MenteTustra | Poder temporal, mente y consciencia

Zhandra Rodríguez

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“Las percepciones engañan, los apegos causan sufrimiento”
Buda

Un gran maestro llamado Huang-Po, decía: “Actuar sin segundos pensamientos, sin doble intención, no constituye un mero precepto que tenemos que imitar, ya que no podemos realizar semejante acción hasta tanto no quede el menor asomo de duda de que en realidad es imposible hacer alguna otra cosa. La gente teme olvidar su propia mente, por miedo de caer en el vacío sin nada de donde agarrarse. Ignoran que en ese vacío está el verdadero reino de la mente que no se puede comprender, buscar ni explicar mediante el conocimiento aprendido. Tampoco por obras meritorias”. A esa Mente la llamaron “la No-nacida”.

Venimos al mundo con la No-nacida; antes de ser condicionados por los conocimientos aprendidos desde la familia, la escuela, el sistema político-social y la vida en sociedad que va formando la consciencia. Esta, desde tiempos pretéritos, se parece más a un troquel esclavizador de las emociones, de las percepciones aberradas de la realidad, de las creencias, de la falsa moral y el autoengaño. Etcétera. La consciencia es, en pocas palabras, el campo ideal para la manipulación de las personas y su destino.

Es a partir de la consciencia que los condicionamientos desplazan el centro de gravedad mental, original y espontánea, a la imagen del Ego. Entonces el Yo individual no podrá zafarse de los apegos, deseos de toda suerte de posesiones materiales, acciones mentales y físicas que no sean intencionales, afectadas e insinceras. Todo esfuerzo por ejercer el autocontrol de sus apegos será inútil y por lo tanto sufrirá aunque se arrepienta. Luego el mea culpa será su calvario. Es en ese sentido que los efectos de tales condicionamientos sean considerados como causantes de miedos y disociaciones que inducen la parálisis y el estado de ansiedad; pues provienen de la excesiva autoconsciencia. Esto en un escenario político-económico-financiero global, sumado a la mediática masiva de información, comunicación, propaganda y diversión neoliberales, juega a favor de las corporaciones farmacéuticas a las que no conviene la “Mente sana. Cuerpo sano”.

Ocurre que en el mundo actual lo que importa es la “res extensa”, no la “res cogitans” inherente al “pienso, luego existo”, y que el método de la duda sea el procedimiento para refutar, debatir, cuestionar, aprobar y sentar los fundamentos del razonamiento científico. Se dice “ocurre” porque la manifestación de cualquier fenómeno en la naturaleza es determinado por la ocurrencia del mismo. Asunto este que no aplica al sentido común en cuanto y cuando se refiere a la física cuántica no-relativista y su accionar a distancia, de ipso facto y sin atravesar el espacio-tiempo de Einstein.

En consecuencia, el poder temporal sobre el sí mismo de cada individuo en vida está sujeto al contenido de condicionamientos atinentes a su consciencia; también sujeto a la segunda ley de la termodinámica: la entropía, o vejez y muerte.

Igualmente esto vale para el poder temporal de los gobiernos mundiales y/o locales, con sus ideologías, doctrinas y sistemas políticos de vida. Del grado de deterioro -entropía depende el breve o largo tiempo de su duración. Y cuando se rompe el equilibrio entre las fuerzas sectoriales que interactúan en todo el quehacer de la vida nacional de cualquier país, más efímero será su tiempo de duración. Esta situación es difícil de superar si cada consciencia, siendo un mundo particular, actúa por su cuenta sin sentido de UNIDAD. El riesgo de regresar a un desperdiguero de gentes en nuestro territorio, como Chávez describió a lo que había en la 4ª República, implicaría el sin sentido de Patria que se tenía entonces.

Pensar parece difícil si el sistema de pensamiento civilizatorio es obsoleto e inadecuado en la época actual. Leer no implica entender, comprender no significa aprehender, saber no es lo mismo que su experiencia o vivencia. La consciencia no liberada de los apegos y condicionamientos anula toda posibilidad de una nueva escuela de pensamiento, tal y como lo deseaba Chávez. ¿Por qué? Porque la sometió a debates en escenarios que desconocían los nuevos fundamentos científicos en los cuales podían sentarse las bases del debate. ¿Por qué el budismo es el único que acepta y defiende a la cuántica? ¿Por qué los artistas marciales del lejano oriente aplican los principios de la No-mente; el vacío de la mente de todo pensamiento consciente, el No-yo y el No-tiempo? La batalla se libra primero en la mente no-nacida, jamás en la consciencia.

Zhandra Rodríguez