AL DERECHO Y AL REVÉS | Fedecámaras se reúne

Domingo Alberto Rangel

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¡Qué tiempos aquellos cuando en la Asamblea anual de Fedecámaras era obligatoria la asistencia de los Presidentes!

En la historia se recuerda cuando Herrera Campins se atrevió a romper con esa tradición no escrita y fue ridiculizado por las grandes cadenas de televisión… furiosas porque ese Presidente se había atrevido a poner en práctica una vieja ley que prohibía las propagandas en radios y televisoras, de licores y cigarrillos –los mayores anunciantes en un mercado tasado en 20.000 millones de dólares al año.

Acoto, porque es importante subrayar, que al poner en vigencia la ley comentada, Herrera Campins no revolucionaba absolutamente nada… porque esa ley ya estaba en vigencia en los países del llamado primer mundo donde legisladores preocupados por la salud de sus electores –o por los altos costos del presupuesto de salud- ya habían sacado del aire las cuñas de cigarrillos y caña alcohólica.

Para colmo Luis Herrera se ganó odios adicionales porque acabó con el negocio de otra televisora que trasmitía monopólicamente las carreras de caballos desde instalaciones del Gobierno y pagaban impuestos a descuento por ser un “servicio deportivo”.

Traigo estos hechos a colación porque tras las iras de los conglomerados mediáticos de la época, que arrastraron a Fedecámaras para que en aquella reunión le prepararan una emboscada al Presidente… que inteligentemente no asistió a un baile que no era el suyo… estaba la puesta en práctica de leyes nacionalistas que se habían votado con la anuencia de diputados y senadores de varios partidos.

Hecho que en vista de la cercanía de las elecciones para la Asamblea Nacional… y ante la pena ajena que dan los debates en el legislativo nacional… no está de más recordar.

Mi intención no es demonizar al empresariado, lo que sería un exabrupto en un liberal… pero si intento con estas líneas puntualizar que: Número uno, así como es necesaria una oposición seria que no la hay… es necesario un empresariado a la altura que tampoco se ve.

Ojalá de la Asamblea Anual salga una posición seria por parte del empresariado; porque hasta la fecha solo se escucha en ese sector donde uno tiene amigos… un lloriqueo y una pedigüeñería universal… en vez de tomar las dificultades, de las que actores de Fedecámaras en parte son responsables por apoyar las sanciones ilegales, repito, y por no aprovechar la ventana de libertad que hoy significa poder importar y exportar con cierta liberalidad… como anunció el año pasado el presidente Maduro… para reconstruir un empresariado que en el pasado fabricaba en el país lo que los venezolanos requerían.

Condición por cierto inexistente desde que el dictador Pérez Jiménez, hoy alabado por quienes no conocieron esa época o no la han estudiado… sobrevaluando el bolívar… en pro del comercio importador de Caracas principalmente… acabó con la industria local.

Un empresariado fuerte, que es necesario, pienso que debe independizarse de los actores polarizados de la politiquería y hay oportunidades de demostrar esa condición.

Como de esta reunión empresarial no saldrá el rechazo a las sanciones, termino proponiendo que en la declaración final incluyan lo que a continuación razono: ¿Han escuchado cuñas radiales invitando a “invertir” en bienes raíces localizados en Estados Unidos? ¿Han escuchado una cuña de MÉDICOS SIN FRONTERAS sonsacando los pocos galenos útiles que trabajan en los hospitales sanando enfermos … convenciéndolos que mejor es ponerse a politiquear recorriendo el país en una lucha partidista contra el gobierno… lucha que termina siendo contraria a los intereses nacionales?

¿A los delegados empresariales pero también a los jefes bolivarianos e incluso a los opositores no enceguecidos… acaso les parece que exportar capitales que hacen falta o sacar médicos de los hospitales es una medida nacionalista o siquiera sensata?

Cómo muestra de unidad que curiosamente piden los que van a las elecciones y también los que guiados desde el extranjero insisten en abstenerse: ¡Ambas cuñas deben salir del aire!

Domingo Alberto Rangel