Defensa del país requiere acabar con reglas hechas para dominarnos

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El pueblo de Venezuela ya está montado en el tren electoral, todos hacen algarabía con la mira puesta en los comicios decembrinos a celebrarse el primer domingo del último mes de este pandémico 2020, y tal como dijo el presidente Maduro hace poco menos de tres semanas, las elecciones del 6D se harán contra todo pronóstico: “Llueva, truene o relampaguee”; a pesar del bloqueo infame de Estados Unidos (EEUU), de sus amenazas y de las oscuras intenciones de ciertos sectores de la extrema derecha por implosionar un proceso que ha de llevarse a cabo por mandato constitucional.

El Consejo Nacional Electoral (CNE) ha ido cumpliendo con el cronograma establecido y hasta el pasado 25 de septiembre candidatos de más de 200 partidos y organizaciones políticas estuvieron inscribiendo sus postulaciones, y desde el lunes 28 se encuentra en el sitio web del órgano comicial el listado de candidatas y candidatos a las parlamentarias de 2020; es decir, toda ciudadana o ciudadano de la patria puede conocer quiénes se están postulando por una curul en el Poder Legislativo, y tomar la decisión de ejercer su libre derecho al voto y a quién elegir en su circuito electoral el próximo 6 de diciembre.

Pero las voces disidentes y contrarias a realizar estas elecciones se escuchan en el lejano horizonte, como silbido tenue de un insecto fastidioso en una mañana soleada y llena de esperanza, y exponen como argumento para que no se lleven a cabo los comicios legislativos la pandemia del covid-19, diciendo que se pudiera generar un rebrote de contagios que puede poner en peligro la salud del pueblo venezolano.

Para la escritora Carola Chávez el próximo 6D habrá elecciones, “porque así lo dice nuestra Constitución. Usar la pandemia como excusa para no hacerlas, como lo hace Olivares, es una manera de hacerle el mandado a sus amos gringos. Los gringos no quieren elecciones porque el falso argumento que sostiene en sus mentecitas torcidas, que dice que Guaidó es presidente, con una nueva Asamblea electa, se desbarata”.

—¿Cree que el pueblo venezolano tiene suficientes motivos y está animado para votar el próximo 6 de diciembre, a pesar de que su estilo de vida y su poder adquisitivo han mermado sustancialmente y se ha visto golpeado de manera muy dura por una guerra económica voraz?

—Motivos, todos; ánimo, bastante, aunque golpeado por tantas dificultades que sorteamos cada día. La clave aquí es comprender la situación, saber ubicar al enemigo, al que te golpea, al que goza con tu sufrimiento y lo capitaliza. Ese enemigo no quiere que votes, quiere que todo siga peor, con los mismos gestores del bloqueo que te aplasta, para seguirte aplastando.

El salario no ha ido mermando de manera inexplicable. Mermó porque no hay modo de aumentarlo si la principal fuente de ingresos del país no ha ganado ni un solo dólar desde hace un año. De eso se trata la asfixia que prometió Brownsfield, y que suplicó Julio Borges. De eso y de que no podamos adquirir nada que nos suponga una bocanada de aire.

No hay repuestos para las bombas de agua, para el sistema eléctrico, para PDVSA. Lo mismo con la comida, medicinas, que solo en manos de privados pueden ser importadas. El que nos bloquea no quiere que votemos. Para mí, esta es suficiente razón para hacerlo.

La AN es una sucursalita del Departamento de Estado

—¿Por qué es importante para el chavismo y el pueblo venezolano recuperar los espacios legislativos de la Asamblea Nacional, qué tan esencial es el Parlamento para seguir construyendo el socialismo del siglo XXI?

—Para que la Asamblea Nacional vuelva a ser NACIONAL, porque, por ahora, es una sucursalita del Departamento de Estado. Una base política gringa en el corazón de Caracas, para atacar a Venezuela. ¡Hay que recuperarla!

Cuando se le pide a Chávez que haga un balance de la labor que ha realizado la Asamblea Nacional saliente en sus cinco años de labor, deja claro que solo han estado mal maquillando de legalidad todas las agresiones que han cometido los gringos contra nuestro país. “Lo más catastrófico ha sido que cuando uno cree que no se pueden embarrar más, arrastrar más, hacen una zanja en el suelo para poder arrastrarse más bajo”, enfatiza la periodista.

La escritora manifiesta que si las fuerzas revolucionarias y el pueblo venezolano logran recuperar los espacios y el control del Parlamento el próximo 6D, lo primero que se hará es colocar la soberanía de Venezuela en el centro del debate desde la Asamblea Nacional.

