EstoyAlmado | Mutantes

Manuel Palma

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En el interinato virtual cunde la preocupación. Se preguntan para sus adentros qué pasará el venidero 5 de enero con la desperdiciada legitimidad parlamentaria, que a la fecha le ha servido a Guaidó y a su círculo para enriquecerse con fondos extranjeros y con activos de la República en nombre de la libertad y la democracia venezolana.

Aunque “todas las opciones están sobre la mesa”, el objetivo sería el mismo: seguir hasta nuevo aviso como presidente del Legislativo; así sea solo en Twitter, o ahora como un autoproclamado “gobierno en la nube”. De ese modo continuaría con el ficticio, pero muy rentable, cargo vitalicio del ‘presidente interino’.

La primera opción es autodeclararse en “continuidad administrativa”, como le sugirió en un documento de 12 páginas la notable Cátedra Constitucional de la UCV. Sin embargo, la propuesta de una “Ley de Mutación de la AN” sorprendentemente lleva la delantera. La cosa sería “mutar la legitimidad del órgano”, y mantener en sus cargos a los diputados salientes, según dijo una de sus proponentes; otrora magistrada de la extinta Corte Suprema de Justicia.

Cuando le preguntaron a los proponentes de la norma que si mejor no era plantear una “ley de clonación de la saliente AN”, la respuesta fue: “Clonar alude a un individuo. Mutar abarca al órgano en su conjunto”. Es decir, en este momento no es posible clonar a Guaidó, pero sí el actual Parlamento. Eso sí, el asunto se haría desde la medianoche del 4 de enero de 2021. Así, los nuevos diputados electos el 6D quedarían-según ellos- “deslegitimados”. Aunque parece un pasaje de unas de las novelas de Isaac Asimov, esa es una de las cartas bajo la manga que maneja la oposición en Venezuela.

Entonces, si todo sale bien –sostienen los proponentes– la figura de la “presidencia encargada” no desaparecía, al menos en la saga surrealista de la autoproclamación. Se trata de una apuesta por superar la tesis esquizofrénica de los militares “preñados de buenas intenciones” fraguada tras el golpe de 2012; o el “vacío de poder” implementado a comienzo de 2019. Es un nuevo artificio seudojurídico que barajan para mantener a flote la desinflada autoproclamación, pero que aún no cuentan con la aprobación en el Norte.

De recibir el visto bueno de la White House, para enero ya no habría nueva autoproclamación sino la declaración de una especie de Asamblea Mutante en pleno. Ni al mismísimo Stan Lee se le hubiera ocurrido algo mejor para crear sus superhéroes mutantes de X-Men.

Sin importar si declaran mutantes o no, el diputado Stalin González parece que ya presagió lo que pasará al decir que hará todo lo posible para no tener “un gobierno interino en el exilio”. O no será más bien ¿un interinato mutante en el exilio? No lo sé, tal vez el Profesor X o Magneto tengan la respuesta.

Manuel Palma | @mpalmac