grandes dimensiones, preferimos hablar de los espacios sociales en los cuales reposaba la buena reputación del hotel, recordamos a El Café, estilo Montmartre, con sus pequeñas mesas y sillas, el cual recrea un ambiente íntimo parisino, la hermosa Terraza Andaluza, de fuentes ornamentadas con mosaicos multicolores, desde donde se podía contemplar toda la ciudad, El Gabinete Luis XVI, lugar de doble altura donde se realizaban elegantes bailes y festejos, El Salón Japonés, totalmente tapizado en seda y La Taberna, decorada al estilo rústico de tasca española.

Cabe imaginarnos al joven botones, Aquiles Nazoa, dándonos la bienvenida al hotel o podríamos haber visto a la multitud congregada en las afueras gritando: “¡Gardel!” a esa leyenda del tango, quien saludaba desde su habitación del segundo piso o quizás, con serenidad y coctel en mano, nos deleitaríamos de las tonadas de ese prospecto de la música llamado Aldemaro Romero.

Al Hotel Majestic iban los más jóvenes a degustar por primera vez el “Ice Cream Soda” y el “Banana Split”. También había propuestas en bebidas para adultos, quienes iban a disfrutar del novedoso “Whisky con Soda”.

A pesar de lo majestuoso y concurrido que era el hotel, las finanzas mostraban un escenario poco halagador, los créditos solicitados para su construcción se tornaron impagables, razón por la cual se tuvo que solicitar en 1932 un astronómico auxilio financiero el cual fue otorgado por el mismísimo general Juan Vicente Gómez, quien se convertiría en su nuevo dueño.

Luego de la muerte del general Gómez se impulsaron transformaciones en el casco urbano de Caracas, a la vista del Plan Rotival, el cual contemplaba la construcción de edificaciones para albergar el aparato burocrático del Estado (hoy torres del Centro Simón Bolívar), tristemente los trazos del proyecto cruzaban por el norte del Teatro Municipal, siendo así que el 8 de marzo de 1949 y con tan solo 18 años desde su apertura, una bola de hierro redujo a una colina de escombros lo que sería un baluarte en la era de la hotelería de buen gusto de la ciudad capital, el Hotel Majestic.

Julio González Chacín. Fundador †
Renny Rangel Salazar.
Gabriel Torrealba Sanoja
parroquiadrentro@gmail.com