PUNTO Y SEGUIMOS | Un insulto a la inteligencia

Mariel Carrillo García

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Juanito, el mozalbete aquel que dice ser presidente interino de Venezuela, convocó a líderes de la oposición a reuniones para crear un llamado “Pacto Unitario” con el que quizá, aparentemente, parece, esta vez sí establecería un “gobierno de emergencia”; ya que desde su autoproclamación en una plaza en enero del 2019, no ha podido hacer nada excepto robar o garantizar que terceros roben el patrimonio de la nación.

No hay que ser muy lúcido ni poseedor de una mente estratégica para darse cuenta del tamaño de fantoche del personaje elegido por Washington para terminar con el Gobierno constitucional del país, de hecho, hasta María Corina Machado – una de las invitadas estrellas a participar del fulano pacto – cuyos niveles de odio en sangre la convierten en la más radical y pro-intervencionista de los opositores, se encargó de recordarle a Juan que “el gobierno de emergencia eras tú”. Sabemos que la relación entre ambos es tirante y amarga; pero vaya que hay que ser incompetente para que te trolee María Corina, la mosca que nuestra águila ni se molestó en cazar.

En esta oportunidad, Juan, que también presentó su “informe de cuentas de la gestión humanitaria”, planteó tres cosas: desconocer las elecciones parlamentarias (por fraude, no creerán que pensaron algo nuevo), activar una agenda de “movilización” y una consulta ciudadana (jamás popular) “nacional e internacional”. Madre mía. Hasta Ledezma que es experto en aquello de no terminar de morir lanzó: “Ese Pacto no va para ningún lado si no se aclara la conducción política”; o lo que es lo mismo: hasta que no resolvamos cómo robar y protagonizar entre nosotros, seguiremos siendo nidos aislados de alacranes.

Ser un opositor promedio (el pueblo que no es dirigencia) debe ser muy sufrido. Algunas veces se comprende que solo puedan sobrevivir con hiel y culpando de todo al chavismo; porque es mucho más fácil que admitir que no tienen en quién cifrar sus esperanzas. Sentarse a leer las declaraciones y “hojas de ruta” del ¿liderazgo? opositor, sus mentiras descaradas y los análisis de su maltrecha intelectualidad es simple y llanamente un insulto a la inteligencia; no de un sector político, sino de un país entero.

¿Es que las venezolanas y los venezolanos merecemos que gente como el tal Juanito que apenas si puede articular dos oraciones seguidas sea referente de algo?, ¿merecemos que una parranda de adecos delincuentes y tramoyeros bajen línea de cualquier cosa?, ¿que unos fascistas como Primero Justicia y Voluntad Popular sean posibilidad?, ¿que un montón de gente sin Patria pero con una gran vocación por robar sus recursos sea una “alternativa”? Quiero creer que no.

El daño que esta gente le ha hecho a Venezuela va más allá de lo visible. Al no constituir una verdadera oposición, con proyecto de país y un mínimo de decencia, han contribuido también a que nuestros errores se profundicen; porque no ejercen ese rol moral e intelectual que debe ejercer toda oposición a cualquier proceso, cuestionando y proponiendo dentro del juego democrático, por el bien nacional. Eso aquí no existe. No pueden ni unirse entre ellos, porque las ansias de poder les impiden ponerse de acuerdo. Sus desangelados seguidores están allí por el odio al otro, no por amor a nada; y esa sigue siendo nuestra gran diferencia y ventaja. Flaco favor se hacen creyendo que somos una nación de idiotas, o que les permitiremos volver.

Mariel Carrillo García