Trabajo en la nueva normalidad

0

En estos tiempos de pandemia a causa del coronavirus y en cuarentena aumenta la carga del trabajo de la casa, normalmente realizado por las mujeres. Quizás, luego de vivir una nueva normalidad le siga un cambio cultural. Los hombres tendrán también la responsabilidad del hogar, de la crianza y de la educación de las hijas e hijos. No como una ayuda, sino como una obligación compartida.

En cuarentena hay una ventaja para las mujeres que trabajan en casa y fuera de esta. Con la modalidad del trabajo a distancia, es posible cumplir con su responsabilidad de forma eficiente y sacarle provecho a la flexibilidad que ofrece el horario.

Las mujeres que prestan servicios profesionales, administrativos y similares pueden trabajar desde sus casas y de común acuerdo alternar su presencia para los asuntos que así lo ameriten. Para quienes obtienen sus ingresos por día efectivamente trabajado “quedarse en casa” es algo devastador por las consecuencias económicas. Sin embargo, gracias al plan del Gobierno Bolivariano siete días de trabajo más siete días de cuarentena, existe la posibilidad que no todo sea pérdida. La mayoría ha asumido esta política con rigor y disciplina. Quizás esta forma llamada teletrabajo pueda ser implementada en un futuro en las empresas.

Las labores de aseadoras, vendedoras y de otras condiciones pueden volverse muy vulnerables si no se toman las medidas de bioseguridad impuestas. Se ha advertido que es un riesgo trasladarse en transporte público, porque deja expuestas a las personas al contagio del virus y a su vez se convierten en focos potenciales en sus hogares. También corren riesgos adicionales al tener que limpiar espacios sin las debidas condiciones sanitarias, así como tener que interactuar con público sin las protecciones adecuadas. Por tanto, los empleadores harán lo propio para proteger a su personal.

En cuanto a perder sus empleos las trabajadoras informales son las que en más riesgos se encuentran. Las industrias, empresas y comercios pueden reducir su plantilla de personal y originar una crisis laboral que también afecta a los hombres. Sin embargo, para las mujeres la situación es más desproporcionada, son ellas las grandes perdedoras. En muchos hogares la carga laboral y de manutención recae en las mujeres con sus repercusiones sociales negativas.

La pandemia por covid-19 ha producido una recesión económica mundial. Los gobiernos tienen el compromiso de mitigar el impacto social y económico de la crisis del coronavirus para sus habitantes.

Ciudad Ccs / Carmen Hernández