MenteTustra | ¿Socialismo en construcción sin otredad?

Zhandra Rodríguez

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Participativo y protagónico son categorías descriptivas del nuevo paradigma de la ciencia, el cuántico, ¿o es que acaso un individuo puede vivir aislado e independiente de cuanto produce la tierra y el trabajo de sus congéneres? La otredad tiene todo que ver con esa visión de Chávez sobre el Socialismo del Siglo XXI; de conformidad con esa nueva voz de la ciencia, desde que anunció un día en su programa -Aló presidente, su rechazo al cartesianismo.

Entonces y por un tiempo determinado, el YO individual con apetitos voraces alimentados por el capitalismo salvaje y consecuente consumismo compulsivo, había pasado a un segundo plano de prioridades con el fin de establecer equilibrio económico, productivo, comercial, social, etc.

Hoy, en medio de toda suerte de ataques externos e internos más encierro casero, tenemos economía dolarizada y alianza comercial con precios que cambian día a día. ¿Es esto bueno con o sin bonos que no llegan a todos o que no alcanzan para cubrir necesidades básicas?, se pregunta el pueblo. El silencio puede ser mortal para el proceso del socialismo en construcción. O puede ser absolutamente necesario, si depara algo de sorpresa grata previas elecciones de diciembre.

Dicen que nunca un tiempo pasado es mejor que el presente; luego, ¿por qué desean un Ertugrul para la Venezuela de hoy? Ertugrul murió hace más de 800 años, su política social y económica parecía precursora del socialismo, en oposición a la de Constantino. Lo cierto es que los traidores, asesinos, bárbaros ladrones invasores mercenarios, de aquella época es lo mismo que tenemos hoy en el mundo.

La creencia en una solución local al problema actual de Venezuela es una falacia en el contexto de la globalización y unipolaridad del hegemón. Lo más prudente es tener paciencia y no actuar con los arrebatos del YO individual.

La otredad es contundentemente intrínseca al sentido de Patria, tanto como lo es la Unidad, la Lealtad y la Moral para defenderla ante quien sea. “Yo no soy yo, Yo soy un pueblo”, ¿quién lo dijo, trabajó y se sacrificó por eso?

En todas las guerras, mundiales y/o locales se han visto acuerdos firmados entre enemigos jurados. Una cosa son los acuerdos y otra es dormir con el enemigo. Eso luce difícil de entender aunque es una verdad histórica con varios milenios de antigüedad y vigente aquí y ahora. En nuestro caso y ante la inminencia electoral, el problema en el alma y la consciencia de muchas personas es el descontento con las políticas económicas y el desplegado mar de incertidumbres en el que les parece inmersa la construcción del socialismo. Si no casi que cancelado.

¿Cuál sería la solución más allá de las consignas “Resistir y Venceremos”? ¿Paciencia y aplicación de las tres RRR de inmediato? ¿Depurar las filas del chavismo, organismos del Estado Nación y sus Poderes, de todos los corruptos y vende Patria disfrazados de rojo-rojitos -incluso si son familia? Estas y otras preguntas las hace diariamente el pueblo en la calle, a viva voz y en las redes. Mucha gente ha vendido sus ropas que ya no usa, así como objetos de arte, libros y un largo etcétera, con el fin de sobrevivir. De alimentar a la familia que vive bajo un mismo techo.

Sería pertinente considerar responder esas y otras interrogantes sin la arrogancia y tono elevadamente soberbio de los que se creen sabios. Además, convencer al Soberano sin recurrir a gritaderas y regaños innecesarios, en estas circunstancias sería como una proeza comparable a un acto de heroísmo.

¿Por qué no se admite que solo queda una clase social sin los avatares aquí mencionados: Ricos del Comercio -con mayúsculas? Gran cantidad de los ricos de cuna se fueron del país o ya murieron, sin negar que con muy contadas excepciones algunos de ellos apoyaron a Chávez, antes de ser electo Presidente la primera vez. Varios de nosotros que lo acompañamos en su campaña electoral los conocimos personalmente, o ya lo conocíamos.

Olvidar que cuando se arrincona al Soberano entre la espada y la pared con hambre, con especulación diaria de precios, con maldades de ladrones y criminales, con la aniquilación de sus esperanzas en un mejor destino, los cielos lloran y ese llanto fácilmente puede convertirse en tormenta destructora de las peores vilezas cometidas, descaradamente, en su contra y las cuales han quedado impunes.

Esto, evidentemente, no favorece en nada el ánimo de una cantidad equis de personas para salir masivamente a votar en las próximas elecciones, que podría pesar algo o mucho en el logro de la mayoría en la AN.

Después habrá otro reto a ganar o perder: el revocatorio del mandato presidencial. Antes el Soberano sabrá si el Golpe de timón con RRR se habrá cristalizado. También sabrá sobre la suerte o desdicha del hegemón y del reseteo global. Quizás esto último se sepa antes de noviembre próximo.

Las cosas no son lo que parecen y la esperanza es lo último que se pierde.

Zhandra Rodríguez