RETINA | Poder y venganza

Freddy Fernández

0

Tengo muchas certezas sobre el futuro que me augura la ultraderecha. Una parte importante de sus promesas está muy bien descrita en la canción “El necio”, de Silvio Rodríguez, y la otra parte está bastante difundida, es esa que dice “no sé dónde te vas a esconder porque te vamos a buscar hasta en las cloacas”.

Como podrán imaginar, escribir sobre este tema es repetir. Se trata de una promesa vigente y reciclada desde 1999. Aunque a veces ha sido un poco suavizada, sigue siendo la misma garantía de que se dedicarán a la tortura y al exterminio de todo lo que les parezca chavismo.

Sabemos que es verdad porque no siempre han sido sólo amenazas. Lo vimos el 12 de abril de 2002 cuando como jaurías buscaban a dirigentes chavistas en sus casas y hasta en la embajada de Cuba; lo vivimos durante las guarimbas de 2014 y 2017, cuando decenas de personas fueron asesinadas. Cuando sienten que tienen poder, matan.

A veces pienso en el momento cuando estas personas se preparan para dormir. Sospecho que toda su imaginación se despliega para elaborar miles de formas de torturar y matar chavistas. Afiebrados, descuartizan, estiran, queman, quiebran y asfixian.

Su capacidad para soñar exterminios es ilimitada. No sólo sueñan con matarnos por millares, también generan informes de “derechos humanos” donde imaginan que son ellos los torturados y masacrados. En eso de imaginar exterminios, sin duda, resultan ser de un talento muy desarrollado.

¿Carecemos nosotros de deseos de venganza? Espero que sí, que no sea vengativo nuestro propósito, aunque, la verdad, nuestro sueño consiste en callarlos con alimentos, educación, salud, vivienda, empleo, ocio y servicios. Dejarlos sin argumentos ante mucho bienestar.

Y no vayan a pensar que soy ingenuo. En los momentos de mejor situación económica y social que hayamos vivido nunca, en 2007, 2010 o 2012, igual los vi diciendo que nunca se había visto en el país una situación tan dramática. Lo decían en los bares del San Ignacio o haciendo la cola para abordar el avión que los llevaba a Punta Cana.

Freddy Fernández | @filoyborde