HISTORIA VIVA | Carrera contra la violencia política

Aldemaro Barrios R.

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He leído el libro “Rumor de Sables, violencia política y terrorismo de Estado durante la IV República 1984-1990”, de Álvaro Carrera, el subtítulo del trabajo describe efectivamente la razón de estas crónicas necesarias para entender la década de un ciclo de “injustificaciones” políticas en la historia contemporánea de Venezuela después de 1958.

Ahora más que nunca cobra sentido vernos como sociedad política retratada en este libro apenas 30 o 40 años atrás, para comprender los alcances que en materia de derechos humanos ha logrado el pueblo venezolano cuando las relaciones de poder observan cambios imperceptibles para algunos, inexistentes para otros pero ciertamente reales en lo tangible, verdadero. Todos, digo incluso los opositores que “leen y estudian”, deberían ojear este libro para vernos en el espejo histórico que narra nuestra propio mirada retrospectiva interior.

El libro “Rumor de sables” fue publicado justo cuando el Informe Final Contra el Silencio y el Olvido de la Comisión por la Justicia y la Verdad [1] fuera emitido públicamente. Y este libro de Álvaro debe ser más público, eso espero, hoy cuando una nueva ola de ataques selectivos contra la dignidad de Venezuela toma nuevas y ladinas rutas como el secuestro político de Carlos Lanz Rodríguez [2], una modalidad que ha sido impuesta por supuestos criminales despolitizados pero usados como recursos violentos como ha sido costumbre en las tácticas de proxi war de EEUU, analizadas y denunciadas por Lanz desde 2012.

En la lucha contra la violencia política, el conocimiento y el aprendizaje de nuestra historia reciente es un recurso invaluable para entender el proceso por el cual transitamos actualmente, no solo en Venezuela sino en América Latina, una región convulsionada por el constante apresto guerrerista del gobierno de Estados Unidos, desde que ese país se consolidó como potente estado-nación en el siglo XIX y que ha infestado con sus políticas impositivas criminales y violentas nuestros territorios con estrategias para tratar de neutralizar la independencia de los pueblos latinoamericanos.

Ese recurso de aprendizaje lo tiene el libro de Álvaro Carrera y lo hace de manera pedagógica, sencilla, capítulo por capítulo, porque fueron hechos como artículos para el periódico Tribuna Popular, del Partido Comunista de Venezuela, en tiempos de prisión o “libertad”, cuando el edificio Cantaclaro en Caracas era el albergue de otras iniciativas necesarias, como la editorial Carlos Aponte, donde me tocó diagramar y diseñar uno que otro libro, de los cuales Álvaro fue entusiasta promotor, y donde compartí tiempos de gestión comunicacional “subversiva” junto a Noel Sirit, Américo Díaz Núñez, Rubén Celestino Hernández “Rubentino”, Pedro Machado, Gelasio y Euro Farías, Luis Esteban Rojas y Juan Carlos Zapata hoy pasado al otro lado ideológico; entre otros duendes del taller de Cantaclaro que fueron trabajadores de Tribuna Popular y productores indirectos de las crónicas de la violencia en los 80s, que contiene el libro de Álvaro Carrera “Rumor de Sables”.

A propósito de Carlos Lanz, en el libro hay un capítulo titulado “Los presos de Niehouse” [3] donde Carrera aboga por la libertad de los prisioneros Luis Alberto Solórzano, Cristóbal Colmenares, Freddy Mejías, Iván Padilla y el propio Lanz, detenidos en el Cuartel San Carlos desde 1977 y que para cuando Álvaro escribió este artículo, aparecido en 1984, todavía permanecían encerrados dentro de los barrotes de esa cárcel histórica, que hoy reclama que se cumpla el decreto del presidente Maduro para convertirla en museo [4]. Allí mismo Carlos Lanz, muchos años después, creo que en 2014, expuso los últimos hallazgos, que en materia de guerra subsidiaria, se conocieron para abonar a una labor pedagógica que venía realizando desde distintos escenarios públicos para denunciar la injerencia de EEUU en asuntos de Venezuela.

