HORIZONTE DE SUCESOS | Realidades

Heathcliff Cedeño

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En la columna dedicada al Comandante se asomó la idea de que hay elementos presentes en la realidad que son difíciles de precisar, pero que tienen una existencia tan sólida, incluso más, como cualquier cosa que se puede tocar, medir y pesar. Y una de las dificultades para precisar estos elementos con cualidades atmosféricas es que no existe un lenguaje que las determine.

Sin embargo, la realidad no se circunscribe solo al hecho de que las cosas existen porque tienen nombre. Tal vez la necesidad de nombrar las cosas se debe a que tenemos que ubicarlas en un lugar, separarlas de otros elementos. Vivimos en una sociedad en donde la realidad toma sentido cuando adquiere dimensiones de espacio, tiempo, objeto y lenguaje.

En el mundo material y discursivo todo tiene un orden. Las sillas se separan de las mesas y de la misma manera ocurre con el lenguaje. En cambio, la realidad se percibe de forma total, sin fórmulas u orden.

Por eso no es de extrañar que quedamos más tranquilos al asociar todo lo existente a esas formas. Los miedos se disipan cuando los fantasmas en realidad son objetos animados, aunque muchas veces quedamos con dudas. Pero, ¿qué hay de esas otras cosas que parecen quedar al margen de estas murallas simbólicas que parecen protegernos?, ¿cómo integramos, por ejemplo, los sentimientos que parecen darle firmeza a lo material y trastocan el curso habitual del tiempo y el espacio?

Para un personaje de Saer ninguna vida humana es más larga que los últimos segundos de lucidez que preceden a la muerte. La intensidad de este evento hacía que veinte, treinta, sesenta, diez mil años de pasado tuvieran la misma extensión y la misma realidad. Por eso la realidad es un hecho más mental que físico en tanto que somos el sostén de todo lo aparente.

Lo mismo sucede con hechos cotidianos que nos atrapan de tal manera que toda la existencia parece estar concentrada en ese punto y todo lo demás se borrara. Esto le sucede a los que se topan con algo que los deslumbra, los que son atrapados instantáneamente por el horror o el amor. Es como si ese acontecimiento fuera el punto de partida para todo lo demás. ¿Acaso la teoría del Big Bang no tiene las mismas características?

Ciertamente, estos hechos hacen que la noción de verdad sea un tanto problemática. Que no se puedan precisar o medir no quiere decir que tengan menos valor. ¿Quién puede cuestionar los sentimientos que borran las distancias entre dos? ¿Cómo cuestionar la fe, las creencias, los valores, los principios, las pasiones, las ilusiones y demás representaciones que pertenecen al orden mental y constituyen en conjunto el sentido que da significado a la sociedad y a la vida de muchos?

Heathcliff Cedeño