RETINA | Insultos en ruso

Freddy Fernández

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Una revolución no es como esos muebles para armar que vienen con el destornillador, la llave allen y el manual con los esquemas y las instrucciones para darle la forma adecuada. Eso no existe aunque sí haya quien, por períodos, se comporta como si tuviera todas las herramientas y las indicaciones de la receta revolucionaria.

Marx supuso que las revoluciones ocurrirían primero en los países capitalistas más industrializados. Inglaterra o Alemania parecían ser dos de los mejores candidatos. Los revolucionarios rusos, sin estar en desacuerdo con esta visión, decidieron tomar el Palacio de Invierno y entregar el poder a los soviets. Así la primera revolución proletaria en sostenerse ocurrió en un país de la periferia capitalista y no en uno de sus centros industriales. No había tampoco un manual, había condiciones políticas y audacia revolucionaria.

Las medidas revolucionarias de los bolcheviques fueron de inmediato atacadas por la derecha y por la izquierda. La primera creía que eran un peligro radical y la segunda que eran un peligro reformista. La batalla patriótica e ideológica que tuvo que dar Lenin no fue sencilla. Rusia era un país que había sido devastado por la I Guerra Mundial, que estaba siendo militarmente agredido por 17 países y que sufría una economía debilitada por el boicot de la burguesía, por prácticas de acaparamiento, especulación e inflación.

Es en estas condiciones que en 1921 Lenin logra convencer al X Congreso del Partido Comunista (bolchevique) de la necesidad de una Nueva Política Económica (NEP) en la que tiene cabida la empresa privada, la inversión extranjera y el comercio internacional. Lo hizo a pesar de que desde algunos lugares más a la izquierda se escucharan todos los improperios que existían en el idioma ruso de la época.

Recordando a Maelo, “sé que me van a condenar” por meter a Lenin en nuestro debate, “pero antes que me juzguen quiero decir que” quien quiera conocer mejor el tema puede ir a bolchetvo.blogspot.com y bajar de allí el Tomo XII de las obras de Lenin, publicadas por la editorial Progreso, y conocer mejor qué dijo el líder ruso sobre esta difícil etapa.

Por cierto que al abrir el Congreso Lenin afirma que han vivido un período de intensa polémica que ha alegrado mucho a los enemigos de la Revolución, quienes piensan que se han fracturado las fuerzas bolcheviques y que ha llegado el momento de atacar para aprovechar esa división.

Lenin sabe que la NEP constituye un paso atrás en las aspiraciones del programa revolucionario, pero asegura que es un paso necesario y temporal. Defiende que hay que fortalecer la economía para poder avanzar luego, con más velocidad, al socialismo.

Tengo llave allen y destornillador. Ambos son comunes y corrientes. No son para hacer revoluciones. No tengo ningún manual que me oriente. Lo he buscado y no lo encuentro. Casi me alegra no encontrarlo porque una revolución es entonces una obra humana, colectiva, no una guía escrita en algún papel.

Freddy Fernández | @filoyborde