Gas doméstico: una lucha diaria y permanente del caraqueño

0

La distribución de gas es un conflicto que se ha agudizado en todo el territorio nacional y Caracas no ha sido la excepción. Sin embargo, hay comunidades que han tomado acciones alternativas para solventar la problemática, tal es el caso de la Comuna Socialista “Altos de Lídice”, ubicada en la populosa parroquia La Pastora.

Allí, con organización, solidaridad, empatía y trabajo voluntario idearon un plan para la distribución del gas en los distintos ejes de la comunidad. El programa consistió en articular, a través de la Alcaldía de Caracas, una conexión directa con la empresa Pdvsa Gas, así como también la creación e instalación de mesas de trabajo, de gas y de otros servicios, para estipular los procesos, y así cumplir con la metodología de acción en el despacho del gas doméstico en todos los sectores.

Esta comuna está conformada por siete consejos comunales y cada uno de ellos cuenta con un representante o vocero encargado de llevar el control de la distribución del servicio.

“Ellos son los encargados de registrar el sistema de gas, saben la cantidad de bombonas en el territorio y llevan el control de los cilindros vacíos. Este censo permite generar automaticización en los procesos”, así lo expresó Gisus García, habitante y vocero de los Altos de Lídice.

Es la autogestión y el trabajo organizado la forma efectiva para buscar soluciones alternativas para el beneficio de todas y todos. “En la comunidad, trabajando en conjunto logramos tener una relación cercana con la empresa, logramos independizarnos de esos camiones, que a pesar de que eran de la empresa cobraban una cantidad excesiva por el servicio, llegamos al punto de trabajar por sí mismos con un camión grande para transportar al menos mil bombonas”.

Tomar las riendas del problema representó una solución formidable para la comunidad. “En menos de tres meses logramos distribuir un poco más de tres mil cilindros de gas, cumpliendo con un cronograma de espera de unos 20 días. Este proceso fue recibido con mucha satisfacción por parte de las familias en la comuna, porque representó una respuesta eficaz a la solución del problema. Trabajar en unidad comunal ha sido la mejor experiencia”.

La comunidad de Altos de Lídice se las ingenia para optar por el servicio del gas y esperan que sea consecuente.

Vecinos requieren respuestas y mejor servicio

Gisus García acierta en que desde el poder comunal se busca las mejoras en cuanto al servicio de calidad en la distribución del gas dentro de las comunidades, especialmente en Altos de Lídice. “Desde una perspectiva comunal, fue un mandato del Comandante Chávez quien en su momento transfirió la distribución a las comunas y a las empresas de propiedad social, sin embargo hasta los momentos se ha hecho factible en algunos territorios. Nuestra comuna tiene apenas dos años de constituida, lo cual genera un déficit latente con el tema del gas, pero hoy en día y con pleno confinamiento estamos trabajando en ello para mejorar”, acota García.

Asimismo, el vocero comunal afirma que han tenido problemas con el gas, para él es una lucha consolidar un precio para adquirir el cilindro lleno, entendiendo que no hay suficientes camiones, las piezas de repuestos mayormente son importadas y muy costosas, no ha sido fácil por el tema del bloqueo, por lo que se ven obligados a buscar camiones privados, lo cual pone un precio elevado a lo convencional.

“Hemos estructurado un ciclo conjuntamente con el Estado Mayor de Gas, que por algunas razones no se cumple. Desde hace tres meses se ha utilizado una dinámica importante para poder distribuir las bombonas, luego de darnos por enterados que no hay gas en la planta no se siguió cumpliendo ese ciclo. Son las mismas refinerías que no están mandando suficiente gas para surtir el sector”, explica García.

Otra problemática que en este momento está siendo visualizada por los líderes comunitarios es el “bachaqueo” del gas. Para García, “es lamentable que por razones ya explicadas familias se ven obligadas a comprar el cilindro con un sobreprecio más o menos del 3.000%; si no disponen de tiempo podrán pagarle a alguien para que la compre, lo que duplicará o triplicará el costo; pero es eso o la opción de comprar leña para cocinar en fogón. Hay que reconocer que no hay contraloría social, los camiones de gas prefieren venderla a las casas o locales de despachos que surtir directamente a los vecinos como antes se hacía”.

Una vez detectado el problema, la comuna procura solucionar y ser un ejemplo para otras comunidades caraqueñas instando a la participación, articulación e integración ciudadana, para el desarrollo comunitario.

Ciudad ccs/Nailet Rojas / José Antonio Valero