Pacto

MEMORIAS DE UN ESCUÁLIDO EN DECADENCIA | Roberto Malaver

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¡Estoy de acuerdo contigo, pero déjame pensarlo! El interino acaba de llamar a un pacto unitario. Y lo peor es que nadie quiere unirse a él, porque ha demostrado que no ha servido para un carajo, solo para robar y robar. Y eso lo sabemos todos, pero tenemos que defenderlo, porque no nos queda más remedio. Es la orden del compañero Trump. Lo que pasa es que ya salió una encuesta por allí donde dice que tiene el 83% de rechazo y eso no es pendejada. Uno no puede apoyar a estas alturas a un tipo que es rechazado por todo el mundo. Y justo ahora se viene con eso de una convocatoria a un pacto unitario, más bien sería un pacto humanitario, para salvarlo a él del peo en que se metió. Cómo será la vaina que Embajada Radonski le salió adelante y le dijo un montón de vainas, entre ellas que se dejara de pendejadas y pensara más en la gente y en las elecciones. También hay gente que se está quejando de las sanciones, sobre todo por el peo del diésel, ahí nos dimos cuenta de que las sanciones nos joden a todos, y no solamente a los chavistas, que uno no sabe cómo carajo andan siempre con esa cara de felicidad ja, ja, tan arrecha que pareciera que saben dónde está el tesoro escondido.

Un tal Francisco Rodríguez les pidió a los diputados de la falsa asamblea nacional que tenemos nosotros, esa donde el interino es presidente, que se pronunciara en torno a las sanciones del diésel, y hasta ahora los compañeros ni siquiera han preguntado cuánto hay pa´eso. El escenario político está muy movido y nosotros en la oposición estamos paralizados. La Conferencia Episcopal llamó a votar en diciembre, y me dice mi compadre Pancho que él va a votar, porque si la Conferencia Episcopal llama a votar y él no vota, van a decir que él es ateo y que está en contra de lo que dicen los curas, y él no quiere problemas con Dios me salve. Y ya terminó el periodo para inscribir candidatos a diputados, el CNE dio prórroga y cerró sus puertas hasta nuevo aviso. La gente que estaba con el chavismo y que ahora no tiene partido, se van con la tarjeta del PCV, y nosotros por lo visto vamos a votar con la tarjeta blanca y radiante de Bernabé Gutiérrez, quien está gozando un imperio yanqui desde que se quedó con el partido adeco y le apagó todos los motores a Espoleta Allup. Lo malo es que no nos han dicho todavía quiénes son los que van a ir adelante a luchar milicianos en estas elecciones parlamentarias. Copei también llamó a votar porque dice uno de sus dirigentes, que no pueden estar apoyando sanciones e invasiones cuando eso se puede parar saliendo a votar. Como buenos socialcristianos le hicieron caso a la Conferencia Episcopal. Podéis ir en paz.

Y mientras tanto, desde un lugar del mundo, Diego -Caracas para todos- Arria dice que no está de acuerdo con ese pacto unitario. Ya antes crearon el Comando Unificado de la Oposición que no funcionó, se sentó y no logró levantarse. Y ahora viene con un pacto unitario al que nadie se quiere unir, porque la gente no es pendeja, la gente sabe que han robado tanto que ahora, con ese pacto, le quieren echar la culpa a todo el mundo y ni de vaina, así nadie se une a ese pacto humanitario. Está quedando triste, solitario al final el interino, y ahora quiere que lo salvemos. También el interino se puso de pendejo a nombrar a una señora al frente de una vaina intelectual y ni siquiera la consultó, y la señora lo mandó para el carajo diciéndole que así no se vale, que no cuentes conmigo, que déjate de vaina, que tú no sabes gobernar. Y comenzó el reparto de dólares para los médicos que nos apoyan en esta lucha contra el coronavirus, y aparecieron entre los cobradores más pacientes que médicos, es que no pegamos una, y hay unos que aparecen siete y ocho veces, es que no ganamos una, y los chavistas gozando una bola y parte de otra a costillas de nosotros que nos queremos tanto.

El papá de Margot escuchó la noticia por un canal de Directv, -está contentísimo desde que volvió, volvió, volvió Directv- , donde el interino estaba planteando el pacto unitario… Y se puso de pie y dijo: “A mí no me cuenten penas ni me hablen de sufrimientos. Qué pacto unitario del carajo, aquí lo que hay es que pegar la carrera cada vez que Guaidó se acerca a uno, porque lo va a convertir a uno en cómplice, y ni de vaina, yo soy inocente”. Y se fue al cuarto y le metió ese coñazo tan duro a la puerta que la vecina gritó: “Ya basta, desgraciado. Vete al carajo”.

-Ya son las doce y no llega.- Me canta Margot

Roberto Malaver