La basura como zona de guerra en Caracas

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Vecinos y comerciantes de Altagracia, Candelaria y San José, preocupados por la proliferación de mafias delincuenciales e indigentes que controlan la basura.

Andar por las esquinas Abanico a Socorro (Altagracia), varios sectores de Candelaria, o los alrededores de las avenidas Fuerzas Armadas (pasando el elevado), Panteón o Urdaneta, es presenciar un escalofriante drama, ante el sinnúmero personas en estado de vulnerabilidad (mayoría niños y jóvenes) y bandas de delincuentes, quienes desde hace tiempo marcaron su “zona de guerra”, por el control de la basura.

En plena pandemia, se ve el movimiento de los camiones del Supra (en horas de la mañana, o en la noche), y hasta el ejército de barrenderos con sus respectivos guantes y tapabocas. Pero el resultado del trabajo de estos héroes y heroínas quienes enfrentan la contaminación ambiental -y ponen sus vidas en riesgo-, al mantener la limpieza de las calles, no parece tener su reconocimiento: ante la falta ciudadana en el incumplimiento de los horarios para sacar los desperdicios, versus al caos degradante de los indigentes, quienes hacen de la basura su modo de sobrevivencia, no se vislumbra el trabajo de los primeros y las calles siguen sucias.

Los habitantes y comerciantes

Ana Torrealba y Guillermo López (trabajadores), y Marina Solórzano (usuaria Buscaracas), narran sus impresiones ante la escena de los basureros asentados en la zona: “Esto es espantoso. Los indigentes se enfrentan entre sí para controlar los desperdicios que consiguen… Ves chamitas embarazadas o con bebés en sus brazos para alimentarse de la basura. Otras se prostituyen, a cambio de conseguir algo de los desperdicios… Los malandros viven cazando a quién robar».

María Fátima Dos Santos, habitante Residencias El Dorado, plantea que ese basurero genera  problemas de salud pública, como también es antro de violencia, de venta de drogas y delincuencia. “Esto es peligroso. Que las autoridades competentes solucionen de inmediato y apliquen la Misión Negra Hipólita. Tampoco vemos respuesta de los consejos comunales”.

Los comerciantes Rubén Guerra y Abdul Dahar afirman que por más que estén al día con sus impuestos esta situación afecta la seguridad de la zona. “Es preocupante, porque vemos bandas de menores de edad atracando, y a la vez, controlan la basura. Urge un puesto de control policial y que saquen esas bandas, para nuestra tranquilidad”.

Por otra parte, Marisela Aguayo, vecina de San José, aseguró que los indigentes que operan no son de la zona: “La mayoría son jóvenes con problemas y vienen de San Agustín, Roca Tarpeya, Boquerón, la Carretera Caracas-La Guaira, o de invasiones. Es un caso delicado que debe solucionarse cuanto antes”.

Parte de los entrevistados, hacen un llamado urgente a la Alcaldía de Caracas, Supra, Misión Negra Hipólita, Policaracas, PNB, GNB, y a los ministerios de Salud, Comunas, Ecosocialismo, Interior, Justicia y Paz y al Psuv, a fin de erradicar esta problemática y que ejerzan autoridad.

Con la basura sobrevivo

Gilbert Túa, tiene 23 años de edad. Desde los 13 deambula en la calle (lo dominaron la droga y las acciones delictivas). Oriundo de Santa Teresa del Tuy. Nos dice: “La basura me da de comer y sobrevivo. Consigo comida, ropa, piezas, dinero, prendas… ¡Y cosas buenas! Recojo cartones y botellas plásticas y las vendo”. Al preguntarle sobre los enfrentamientos con los suyos, sobre el control de la basura, expresa: “Marcamos nuestro territorio y no permitimos que vengan otros a apoderarse. Aunque nos matemos, nadie nos saca”.

Vecinos organizados

Los vecinos organizados, encabezados por Francisco Alvarado, Luis Burgos, Igor Llorens, Yordano Paredes y Edgar Rivas junto al Consejo Comunal Calero a Desamparados, el CLAp Victoria de Candelaria y los comerciantes de la comunidad, rescataron un espacio que hace 4 meses era un basurero. Francisco Alvarado afirma que ellos han emprendido  “una lucha constante, para crear conciencia entre la comunidad y los comerciantes para trabajar juntos por espacios libres de basura y más aún, prevenir graves enfermedades”.

Ciudad CCS / Siboney del Rey