Vacuna anticovid puede estar lista este mismo año

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La carrera por conseguir una vacuna contra la pandemia que azota a la humanidad en este siglo XXI, es muy parecida a la carrera armamentista de los tiempos de la “Guerra Fría”, pero en esta ocasión la lucha no es por asir el control del mundo sino por otorgar a la humanidad entera la posibilidad de ser inmune al covid-19 y derrotar esta penosa enfermedad que asola nuestro planeta y que hasta los momentos ha infectado a más de 16 millones de personas y llevado a su último destino a cerca de 700 mil personas.

De las más de 100 vacunas que se ha venido desarrollando desde hace varios meses en diversos laboratorios e institutos científicos de todo el planeta, ya hay unas 5 que se encuentran bastante avanzadas; pero la que parece estar un paso adelante es la del Instituto Jenner de la Universidad de Oxford, apoyada por la compañía farmacéutica AstraZeneca y el Gobierno del Reino Unido, denominada en principio ChAdOx1 nCoV-19, pero que han decidido cambiar su nombre a AZD1222 y será vendida a precio de costo de 2 euros y medio, es decir unos 500 mil bolívares soberanos.

Los otros prospectos de vacuna contra el covid-19, que están en proceso de ensayo clínico, son la de Moderna Therapeutics de Massachusetts, Estados Unidos (EEUU); las de los laboratorios chinos CanSino Biologics y SinoPharm, la primera desarrollada por el Instituto de Biotecnología de Beijing y la segunda por el Instituto de Productos Biológicos de Wuhan; y la del Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya de Rusia.

Ahora bien, se hace necesario acotar que la vacuna de Gamaleya no es la única que se trabaja en Rusia, pues, según anunció el pasado miércoles 22 de julio el primer ministro de Rusia, Mijáil Mishustin, en su país hay 17 organizaciones científicas diferentes que también desarrollan más de 25 vacunas contra el nuevo coronavirus.

 

Un atisbo de esperanza mundial

La vacuna denominada AZD1222, y que la están desarrollando a una velocidad sin precedentes, está basada en un virus genéticamente fabricado que ocasiona el resfriado común en chimpancés. Los científicos le han realizado modificaciones para que no ocasione infecciones en personas y para que se asemeje más al coronavirus.

Lo han hecho transfiriendo las instrucciones genéticas para la llamada “proteína del pico” del coronavirus –la herramienta clave que este emplea para invadir las células de humanos– a la vacuna que están desarrollando.
Sin embargo, a pesar de la relevancia de los primeros indicios mostrados en los ensayos clínicos, los expertos han realizado un llamado de atención y alertan que el estudio no lleva operativo el tiempo suficiente y prudencial que muestre u ofrezca una inmunidad a largo plazo.

Con respecto a los efectos secundarios, los científicos han dejado ver que estos existen, como sucede con la mayoría de los medicamentos, aunque no hay de que temer porque no se consideran peligrosos. En los primeros ensayos se ha detectado que 70% de las personas que participaron en el estudio desarrollaron fiebre o dolor de cabeza, pero puede considerarse que no hay inconvenientes por esos síntomas porque pudieron ser tratados con paracetamol.

“Todavía hay mucho trabajo por hacer antes de que podamos confirmar si nuestra vacuna ayudará a controlar la pandemia del covid-19, pero estos resultados preliminares son prometedores”, resaltó Sarah Gilbert, de la Universidad de Oxford.

Laboratorios rusos en carrera

La vacuna desarrollada por el Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya utiliza vectores de adenovirus humanos debilitados, y su proceso de creación estuvo basado en estudios ya realizados para otros virus como el SARS y MERS.

El director del Fondo de Riqueza Soberana de Rusia, Kirrill Dimitriev, informó que se encuentra en fase dos, y próximamente pasará a la fase tres, y acotó que será aprobada para uso público, pero el personal sanitario y de atención médica de primera línea será quien la reciba primero.

Los científicos del Instituto Gamaleya esperan que el próximo 3 de agosto se inicie la tercera fase, en paralelo con la vacunación de los trabajadores de la salud, mientras que las autoridades rusas han hablado de la posibilidad de que para el 10 agosto sea aprobada la vacuna.

Pero esta no es la única vacuna que se trabaja en Rusia, pues hay otra que pronto entrará en el ensayo clínico, tal como lo ha informado Anna Popova, jefa del organismo sanitario ruso Rospotrebnadzor, que confirmó el pasado martes 28 el comienzo de las pruebas clínicas en voluntarios de una nueva vacuna contra el coronavirus desarrollada por el Centro Estatal de Investigación en Virología y Biotecnología Véktor.

“Estos días hemos recibido la autorización para llevar a cabo las investigaciones clínicas de la vacuna contra el coronavirus”, expresó Popova durante un simposio realizado de manera virtual y agregó que se han comenzado en paralelo las fases 1 y 2 de las pruebas clínicas.

Vacuna china refleja halo de luz

Los otros que están en carrera por la vacuna son los chinos, quienes tienen dos desarrollos de vacunas bastante avanzados. El primero de ellos es del Grupo Farmacéutico Nacional de China (SinoPharm), que espera tener la vacuna contra el covid-19 para finales de 2020.

SinoPharm ha completado las primeras pruebas, y ya se están preparando para ingresar al mercado antes que finalice 2020. Desde abril comenzaron los primeros ensayos domésticos de fase I y II, y han explicado que los resultados fueron positivos y sin efectos secundarios graves.

“SinoPharm fue aprobado a finales de junio para comenzar los ensayos clínicos internacionales de fase III y (la vacuna) podría estar en el mercado para diciembre de este año”, afirmó el presidente de SinoPharm, Liu Jingzhen.
Liu precisó que en los próximos tres meses se completará la prueba final de la vacuna que ha sido desarrollada de manera conjunta con el Instituto de Productos Biológicos de Pekín y el Instituto de Productos Biológicos Wuhan.

La otra vacuna es la conocida como Ad5-nCoV, que es desarrollada por el Instituto de Biotecnología de Beijing, la compañía CanSino Biologics y parte de la Academia de Ciencias Médicas Militares del Gobierno chino, pero que de momento será de uso exclusivo para las fuerzas militares.

El Gobierno chino ha aprobado el uso de una vacuna experimental contra el covid-19 como un paso más en la carrera mundial para detener la enfermedad mortal causada por el nuevo coronavirus.

Ciudad Ccs/Juan Carlos Pérez Durán