Se enquistan mafias del gas ante la crisis del suministro

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El Gobierno Nacional está concentrado en la reactivación de parques de refinación.

El impedimento para los venezolanos de tener acceso al servicio de gas doméstico se agrava cada día más, sobre todo en los sectores populares en donde el conflicto queda aún más en evidencia a través de las largas colas de personas que esperan por el llenado sus bombonas.

El 89% de los hogares usan gas propano como combustible para cocinar y son distintos factores los que influyen en su escasez, incrementada por las malas operaciones en su distribución, lo que representa el principal problema para los venezolanos.

Las denuncias por las fallas en el servicio son cada vez mayores y parten desde el cobro excesivo por el suministro, la venta de cilindros en el mercado negro, el pago por el reemplazo de las bombonas en divisas, hasta el “secuestro” por varios días consecutivos de los vacíos a la espera de su reposición de propano.

Esta escasez provoca que el precio de los nuevos cilindros también se vea afectado por la irrupción de las divisas en la economía venezolana. “Para comprar una bombona nueva debemos pagar cinco dolores por el vacío, si lo quieres lleno tienes que cancelar 60 mil bolívares aparte por el llenado”, así lo indicó Juan Carlos Pérez, habitante del sector Las Palmas de El Cementerio.

Del mismo modo, manifestó su descontento con el cobro excesivo para el cambio de un cilindro boca pequeña a boca grande. “Lo grave del asunto es que hay personas que deben cambiar bombonas boca pequeña, porque hay muy pocas, por una de boca grande, por la que se debe cancelar de dos a tres dólares para que puedan hacer el cambio. Si no tienes el dinero no te la cambian. Antes esos cambios eran gratis y te daban hasta el regulador”.

Por su parte, Luis Márquez, vecino del sector San Miguel de la Cota 905, expresó que en su comunidad pueden pasar hasta tres días seguidos esperando el camión para entregar los cilindros y luego aguardar a que sean devueltos. “Aquí debemos esperar varios días para poder comprar gas. El camión viene y debemos bajar las bombonas, ellos se llevan los vacíos para llenarlos, después hay que esperar a que los traigan de nuevo”.

“Hay un problema grave que está afectando a la mayoría y es el tiempo que tarda el camión de distribución de las bombonas en venir al sector. Lo hacen cada 15 días o hasta llegan a venir una vez al mes, algo que era fijo semanalmente. Cuando vienen quieren cobrar un precio que no es, antes te hablaban de bolívares ahora lo hacen en dólares”, comentó María García, moradora del sector Brisas del Paraíso.

Es necesario hacer inversiones para construir nuevas redes de distribución de gas.

Solidaridad comunal

Los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap) juegan un papel fundamental en las nuevas propuestas alternativas para la distribución del servicio. “En la comunidad son muy solidarios, los encargados del gas a la hora que sea avisan a los vecinos con tiempo.

Hay quienes se encargan de cuidar las bombonas y de organizar todo el proceso”, enunció Juan Carlos Pérez, habitante de la parroquia El Paraíso.

“Nosotros hacemos lo imposible para ayudarnos, hemos tenido que reinventarnos en todos los sentidos para poder cumplir con la comunidad. A muchos les gusta a otros no, pero hasta los momentos nos ha funcionado este plan de trabajo. Recorrimos el sector marcando hasta tres bombonas por casa, eso nos ha facilitado el trabajo y llevamos el control. Cuando llega el camión se llevan los vacíos y cuando los traen nos encargamos de repartirlos a cada familia”, declaró Betania Vilera, integrante de los Clap de El Paraíso.

Disminuir la dependencia del gas propano es una de las propuestas de la ciudadanía para combatir las mafias del gas. “Hay que implementar programas masivos de gasificación de metano, que es el que se distribuye mediante tuberías, y es mucho más económico, eficiente y abundante”, así lo expuso Gisus García, de la Comuna Socialista “Altos de Lídice”.

NAILET ROJAS / CIUDAD CCS