CONVIVIR PARA VIVIR | Ser bachiller de la República en tiempos de pandemia

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Los graduandos cumplieron el protocolo de protección y recibieron sus títulos

La Unidad Educativa Nacional José Ángel Álamo, ubicada entre las esquinas Manduca a Ferrenquín (Candelaria), tiene 53 años de existencia. Desde el 2008, se llevó a bachillerato completo (antiguamente, era hasta 3° año), y a partir del 2016, comienza a impartir educación en los dos turnos (mañana y tarde). Su pequeña infraestructura sobrepasa la demanda de cupos. Además, este liceo se ha caracterizado por la atención y formación brindada a sus estudiantes, razón por la cual muchos anhelan obtener un cupo. Está sumado al plan nacional Cada Familia, una Escuela.

Su director, el profesor Francisco Mundaraín, expresa: “Aquí se trabaja arduamente. No nos damos abasto ante el clamor de las comunidades. Con todas las dificultades que se palpan y se viven día a día -en especial, por la pandemia del covid-19-, nos esmeramos en dar lo mejor a los estudiantes, que son una población de 350, y a nuestro personal: 22 docentes, 12 administrativos y 14 obreros. Lo más importante es el tesón, el trabajo en equipo y todo el amor que le ponemos a la institución”.

Recientemente fue la entrega de documentos y títulos de bachiller a 61 estudiantes, cumpliendo estrictamente los protocolos de seguridad y protección. Recogemos algunos testimonio de egresados, representantes y docentes, respecto a lo que significa ser bachiller de la República en tiempos de pandemia.

Aprendimos a ser fuertes

Conocer a Vicnier Vizcaíno (18 años y Vicepresidente de la Federación Venezolana de Estudiantes de Educación Media) es estar frente a un líder y una promesa revolucionaria. Su sueño es formarse como Comunicador Social y trabajar por el país. Expresa: “En este difícil momento, me honra graduarme de bachiller. Todo esfuerzo vale la pena, y los estudiantes llevamos el timón de la esperanza para superar las adversidades. ¡Luchemos por nuestros sueños y ser mejores personas! Somos parte de un proceso de cambio”.

Kleiver Gutiérrez (17 años) asevera: “Ser bachiller de la Patria es un éxito alcanzado, pese a esta cruel pandemia. Hay que seguir estudiando y ayudar a nuestra gente”. Al preguntarle sobre sus sueños, respondió: “Mi gran sueño es formarme como médico y estar al lado del pueblo. Me gustaría estudiar en Cuba y conseguir el apoyo de una beca para alcanzar este reto”. Gutiérrez y Vizcaíno fueron los mejores estudiantes con el mayor promedio académico: 19 puntos.

Dylan Mayora (17 años) comentó: “Toda lucha es un logro. Todo logro es una recompensa. La pandemia del covid-19 nos llevó a ser creativos y a no decaer. No podemos permitir que el pesimismo, el miedo y lo negativo nos arrastren. El apoyo familiar y el de los compañeros nos hacen fuertes. Aprovecho para dar este mensaje a la juventud: Tenemos un futuro por delante, a seguir batallando. ¡Luchen por sus sueños!”.

En medio de la tristeza, hay que salir adelante

Bachilleres como Verónica Dumpierz, Alba Godoy, Yeinaret Pérez, Francia Ramírez, Daikelys Vargas, Sharon Vivas, Tonny Valera y José Chirinos, comparten la misma reflexión: “No se logró lo que queríamos: un acto de grado junto a nuestros compañeros. De abrazarnos y celebrar este momento único con nuestros familiares y profesores; de cantar el himno nacional, tomarnos fotos en grupo… ¡Es un golpe que nos llena de tristeza y frustración! Formarse como bachilleres vía online desde casa, fue difícil: las fallas de internet, telefonía y wifi nos hicieron una mala jugada. Pero el apoyo familiar, el de los compañeros y el de los profesores fueron muy importantes. Aprendimos a valorar las cosas que tenemos: la vida, la salud, la familia y los estudios. ¡Después de la tempestad, viene la calma!”. Aseveraron estos jóvenes, quienes además quieren formarse en carreras como Psicología, Informática, Mercadeo, Comunicación Social, Enfermería y Odontología.

Formar a los estudiantes en confinamiento

Yaremis Vielma, docente de Orientación y Convivencia, de 5° “B”, manifiesta que no es fácil el proceso de formación a distancia que se ha llevado a cabo con el fin de salvaguardar la vida de los estudiantes y sus familias dado el covid-19). “Se presentaron muchas fallas comunicacionales. Esta pandemia nos enseña a madurar, a reflexionar y a asumir retos. Dios nos pone duras pruebas para demostrarnos lo capaces que somos de vencerlas. Siento una gran satisfacción de formar a estos nuevos bachilleres”, aseguró Vielma.

Un esfuerzo logrado e invencible

Los padres de estos bachilleres, como el supervisor (PNB) Reinaldo Vargas, afirman: “La pandemia del covid-19 deja una lección: cada esfuerzo es un logro y nos enseña a vencer obstáculos”. Por otra parte, las señoras. Oneida García y Glorimar Mora comentaron: “Todo esfuerzo se valora. Estos son tiempos de aprendizaje y superación (…) Acompañemos a nuestros hijos a alcanzar sus sueños”. Por último, el señor Franklin Ramírez, sostiene: “Es un milagro que mi hija sea bachiller de la República y en confinamiento. Lo importante es el objetivo logrado. Agradezco el gran esfuerzo del personal de este liceo, quienes, con su mística y su espíritu invencible, dieron su atención y enseñanza a nuestros hijos”.

SIBONEY DEL REY / CIUDAD CCS
FOTOS FRANCISCO MUNDARAÍN