“Que más nunca nadie use un cargo de elección popular para agredir al pueblo que lo eligió. Que se abra el debate político serio, siempre con el bienestar de nuestro país como objetivo”, enfatiza Chávez y agrega que se hace necesario retomar el acto legislativo, “actualizar leyes que se nos quedaron pequeñas, crear leyes necesarias para contener los ataques que buscan acabar con la paz de todos…”.

—¿Dónde hay más división, en la oposición o en el chavismo?

—La oposición parece un hormiguero pateado. Sus bases, siempre manipuladas, empujadas demasiadas veces hacia el barranco del atajo violento, agotada, ya no cree en nadie. Unos descubrieron que sus dirigentes odian al país que ellos aman. Ellos buscan nuevos liderazgos, con mucha desconfianza de todo. El reto es que ellos encuentren algún candidato y que voten en diciembre, porque muchos quieren votar pero no saben por quién. Otros se quedaron pegados en el odio y piden, enloquecidos, bombardeos gringos sobre sus propios techos. Esos, creo, son irrecuperables. Cada vez que salga una locura, ellos van a acompañarla, ciegos.

—Hay algunos partidos y sectores del Gran Polo Patriótico que han decidido apartarse y no seguir apoyando el gobierno de Nicolás Maduro, en un momento tan crucial como es la lucha por recuperar el funcionamiento del Parlamento. ¿Puede ser esto grave para el futuro de la Revolución Bolivariana, para seguir afrontando los ataques gringos?

—El PSUV y el GPP son una gran fuerza. Los partidos que hicieron su alianza aparte, no creo que nos resten mucho. Eso de pescar en río revuelto no siempre sale bien. Nuestro reto, el PSUV-GPP, es seguir trabajando para que ahí, donde haya un problema, donde el bloqueo apriete, estemos nosotros inventando y generando soluciones, como lo hemos venido haciendo. El chavismo es pueblo organizado en acción y sabemos bien que juntos podemos enfrentar y vencer las situaciones más difíciles. Si seguimos de pie a pesar de este año, con bloqueo y pandemia, ¡qué no podemos superar!

—¿Qué sector de la oposición cree usted va a imponerse en el futuro próximo, la moderada y democrática o la extremista y lacaya del imperio?

—Yo estoy segura de que será la oposición que decida hacer política a favor de Venezuela, y no en su contra, como ha sido hasta ahora, el sector que logrará el apoyo de las bases opositoras.

Venezuela está frenando al monstruo

En relación con la visita que el secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, realizó hace dos semanas a Brasil, Colombia y Guyana, la escritora acota que los gringos siempre están metiendo miedo y recalca que todos sabemos de lo que son capaces de hacer, por lo cual ella no ve una invasión convencional contra Venezuela. “Veo el impulso de una guerra no convencional, con la introducción de paramilitares y mercenarios, como han venido intentándolo. Escenario peligroso que vamos a derrotar”, afirma de manera muy enfática Chávez.

Para la periodista, mientras Trump sea presidente de EEUU no cree que el imperio yanqui sea capaz de iniciar una confrontación bélica en la región; sin embargo, considera que con Biden o cualquier demócrata, es posible, pero sería un error garrafal para ellos.

—Parece que hay un cerco a los gobiernos progresistas de la región, así como a los candidatos y partidos de izquierda, impidiendo que puedan optar a cargos de elección popular, como está sucediendo en Bolivia y Ecuador. ¿Cree usted que se difumina la izquierda en América Latina o está tomando un nuevo impulso? ¿Cuál es el temor de la derecha latinoamericana?

—La derecha mundial respeta las reglas y pide respeto para ellas, solo cuando ellos mandan. Llegar la izquierda y borrar las reglas todas es una sola cosa. La izquierda en América Latina, salvo el chavismo, ha sido muy obedientica de las reglas que nos impone un sistema “democrático” hecho a la medida de los dueños del mundo. Así se resbaló Correa en el charquito de aceite de la “alternabilidad”, Evo patinó con la OEA, en Argentina se hicieron los locos con nosotros, obviando la máxima de Perón que dice: “El siglo XXI nos encontrará unidos o dominados”.

Nos ven como la lepra continental, y somos los que estamos frenando al monstruo que quiere entrar por nuestra puerta para devorar el continente entero. Es modosita la izquierda y se impone una pulcritud absurda en medio de la más sucia guerra. Chávez no temió nunca al qué dirán. Nicolás tampoco. La defensa del país requiere que rompamos con todas las reglas que fueron hechas para dominarnos. Si somos obedientes, nos borran, como lo hacen en Bolivia, en Ecuador y allá donde la derecha nos arrebate el poder.