Lanz cumplió años de cárcel acusado por su presunta participación en el secuestro “más largo del mundo”, según señala Carrera, y este artículo abre la posibilidad de analizar lo que Carlos Lanz denunció en su momento, a través de un libro escrito por él en el encierro de la cárcel del San Carlos en Caracas, revelador del fondo de un asunto que hoy tiene vigencia: “El Caso Niehouse y la Corrupción Administrativa” (Editorial Fuentes 1979), en el que Lanz analizó cómo la soberanía y el patrimonio nacional eran “fornicados” por compañías trasnacionales como la Owens Illinois al entregar sobornos a funcionarios delincuentes del gobierno de Carlos Andrés Pérez para hacerse de contratos por ventas de vidrios: «La Owens Illinois se trazó una estrategia tendiendo a dirigir los proyectos arquitectónicos de los Planes de Vivienda del Banco Obrero (hoy INAVI), buscando con esto, asegurar una garantía para su mercado de láminas de vidrio» (Pág. 29) … y añade, «ante la injerencia en los asuntos internos de Venezuela, por parte de la 0.1., tenemos que preguntarnos si esto ha sido con una compañía tan pequeña, comparando a la Owens Illinois con las compañías petroleras GULF, EXXON, OCCIDENTAL, etc … ¿a quiénes presionarían, sobornarían o «sugerirían alternativas» para la consecución de los «contratos de servicio?» (Pág. 34). [5]

No se trata de justificarlo, Lanz estuvo preso por razones políticas y asumió sus responsabilidades, nunca se quejó, luego fue sobreseído en 1985, pero por la verdad sobre el secuestro de Niehouse, la derecha pretende usarla para aliñar el basurero donde preparan sus sucias y arteras artimañas. Carlos es un conocido maestro, tranquilo, sereno por naturaleza, y si representa un riesgo para el aparataje criminal militar o paramilitar de la derecha nacional o internacional, es porque conoce la capacidad patibularia y maligna del imperio y sus lacayos.

Esto lo escribo antes de saber alguna noticia positiva sobre su situación, salvo lo declarado por el Fiscal General Tareck William Saad sobre el esfuerzo que realizan los organismos de justicia y seguridad venezolanos o la movilización popular sobre su rescate denunciado como acto criminal que ha generado la angustiosa espera de la familia, los amigos y el país para que aparezca sano y salvo Carlos Lanz.

Por ello la carrera contra la violencia política, nos compromete a leer el libro de Álvaro, por cuanto, durante el Puntofijismo (1958-1998) la redimensión de la Doctrina de Seguridad y Defensa Hemisférica de Estados Unidos desde 1959 se extendió por largos 40 años de violencia que creíamos haber superado en 1998 con la llegada de Hugo Chávez y unas nuevas relaciones de poder político en Venezuela; sin embargo desde el norte siguen batiendo los vientos de guerra y ahora nos confrontan con nuevos ataques, a veces en forma muy poco “diplomática”, otras ocultas o abiertas, a veces intensiva, otras sorpresiva y selectiva como es el caso de Carlos Lanz. Por ello hay que buscar razones causales en eso que nos enseñó Carlos como maestro de las tácticas y estrategias de guerra multiforme.

“Rumor de Sable”, como lo tituló Álvaro, eran los bisbiseos de la violencia en tiempos de la falsa democracia liberal en Venezuela en una década antes de 1999, pero que nos compromete a seguir analizando el terrorismo político en estos tiempos cuando vemos amenazada la personalidad de una nación independiente y la integridad de nuestra Patria.

Aldemaro Barrios R. | venezuelared@gmail.com

[1] Informe contra el silencio y el olvido,(2017) Disponible en: Justiciatransicional.org.ve› uploads › 2018/11 › Informe
[2] Carlos Lanz Rodríguez militante y dirigente político venezolano de izquierda, guerrillero durante los años 60 y 70, analista político que reveló los planes político-militares encubiertos contra Venezuela en los últimos 15 años.
[3] William Frank Niehouse: industrial norteamericano, representante de la empresa transnacional del vidrio Owens Illinois en Venezuela, secuestrado por un Comando Revolucionario en 1976 liberado en 1979. Este suceso generó una oleada represiva que tuvo como víctimas a Jorge Rodríguez (padre) asesinado el 26 de julio de 1976, Wilfredo García y Aquino Carpio entre otros, la detención de diputados de izquierda y de centenares de militantes detenidos y torturados.
[4] Disponible: http://www.cpzulia.org/ARCHIVOS/Gaceta_Oficial_27_10_17_num_41266.pdf
[5] Emperatriz E. Arreaza Camero. Disponible en: http://www.revencyt.ula.ve/storage/repo/ArchivoDocumento/crimi/v6/articulo12.pdf