Tenemos que plantar nuestro amor por la vida

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VANDANA SHIVA

Cómo llegamos hasta esta pandemia?

—Es definitivamente un síntoma y consecuencia de un sistema que diseña la sociedad y la economía de una forma particular, y que nosotros hemos asumido tras 500 años de colonialismo e invasiones, las cuales no han parado. Lo que está pasando en el Amazonas es la continuación de las invasiones y el colonialismo. Sabemos científicamente que la mayoría de las enfermedades infecciosas, 300 de ellas, se han movido a través de los bosques para convertirse en epidemias. Entonces las invasiones traen graves consecuencias para los pueblos indígenas, violan sus derechos, tienen grandes consecuencias para los ecosistemas y para la rica selva tropical. Lamentablemente existen otros que piensan que la naturaleza y las otras personas son meros objetos para ser manipulados y que pueden utilizarlos ilimitadamente, sin ninguna consecuencia para los demás.

Esto es lo que los indígenas nos han enseñado y como parte de la naturaleza todos podemos saciar nuestras necesidades llenas de bienestar y felicidad, no basados en la avaricia, no basados en la invasión, no basados en la colonización y no basados en la violación de los límites, de los derechos y todos los tratados que han sido creados a través de todas estas décadas por quienes luchan por los derechos laborales, la protección ambiental, del lenguaje y hay muchos tratados que son simplemente echados al viento.

—¿Cómo prevé que actúe el capital financiero ante los efectos del coronavirus?

—A través de la democracia la no regulación del comercio creó por un lado un Wall Street muy poderoso y también creó billonarios, nuevos billonarios que no existían antes. Esta combinación llevó a lo que yo llamo “dinero hambriento”, dinero que querían invertir en cosas cada vez más nuevas así que empezaron a dar préstamos a los pobres y ellos creyeron que podían seguir luchando porque era solo una ecuación, un algoritmo en las computadoras y los quans, el algoritmo está resolviendo el problema y creían que podían continuar eternamente hasta que ocurrió la crisis. En ese punto, ya no había ningún gigante con fondos de financiamiento.

El colapso de Wall Street que llevó a la reestructuración total de la economía mundial también permitió una nueva forma de control del dinero y estos son los nuevos fondos de gestión de activos liderando entre ellos (la empresa) BlackRock la cual está generando la guerra del Amazonas. Entre BlackRock y Vanguards y otros 4 o 5, ahora son dueños de cada compañía en el mundo.

Así que cuando estuve haciendo mi libro más reciente llamado Oneness vs. the 1% (Unidad vs. 1%) quería responder dos preguntas. Primero, ¿por qué Bill Gates es tan poderoso? Tanto, que camina tranquilamente con jefes de Estado en la cumbre del clima en París durante 2014 y 2015, y segundo, cuando Monsanto fue comprado por Bayer, ¿qué estaba pasando con las finanzas? Y ambas preguntas se responden en este libro y luego me encuentro que no importa qué corporación revises, todas han sido compradas por estas compañías de gestión de activos. Estas no son bancos, son fondos de los millonarios.

¿Qué es lo que ellos están buscando? ¡Dónde puedan generar ganancias rápido! Ellos controlan los llamados fondos negociados en bolsa, los cuales son comercializados cada segundo y mientras más altos vuelvan los riesgos, más dinero pueden hacer.

Normalmente, la economía se basa en reducir los riesgos. Por eso tienes precaución y trabajas con el principio de precaución. Ahora tienes una toma de riesgos muy rápida, así que, ¿cuánto creció BlackRock solo en este mes de confinamiento?

Dado que país tras país están dando fianzas, Estados Unidos dio dos puntos sobre trillón y todo ese dinero está yendo a estas personas: 23 trillones de dólares son los activos que maneja BlackRock, y ahora tiene que invadir y talar el Amazonas y acelerar la deforestación en un 67%, porque un Amazonas que se mantiene arraigado en su gente no genera dinero para BlackRock o los billonarios que ellos están administrando, pero entonces quemas el Amazonas y lo cubres con granos de soya, eso genera ingresos; no solo genera mucho dinero para la agroindustria, para los fabricantes y ganaderos subsidiarios, es una recolección de capa tras capa de renta, pero más importante, la recolección de la renta de aceite de cada semilla que está apropiada por Monsanto, ahora Bayer, y Monsanto y Bayer pertenecen a BlackRock que a su vez pertenece a los mismos billonarios. Ya se pueden imaginar porqué quemar el Amazonas es imperativo para su lógica y va en contra del campo lógico, el pensamiento lógico, la democracia lógica y el sostenimiento lógico.

—¿Cree que el cierre de fronteras puede alterar el modo de comerciar commodities surgidos de la producción en regiones rurales?

