Parroquia Adentro | La Calle Negrín de Caracas (II)

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Un buen día se presentó en su casa una vecina muy frustrada ya que ningún médico acertaba con la cura de su hija enferma, Jesús María la examina y le da a la madre una receta que le hace expulsar una cantidad de lombrices haciendo que la niña se cure. La madre agradecida va por el vecindario comentando la habilidad de Jesús María Negrín y desde entonces le comienzan a llegar enfermos de todos lados. Al principio se resistía a atender al público, pero luego viendo aquello como una oportunidad de trabajo y servicio al prójimo optó por asumir tal responsabilidad.

Producto de su constante acierto en la preparación o receta de medicinas, Negrín empezó a tener fama, curaba a cuantos enfermos de males estomacales se le presentaba y la gente prefería atenderse con Negrín antes de asistir a una consulta con un médico titulado, este hecho hizo que el Colegio de Médicos se pronunciara logrando que se le detuviera y se encarcelara. Sin título para impartir atención sanitaria estuvo preso cierto tiempo hasta que sucedió algo increíble, Don Juancho Gómez, presidente del Estado Miranda y hermano del general Juan Vicente Gómez, se enferma y los médicos no atinan con su dolencia, alguien le envía un mensaje a Juancho hablándole de Negrín y sus cualidades curativas razón por lo que a la mañana siguiente se ordena sacar de la cárcel al botánico haciéndosele entrega de una nota que decía “si usted me cura mi dolencia yo lo pongo en libertad, si no, ya sabe qué le espera”, inmediatamente Jesús María Negrín examina a Gómez y le dice: “Usted tiene un determinado parásito, busque estas plantas y cumpla el tratamiento al pie de la letra”. A los pocos días Don Juancho Gómez se curó gracias a lo recetado por Negrín, cumpliendo el gobernador la promesa de ponerlo en libertad.

Curar al gobernador trajo más fama a Jesús María Negrín, al mismo tiempo se reanudaron las protestas de los médicos quienes demandaban impedir el ejercicio de Negrín, quien ya había acumulado suficientes estadísticas de curados, entre ellos personeros influyentes que le ayudaron a dar una solución a su problema legal, se le permitió hacer un examen el cual aprobó por lo que se le concedió el título de “herborista parasitólogo”.

Desde entonces pudo ejercer su profesión sin problemas mudando su dispensario a Sabana Grande, donde atendió de manera certera a casi toda Caracas hasta el punto en que a la calle donde vivía se le concedió el nombre de calle Negrín.

Jesús María Negrín murió en 1933 dejando un importante legado en la ciencia herborista.

Julio González Chacín. Fundador †
Renny Rangel
Ricardo Rodríguez Boades
Gabriel Torrealba Sanoja
parroquiadentro@gmail.com