Arreaza: Estados Unidos fabrica mentiras para atacar a China

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Como parte del desespero electoral, la administración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ataca a la República Popular China, lo que constituye una agresión sin fundamentos contra un país soberano, así lo destacó este sábado el canciller de Venzuela, Jorge Arreaza.

A través de un mensaje en la red social Twitter, el ministro para Relaciones Exteriores de Venezuela señala: «Estados Unidos fabrica mentiras para atacar a China y eso es parte del desespero electoral de Trump».

Además, agrega: «La escalada política, ideológica, diplomática, económica y mediática del gobierno de EEUU contra la República Popular China, constituye una agresión sin fundamentos contra un país soberano. Fabricar mentiras para atacar a China es parte del desespero electoral de Trump».

Oficiales estadounidenses entraron a la fuerza al Consulado General de China en Houston, violando brutalmente la Convención de Viena sobre relaciones consulares y tratado consular entre China y Estados Unidos.

En los últimos días y semanas Washington lanzó acusaciones de un ciberespionaje en la investigación de la vacuna para covid-19, ha impuesto restricciones de visados y movimientos para diplomáticos y estudiantes chinos, ha retirado a Hong Kong su estatus privilegiado, ha declarado «ilegales» las operaciones de Pekín en el Mar del Sur de China, ha impuesto sanciones por los abusos a los uigures y ha estado librando una campaña global para frenar al gigante Huawei.

La tensión hace parecer a años luz momentos que se vivieron hace solo seis meses, cuando EEUU y China firmaron la tregua en la guerra comercial que abrió el estadounidense.

Trump presumía de su buena relación con Xi, el líder al que este pasado jueves Pompeo ha definido como «un auténtico creyente en una ideología totalitaria en bancarrota».

Con su respuesta a la pandemia en EEUU duramente cuestionada, Trump empezó a señalar a China como responsable de todos los males. Por momentos pareció que mantenía las puertas abiertas a salvar la relación, especialmente la comercial, enfrentado al dilema del peso económico que tendría la ruptura.

Incluso se dejó de hablar del «virus chino». Pero la expresión ha vuelto a la boca de los estadounidenses y el discurso de Pompeo solo confirma que Trump ha decidido dar un paso que difícilmente tendrá marcha atrás.

Ciudad CCS / AVN