—Un gran número de agricultores no pudieron vender lo que sembraron, las filas de los hambrientos son cada vez más largas. En cualquier sociedad razonable, en cualquier economía razonable, cualquier gobierno se reuniría y diría: “aquí hay agricultores que no pueden vender, aquí hay gente que necesita comida. Yo tengo el dinero, los voy a unir. Me aseguraré de que todos los agricultores, puedan vender sus productos obteniendo sus ganancias y los hambrientos recibiendo comida y de esta forma, resuelvo dos problemas” ¿Por qué no se está haciendo eso? Y esto es en todo el mundo, es global.

La forma moderna de hablarlo es… Yo simplemente les digo “dinero grande”, porque es más sencillo que hablar de los BlackRocks, los (Bill) Gates, los Monsanto, son un montón de adinerados avariciosos, son como una célula de cáncer, nunca sabe cuándo deja de crecer y todo este asunto del “dinero grande” se ha convertido en una célula de cáncer en el planeta y en la sociedad. Las dos cosas sobre las que he escrito en estos dos últimos años son la nueva imaginación de (Bill) Gates sobre la AG1, lo llamamos “una agricultura AG1”, la que implica agricultura, agricultores, vigilancia usando drones o rociando el herbicida Roundup desde los cielos, y es exactamente sobre lo que hablaban Monsanto y Bayer.

Silicon Valley ahora está invirtiendo en comida falsa. Nosotros comemos comida real, yo como bananas reales, piñas, yo cocino huevos, granos, buen arroz, yo hago un buen chipotle, eso es comida. Vienen desde el suelo a la cocina, a mis manos, hasta mi estómago. Esto es comida real y enriquece mi cuerpo porque la salubridad de esa comida llega a la salubridad de mi ser y eso es salud. La salud deriva de la salubridad.

La comida falsa, un ejemplo de algo llamado Impossible Burguer (Hamburguesa Imposible). La gente de Sillicon Valley está comenzando a hablar de comida como un tipo de tecnología no cocida tal cual como hablaban de la agroecología y de una tecnología mejorada a través de neurotoxinas. Ahora nuestra comida necesita la tecnología para ser mejorada entonces, si en los últimos 25 años de globalización el dinero grande de la agroindustria tomó la comida, destruyó donde crecía, invadió el Amazonas para que nunca creciera, lo convirtió en mercancía donde el 90% de ello va a no-usuarios de comida que compran combustible y comen animales.

Así que si Gates, la Impossible Burger y Sillicon Valley están hablando sobre comida de laboratorio, Bayer y la gran agroindustria están hablando sobre productos de alimentos en crecimiento normal. Los productos serían los carbohidratos y las proteínas que extraeríamos de estos, esa sería la mercancía. Entonces habría fragmentos del grano de soya vendidos a la Impossible Burguer para construir una hamburguesa falsa en un laboratorio y hacerle pensar, tristemente mucha gente cree que protege el planeta al ser veganos y están cayendo directamente en esta trampa de una guerra en contra de la Tierra, en contra de los agricultores, en contra de nuestros cuerpos. Ellos no entienden de conexiones lógicas, ellos no entienden la vida y son tan fácilmente lavados sus cerebros a través de la propaganda corporativa. Entonces estoy completamente de acuerdo con el Movimiento de los Sin Tierra (MST) y por favor, denle mis saludos y solidaridad total sobre que, sí, ellos son poderosos y, sí, su visión está siendo acelerada por este coronavirus y este confinamiento. Pero nosotros tenemos una posición diferente. El MST ocupa tierras que todos de forma colectiva tenemos que encontrar nuevas formas creativas para ocupar el planeta con amor y solidaridad.

—¿Cómo podemos ejercer solidaridad y sostener redes comunitarias en un contexto de confinamiento social?

—Nosotros sabemos que todas las epidemias crecen y después bajan, no hay ninguna epidemia que continúe por siempre, la diferencia con una epidemia está en que comienza y termina sin importar lo fatal que sea, podría ser la gripe española, o algo así, pero comienzan y terminan. A diferencia de eso, las enfermedades crónicas que vienen, alimentos industriales dañinos, químicos. Ellas tienen una curva exponencialmente eterna a menos que cambiemos, a menos que dejemos ese sistema alimenticio. Entonces sabemos que esta epidemia terminará, ningún confinamiento debe durar para siempre.

La expresión “distanciamiento físico” es la expresión correcta para la “separación por distancia”; la expresión “distanciamiento social”, ¿qué es? Los creadores del nuevo imperio han formado el pensamiento de que ellos nunca dejarán a las personas ser seres sociales con solidaridad, nunca los dejarán ser, y por eso yo digo, se lo decimos al gobierno, se lo decimos a todos: “bien, están haciendo rastreo, bien, tienen permitido saber cómo la gente se moviliza durante una pandemia”, pero como todas las pandemias tienen un límite, en primer lugar queremos información científica adecuada y honesta por parte de un epidemiólogo que no tenga participación en cómo esto se desarrolla, que sea totalmente independiente y diga por cuánto tiempo durará. Y después debemos decirles a todos nuestros gobiernos que todas las medidas tomadas durante la pandemia deben ser retiradas, porque no pueden volverse permanentes.

