CONVIVIR PARA VIVIR | “Contra este pueblo nadie puede”

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En Cacique Tiuna los niños labran su futuro. Foto Javier Campos

Luis Carrillo, residente del urbanismo Cacique Tiuna, ubicado en La Rinconada, empujado por la necesidad de buscar sustento para su familia, decidió junto a su compañera de vida, Johana Alvarado, “sembrar un maicito” en un terreno cercano a su casa. Era una siembra clandestina hasta que el 22 julio de 2016 llegó el presidente Nicolás Maduro para activar la segunda fase del Plan de Agricultura Urbana.

“El Presidente vino al urbanismo y dijo: ‘¿Dónde están los agricultores?’, yo levanté la mano, me preguntó dónde estaba mi siembra y le señalé el lugar que estaba medio escondido, de inmediato mandó a su equipo y vieron que yo tenía un maíz sembrado, en ese momento el mismo Nicolás me entregó insumos para la siembra”, de esa manera relata Luis Carrillo los comienzos del Área de Producción Agroalimentaria (ARPA) Cacique Tiuna.

Después de la visita del Presidente, otras personas residentes de Cacique Tiuna decidieron acompañar a Carrillo, se tomaron muy en serio lo que habían escuchado de Chávez en el año 2010: “Hay que llenar las ciudades de siembra, de agricultura urbana y periurbana”, la presencia de Maduro fue el impulso que necesitaban.

Así nació la organización Guerreros de la Montaña, integrada por 11 parceleros que producen más de 20 rubros como pimentón, ají, tomate, plátano, cambur, yuca.

Alimentos para los estudiantes

Parte de la producción del ARPA Cacique Tiuna abastece los comedores del Simoncito, la escuela y el liceo que existen en la comunidad. Así lo cuenta Johana Alvarado: “Yo me emociono cuando voy a la escuela de mis muchachos y las personas me agradecen el aporte que hacemos al comedor, esa es una satisfacción grande, una se siente digna porque lo que producimos ayuda en la educación de los muchachos de la comunidad”.

La contribución del ARPA Cacique Tiuna a los centros educativos no se limita a algunos rubros para la alimentación de los estudiantes, también son un aula abierta para el desarrollo de los programas Todas las Manos a la Siembra y Huertos Escolares, que impulsa el Ministerio del Poder Popular para la Educación. “Nosotros vamos a las escuelas, buscamos y enseñamos a los muchachos sobre la agricultura, aquí todo el que quiere aprender le enseñamos, porque se trata de lo que decía Chávez que hay que sembrar en las ciudades y al que no sepa se le enseña a producir sus alimentos. Yo no conocía nada de esto y aprendí, ahora me gusta sembrar, me siento feliz aquí, hasta he invitado a mis hermanas que también siembran”, dijo Alvarado.

El ambiente es lo más importante

Giovani Ordosgoite, oriundo del estado Sucre, relata la importancia que los parceleros le dan al medio ambiente: “Para nosotros lo más importante es la naturaleza, por eso no tenemos problemas con la Guardia Nacional, ellos vienen a cumplir con su trabajo y revisan que estemos acoplados con la ley, hemos reforestado con árboles como caobos, jabillos, también le metemos frutales para que los animales silvestres se alimenten, respetamos las montañas vírgenes, estos terrenos estaban abandonados, en verano le pegaban candela, nosotros los hemos recuperado y ahora producimos alimentos para el pueblo”.

La solidaridad es otro de los valores presente en Cacique Tiuna, Ordosgoite nos dice: “Nosotros, aunque somos pobres, ayudamos a quienes tienen menos, viene gente y nos piden y les damos su hortaliza para que puedan comer, porque el campesino es pobre. Los que hacen real son los explotadores que no producen pero se llenan los bolsillos con el trabajo de los campesinos, compran barato en el campo y venden caro en la ciudad, especulando al pueblo, nosotros hacemos una pequeña feria en el urbanismo, le vendemos a la gente más barato que en el mercado, así ayudamos al que no tiene”.

Hemos cumplido con los compromisos

El proyecto, que nació con el apoyo del Ministerio del Poder Popular para la Agricultura Urbana, hoy es atendido y financiado por la Alcaldía de Caracas, a través de la Integral de Mercados y Almacenes C.A. (Inmerca), que compra la mayor parte de la producción del ARPA y la distribuye en los mercados municipales de la ciudad. “La alcaldía nos apoya en todo, nos dio financiamiento, nos da asesoramiento técnico, nos proporciona equipos como mangueras de riego, tanques, herramientas, semillas, fertilizantes, nos compra la producción y paga a tiempo, este es nuestro tercer proyecto financiado, porque hemos cumplido con los compromisos”, refirió Carrillo.

En este momento la producción está siendo adquirida directamente por la Alcaldía de Caracas para alimentar a los enfermos de covid-19 que se encuentran en los hoteles sanitarios. “Fíjate que desde aquí luchamos contra el covid-19, porque lo que come la gente de los hoteles que atiende la Alcaldía sale de aquí”, aseguró Carrillo.

Nos preparamos para diciembre

De Caripe, estado Monagas, llegó Carlos Rangel, uno de los fundadores del ARPA, Rangel trabajaba como obrero en una constructora pero un accidente laboral lo “incapacitó” para el trabajo forzado, pero a pesar de ello lo conseguimos construyendo un corral para un cochino que compró hace unos días y nos manifestó: “Somos gente con experiencia en la tierra, aquí no viene flojo, trabajamos duro, somos como instructores, enseñamos a la gente, ya nos estamos preparando para diciembre, aquí vamos a producir los aliños para las hallacas, porque no nos van a quitar nuestras navidades, con este pueblo no puede nadie”.

JESÚS ARTEAGA / CIUDAD CCS