Relatos de una cuarentona en cuarentena por la pandemia

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“He hecho de esta cuarentena,/ una abadía/ en el desierto de mi vida” (extracto de un poema de mi autoría). Esta extensa cuarentena se complementa de todo: paz, silencio, descanso, creatividad, comunicación y fortalecimiento familiar; como también de incertidumbre, tensión, temor, impotencia, rabia, desesperación… No es fácil para la población adaptarse al confinamiento desde sus hogares, a fin de salvaguardarse y a sus seres queridos ante esta pandemia (y sin dejar escapar otros problemas: la extrema inflación y dolarización, fallas telefónicas, de internet, del agua, del gas; apagones eléctricos, la inseguridad latente…).

LA FE: ESA LUZ QUE NO SE APAGA

Estos son los momentos en que debe prevalecer y fortalecerse la fe, así como, irradiarnos de energías positivas. ¿Qué ganamos con caer en el pesimismo, el caos y la frustración? Sin la fe no podemos avanzar. A través de la oración, la meditación y los mantras llevo la vida con serenidad y manteniendo la fe por delante ¡De estas fuertes circunstancias, saldremos!

ABRIENDO EL DEBATE Y LA CRÍTICA, CON LA LECTURA

Mi hogar parece una librería. Siempre se lee y en estas largas cuarentenas mis hijas y yo –y quienes nos visitan–, aprovechamos de abrirnos al debate y a la crítica de lo que leemos y aprovechamos para conocer más a los autores. Así paramos la tv y el ocio. Nos documentamos con el internet sobre la situación de la pandemia y otros temas de interés.

ADOLESCENCIA Y CONFINAMIENTO

No es fácil para una madre –y más como jefa de hogar– afrontar el tema del confinamiento, con hijos adolescentes. Tengo dos: una de 16 y la otra de 14 años (las llamo “Las Talibanas”). Se rebelaron en mi contra y tuvimos fuertes altibajos y tensiones. Con las declaraciones del Ejecutivo Nacional captaron la grave realidad del covid-19. Se abocaron al sistema educativo en línea y a las actividades que fortalezcan la creatividad y, por supuesto, he estado apoyándolas en eso. Un factor positivo es la figura del mediador: a través de un aliado PNB y bajo su experiencia en la solución de conflictos, logré equilibrar tal situación.

LA DIVERSIÓN EN CUARENTENA: ¡DELEITE CON MIS 40!

El insomnio me atrapó en esta cuarentena, permitiéndome escribir en abundancia (desde poesía, relatos, reflexiones, guiones, epístolas; hasta artículos de investigación, opinión y entrevistas; e incluso, cuando me dan alguna instrucción de la oficina, saco el trabajo que solicitan, siempre y cuando la señal del internet esté a favor). Hasta disfrutar la lluvia de noche (o de madrugada), confabula con mis quehaceres creadores de noctámbula. Mis hijas ven sus películas y nos divertimos.

Disfruto la música de mi preferencia: llaneras, trovas, románticas, tango, flamenco, tambores, salsa vieja, instrumentales, boleros, ritmos de África y del Medio Oriente.

También canto y bailo mientras cocino, limpio o hago ejercicios (mis hijas ponen sus temas y lo disfrutan entre ellas). Me conecto con mi buen sentido del humor y no paro de reír, ante las ocurrencias que vivo. Preparo mis exfoliaciones corporales caseras (de arcilla, de café, azúcar, ramas aromáticas… ¡y las recomiendo!). No dejo escapar la comunicación con mi familia y amistades (vía telefónica o redes sociales), saber cómo se encuentran y ayudarles a levantar los ánimos, para que no decaigan. Eso sí: corto de inmediato conversas tóxicas, quejaderas o de bajo nivel (como las maldiciones y las groserías constantes). ¡Tales conversas no traen nada bueno y deben evitarse! De salir a la calle, voy a lo estrictamente puntual (compras, botar la basura, buscar la caja del Clap y la bombona de gas, conseguir agua al pasar muchos días, etc).

No es fácil adaptarse a un cambio radical de saludo, cuando estás acostumbrada a dar un abrazo, un beso en la mejilla o estrechar la mano a la gente que te aprecia. Sabemos que por medidas de prevención hay que emplear los nuevos saludos y mantener la distancia.

Por naturaleza me encanta dar y recibir abrazos de la gente que quiero. Los abrazos son saludables y transmiten energía (es un tema que quisiera abordar más adelante, en otro reportaje). ¡Por ahora, hay que guardarlos!

NO A LA VIOLENCIA

Uno de los graves problemas que afectan a la población en confinamiento es la expresión de la violencia hacia la mujer, los niños/as, adultos mayores, personas con discapacidad y los animales. No podemos mostrarnos indiferentes. Es un llamado a la conciencia ciudadana, no permitir que la violencia haga de las suyas. Activemos el contacto con los organismos competentes, a través del 911, al presenciar situaciones de esta índole en nuestra comunidad.

ACTIVAR LA SOLIDARIDAD

El pueblo venezolano es solidario. Ver un ser desvalido o un animal en la calle nos conmueve. Si alguna amistad atraviesa un problema, nuestro deber es darle apoyo moral y no se sientan solos. Si el vecino o vecina tiene un imprevisto y toca nuestra puerta, vemos cómo ayudarles. Con la solidaridad construimos puentes e irradiamos de luz a otros/as que lo necesitan.

CIUDAD CCS / SIBONEY DEL REY