AHORA LOS PUEBLOS | Latinoamérica en disputa: ¡Uribe, nunca más!

Anabel Díaz Aché

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“Es una vieja costumbre de la humanidad ésa de pasar al lado de los muertos y no verlos”
Ensayo Sobre la Ceguera, José Saramago

El ascenso de Álvaro Uribe Vélez a la presidencia de la república fue una concesión de la oligarquía colombiana, forzada por la nueva élite rural y empresarial, surgida en los años ochenta y noventa, producto del narcotráfico en alianza con Estados Unidos.

Según Daniel Mendoza Leal y la Nueva Prensa, Uribe Vélez dirige un “aparato organizado de poder”, una especie de corporación criminal, que controla gran parte del Estado y la sociedad colombiana. Su liderazgo se desprende de haber desplazado al capo Pablo Escobar, para quien trabajaba. Señalan los investigadores que existen pruebas que demuestran que el propio Uribe es el nexo entre corrupción, paramilitarismo y narcotráfico.

Las tensiones entre la rancia oligarquía, la nueva élite narcoparamilitar y los grupos armados han convertido al Estado colombiano es un Estado-fallido, que no puede ejercer el monopolio de la violencia, debido a que la misma es ejecutada por distintos actores: fuerzas militares, paramilitares, grupos guerrilleros, carteles de narcotráfico, Bandas Criminales (Bacrim) y delincuencia organizada. En medio de estas tensiones el pueblo desarmado, afrocolombiano, indígenas, líderes sociales, jóvenes, excombatientes firmantes de los acuerdos de paz sufren el acoso, desplazamiento y aniquilamiento sistemático.

El camino a la paz en Colombia, pasa necesariamente porque Uribe Vélez pague sus cuentas frente a la justicia. Sacar al uribismo de la política colombiana es sacar al paramilitarismo; un entramado de políticos, terratenientes, militares, empresarios y criminales que ha gozado de impunidad y que conforma uno de los principales motores del conflicto colombiano. Son quienes conspiraron para impedir que se ejecutaran los Acuerdos de Paz, firmados en 2016 en La Habana, entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y el Estado colombiano.

La Corte Suprema de Justicia decidió someter a Álvaro Uribe Vélez a detención domiciliaria por presunto fraude procesal y soborno de testigos, en el caso contra el senador Iván Cepeda. Frente a la decisión, el uribismo amenazó de forma directa y pública con polarizar aún más el país, con la radicalización de sus posiciones. Incluso mencionaron la posibilidad real de que la Corte Suprema de Justicia fuese atacada.

A tan solo horas de la decisión se contabilizaron cuatro masacres en una semana, que cobraron la vida de 20 jóvenes entre 14 y 26 años, en los departamentos de Arauca, Valle del Cauca y Nariño, además de la matanza de tres indígenas de la comunidad awá en Ricaurte.

No obstante, la Corte Suprema de Justicia reactivó el caso contra Uribe Vélez, por estar presuntamente vinculado a las masacres de El Aro, donde paramilitares asesinaron a 17 campesinos en octubre de 1997, y La Granja, en junio de 1996, ambas ocurridas durante su periodo como gobernador de Antioquia (1995-1997).

Estos casos son apenas la punta del iceberg, aún miles de madres recorren el país clamando justicia por las ejecuciones extrajudiciales de sus hijos, conocidas como “Falsos Positivos«, perpetradas por parte del Ejército de Colombia; que hacía pasar a las víctimas como bajas en combate en el marco del conflicto armado interno. Esta fue una práctica sistemática entre 2006 y 2009, durante el mandato presidencial de Álvaro Uribe Vélez. No le falta razón a Fernando Vallejo al señalar que “la maldad del ser humano, debería medirse en Uribes”.

Aunque no podamos vislumbrar el desenlace de estos acontecimientos, si podemos adelantar que la sociedad colombiana ha superado la inmovilización producto del terror a la que ha sido sometida. Este es un momento estelar para que las fuerzas progresistas aprovechen la ruptura entre las élites y forjen una alianza que pueda forzar un escenario que enrumbe al país hacia la Paz con Justicia Social.

Anabel Díaz Aché

Fuentes consultadas:

(1) DANIEL FERNANDO MARTINEZ – AFP ¿Cuántos muertos y heridos ha habido en las últimas masacres en Colombia?
https://colombia.as.com/colombia/2020/08/23/actualidad/1598205042_574247.html

(2) Redacción Judicial, El Espectador. La ingrata huella de las masacres en Colombia
https://www.elespectador.com/noticias/judicial/historia-de-las-masacres-en-colombia/
(3) Centro Nacional de Memoria Histórica,

Análisis cuantitativo del paramilitarismo en Colombia