CRÓNICAS Y DELIRIOS | En un lugar de la mancheta

Igor Delgado Senior

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De tanto escribir para los periódicos, uno se despierta e inmediatamente piensa en manchetas, como fogosidades de palabras, y su creación se convierte casi en un vicio existencial para aderezar los azares del mundo con sonrisas pensantes.

Ese tipo de manchetas, aunque usted no lo crea ni Ripley tampoco, es un producto auténticamente venezolano. Se caracteriza porque resume en breves frases irónicas o humorísticas la opinión del periódico sobre temas de actualidad difundidos por las noticias, y en ocasiones sustituye al editorial o lo complementa. Algunos autores consideran que se trata de un género periodístico, pero el Diccionario de la Realeza Académica todavía no le otorga ese rango.

El creador de las manchetas vernáculas fue Miguel Otero Silva, quien en el primer número de El Nacional forjó la archifamosa “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”, evocando con inicial seriedad los versos de Antonio Machado; y en el sendero manchetérico y progresista siguió el diario durante numerosos años hasta que se manchó de involuciones ideológicas.

­­ A vuelo de pájaro (o de guacamaya, hoy la moda), recordemos como ejemplos algunas manchetas de distintas épocas y publicaciones:

“La orden” del Libertador sería fusilar a Chapita, consignaba una de El Nacional en 1960, aludiendo a la propuesta de otorgarle esa condecoración al dictador Rafael Leonidas Trujillo, alias Chapita.

—En febrero de 1962, la actriz Jayne Mansfield, de busto despampanante, tuvo un accidente aéreo y cayó al mar aunque sin consecuencias; entonces El Nacional publicó los siguientes versos:
Ni son naranjas
ni son limones
así dijeron los tiburones

—La Pava Macha, asimismo en los años sesenta, remedó con incisiva sorna las expresiones de Rómulo Betancourt: “La Pava Macha, un periódico que dispara primero y averigua después” o “pasquín del cual hablaremos de último”; y también “Un semanario vendido a la clase obrera. Valor 0.50” y “con tanta chispa que en cualquier momento se enciende”.

­­—La Saparapanda (1968) afinaba punterías jocosas con relación al Ministro de la Defensa: “El general Gómez tiene 2 presillas y 95 presillos”, “es un venezolano de la Adecadencia”, “sus declaraciones sobre los presos son un mal presagio”.

—Otra de la Saparapanda: “En las Jornadas de Nutrición quedó demostrado hasta la saciedad que la letra, con carne, entra”.

Seguiremos el recuento en crónica futura, y mientras tanto copiamos varias manchetas de nuestra propia inspiración pandémica:

­­—“Yo no CITGO creyendo en Guaidó porque es un mero mono que se robó Monómeros”, afirmó una excuálida.

—Los británicos pretenden venir ahora por el oro negro.

­—La buena fe cayó en las redes…sociales.

—¡Míster Trump, ni pence usted que ganará las elecciones!

­­—“Exxe quibo es nuestro”, sostiene la Exxon Mobil.

­­ ­­—América está descubriendo a Colón.

­­ ­­­­—Falso: Eva (Golinger) se tapó ante Adán (Chávez) con una hoja de (Luis) Parra.

—Vladimir Villegas acusó a Vladimir Padrino de ser agente de Vladimir Ilich.

—“En biblioteca pública atenderán a repatriados”, ¡ojalá aprovechen para releer la historia patria!

—Todas las acciones contra Evo son inMorales.

­—El 4 de julio algunos celebraron el Día de la Dependencia de USA.

­­—En Caracas, las licorerías sólo pueden vender alcohol absoluto y con tapa-vodkas.

—El pueblo pide que las mascarillas sean más baratillas.

Igor Delgado Senior