Las medidas de vigilancia no deben ser permanentes; medidas de rastreo, no deben ser permanentes; medidas de separación, no deben ser permanentes; medidas de distanciamiento de personas, no deben ser permanentes y ningún gobierno debería hacerlo solo y yo invito a la gente de Latinoamérica, usemos el 2 de octubre, que es el día de la desobediencia civil y el aniversario del cumpleaños de Gandhi, porque para entonces el pico de esta pandemia debería haber pasado según todos los epidemiólogos independientes. Nosotros tenemos que recuperar nuestra convivencia social.

—¿Qué cree que viene después de la pandemia?

Después de la pandemia, yo creo que tendremos el fin de nuestra libertad, la libertad y la sociedad y nos veremos todos sumidos en una enorme máquina dictatorial. O, necesitamos alzarnos, por eso es que no es importante solo enfocarse en lo que hace la pandemia, necesitamos enfocarnos en lo que los billonarios planean hacer en este tiempo durante el confinamiento, debemos observar eso y mientras los vemos a ellos, decidir. Por eso es que nosotros debemos levantarnos y decir: “Lo sentimos mucho, sus planes no pueden ser el fin de nuestras libertades, nuestra libertad, nuestros derechos, nuestras leyes, nuestro respeto por la tierra, nuestros derechos humanos determinarán nuestro futuro”, así que mientras los vigilamos y movemos el futuro, nosotros prevenimos la dictadura post coronavirus la cual será impuesta si no despertamos ahora.

Yo creo que lo que está en riesgo es la Tierra y la humanidad. Por un lado está un grupo de billonarios y sus fondos de manejo de activos y sus visiones totalmente distópicas, los cuales están siendo guiados por un solo factor: ¿Cómo puedo hacer más dinero, cómo puedo tener más control? Y por el otro lado está el poder de la pasión, la compasión, abundancia del poder creativo que podemos liberar en nuestra colectividad, y solo porque ellos nos ponen en un confinamiento vamos a mandares un mensaje: “su (régimen de) confinamiento no significa que nosotros como seres humanos estamos confinados. Nuestro camino sigue ahí y nosotros continuaremos con la vida en la Tierra, los veremos desaparecer tal cual como vimos desaparecer anteriormente a los colonizadores”.

—¿Qué podemos plantar en este momento y por qué?

—Lo que tenemos que plantar es nuestro amor por la vida. Porque lo que vemos es una maquinaria antivida que nos quiere llenos de miedo. El virus es muy pequeño si lo comparamos con el virus del miedo y el miedo está fuera de lo que es la vida y de todo lo que está vivo y de todo lo que es libre. Entonces lo que tenemos que plantar son las semillas de amor y las semillas de solidaridad, y si podemos prevenir a aquello que (infunde) miedo a la vida y con miedo a la libertad de extinguir esto (que nos amenaza), nosotros seremos libres, nosotros estaremos vivos.

—¿Tiene una receta para quienes están en confinamiento en este momento al otro lado del mundo?

—Mi plato favorito, el cual comeré en la noche en la cena, es un plato llamado khichdi, yo sé que en Brasil ustedes comen mucho arroz y frijoles, así que el khichdi es un grano que nosotros usamos con arroz y frijoles, después puedes poner todos los vegetales que quieras y después un poco de tamarindo, el cual es un potenciador energético muy bueno, nosotros usamos comino para saborizar, pero ustedes pueden usar lo que quieran, algunos tomates o cebolla, es un plato saludable. No es comida falsa creada con carbohidratos y proteína de soya transgénica, sino que es el regalo de la vida de granos reales, de plantas reales, cocinado por manos amorosas reales y lo que tenemos que defender son nuestras culturas, nuestros corazones, nuestras manos y la creatividad para cocinar y la capacidad de sembrar comida, si podemos defender eso, esos tipos con sus visiones destructivas, distorsionadas y patéticas tendrán que rendirse.

Mini Biografía

VANDANA
SHIVA

Dehradun-India, 1952

Doctora en Ciencias Físicas, es además filósofa ecofeminista y escritora. Militante de la lucha contra el neoliberalismo y defensora de los derechos de los pueblos, sostiene un compromiso incondicional con las mujeres y, en especial, con la Tierra. Reivindica una transformación que acabe con la desigualdad, la injusticia, las guerras y el hambre.

Ha publicado más de veinte títulos, entre los cuales se encuentran: La praxis del ecofeminismo: biotecnología, consumo y reproducción (1998), Biopiratería: el saqueo de la naturaleza y del conocimiento (2001), Cosecha robada: el secuestro del suministro mundial de alimentos (2003), Las guerras del agua: privatización, contaminación y lucro (2004), Las nuevas guerras de la globalización. Semillas, agua y formas de vida (2007).

Ciudad Ccs/Ignacio Lemus, corresponsal de Telesur en Brasil