—Desde la llegada del presidente Chávez al poder, Venezuela ha estado sometida a una guerra económica, comunicacional y política, a una guerra de quinta generación; sin embargo, en los últimos años, en especial a partir del 2013, se ha intensificado y cada día se hace más severa, afectando a la población general. ¿Qué puede decir al pueblo venezolano en este contexto? ¿Será que tenemos que hacernos más fuertes y seguir resistiendo a este bloqueo, ataque y amenaza perenne del imperio yanqui?

—Yo aprendí hace años que de las dificultades se construyen grandes cosas. No es que ese proceso no sea difícil y doloroso. No es que sea fácil, pero es el camino que nos toca: el de la defensa de nuestra soberanía. De esta situación de bloqueo salen a flote iniciativas inimaginables para un país que solo sabía chupar petróleo. El rentismo petrolero ha sido una especie de enfermedad discapacitante que anuló nuestras capacidades creativas.

Llegamos al punto de usar nuestro ingenio casi solamente para buscar nuevos modos de pegarnos a esa teta. Quitada la teta el ingenio florece, tiene que florecer.

Al principio habrá, como vemos ahora, gente que se ingenie cosas cada vez más torcidas para seguir viviendo en el espejismo del país rentista que ya no podemos ser. Los vicios que tanto nos asquean. Pero también vemos las creaciones, las vueltas que damos quienes sabemos que hay un país lleno de oportunidades para todos, lo que hay es que cambiar la visión y reenfocar. Vemos iniciativas hermosas, gente uniéndose, organizándose, inventando, sembrando, abriendo caminos que no hemos explorado. De esta situación vamos a salir más grandes, más fuertes, y este bloqueo será el peor error que cometió el imperio.

Para finalizar, la periodista asegura, con respecto al reconocimiento de Nicolás Maduro como legítimo presidente de Venezuela por la 75ª Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas, que “el mandato imaginario de Guaidó queda metido en la nevera vacía de “Fabi Fabulosa”, esperando que los gringos le cobren todo el dinero que le pagaron para que no sirviera de nada”.

Los opositores, en la AN, no han hecho más que mal maquillar de legalidad las agresiones contra la patria.

La verdad siempre vence

Hace dos semanas una misión independiente de la ONU presentó un informe sobre los DDHH en Venezuela, contrastando con la labor de enlace que desde hace tiempo viene sosteniendo la oficina de la Alta Comisionada de DDHH, Michelle Bachelet, con el gobierno del presidente Nicolás Maduro. Ese informe ha traído mucha cola, no sólo por haber sido propuesto por el llamado Grupo de Lima, sino porque sus miembros nunca vinieron a Venezuela a verificar la información obtenida y tiene un claro sesgo político.
En relación con la presentación de este informe la escritora Carola Chávez afirma que es parte de la falsa bandera de los DDHH, que ha sido izada en el mundo por las llamadas naciones desarrolladas –EEUU a la cabeza– para agredir a los pueblos que no se dejan someter, a esas naciones insumisas que se rebelan ante el establishment mundial.
“Ha sido la excusa para borrar países enteros. Lo hemos visto recientemente con Afganistán, Iraq, Libia, y Siria que resiste, como Irán, Cuba, Venezuela, China… No hay país que no se deje someter por EEUU que no sea violador de los DDHH”, acota Chávez.
Con respecto al informe que el gobierno de Nicolás Maduro presentó a la ONU la semana pasada, llamado La verdad de Venezuela: contra la Infamia del Grupo de Lima, en procura de desmontar las mentiras plasmadas en el informe de la misión independiente, la escritora considera oportuno que se haya entregado ese documento a la ONU, porque: “Presentar la verdad siempre sirve. Siempre hay que defender la verdad, porque al final la verdad siempre vence”.

Biografía Mínima

Carola Chávez nació en Caracas y desde hace 13 años vive en la isla de Margarita, es periodista, bloguera y escritora, autora del libro Qué pena con ese señor y además es coeditora del suplemento cómico-político El Especulador Precoz. Desde el año 2006 comenzó a escribir en su blog sobre aquellas situaciones de la realidad que le despertaban una reflexión, creando personajes sobre la base de comportamientos típicos de la vida de la clase media de Venezuela. Sus artículos han sido publicados en medios digitales e impresos como Ciudad Caracas. Carola Chávez también es madre de dos hijas y amante de los animales, pues tiene en su casa dos gatos, dos perros y seis tortugas.

Ciudad Ccs / Juan Carlos Pérez Durán / Fotos Michael Mata