LUNASOL | Idea para sensibilizar al pueblo de USA

William E. Izarra

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Venezuela es un país que reúne 3 elementos naturales que son codiciables por USA: (i) la ubicación territorial; (ii) sus riquezas; y (iii) su pueblo luchador. USA, desde hace más de un siglo, ha buscado dominarlo para apropiarse de su territorio y sus riquezas. Casi lo ha logrado, pero desde que se instaló el gobierno revolucionario cuya meta política es crear un nuevo modo de vida sustentado en el Socialismo Bolivariano (en deuda con el pueblo ya que se ha estancado su construcción), sus ansias imperiales fueron neutralizadas.

Hugo Chávez, desde que asumió la presidencia de la República en 1999, rompió con la relación Centro-Periferia impuesta por USA a fines del siglo XIX. Sin embargo, al morir Chávez en 2013, el gobierno de USA consideró que era el momento oportuno para restablecer su control político y retomar las relaciones de Centro-periferia. Es en esa etapa de la historia de Venezuela en la que nos encontramos actualmente. USA intentando por la vía de la coacción (conspiración, desestabilización, bloqueo, amenazas militares, terrorismo y pre-invasión) busca apropiarse de los 2 elementos naturales que necesita para mantenerse como imperio: las riquezas y el territorio; y Venezuela, con su pueblo luchador asumiendo niveles de conciencia dignos, lo ha impedido contrarrestando la coacción imperial.

Esto que sucede en Venezuela y que USA lo repite en otros espacios del planeta pasa desapercibido para la gran mayoría del pueblo norteamericano. Solo una minoría que ha logrado desalienarse de la cultura que imponen sus gobiernos está consciente del daño que se le hace al resto del mundo como blanco y presa de sus planes de codicia imperial. La mayoría del pueblo estadounidense vive en una condición permanente de alienación y, reducida a su cotidianidad y falsas creencias que USA ha sido elegido por Dios para “proteger y conducir” al mundo. Se mantiene en su particular ámbito interno limitada a su propia existencia sin tener preocupación alguna de lo que sucede en las otras partes del planeta. De hecho, sus reclamos al gobierno se circunscriben a demandar las reivindicaciones de los derechos como ciudadanos de ese país.

Considero entonces, que además de las acciones que a diario ejecuta todo el pueblo afecto a la Revolución Bolivariana, tenemos que ampliar nuestro alcance para dirigir actos comunicacionales de conciencia colectiva a ese pueblo. Esto, con la finalidad de difundir la realidad inclemente que vivimos en Venezuela por las decisiones inhumanas de su gobierno.

Si tomamos la fase de elecciones legislativas, de aquí al 6D, sumaríamos 45 días. En este lapso pueden ocurrir eventos que agraven o atenúen la cotidianidad del venezolano, pero en ese lapso también se puede emprender una jornada diaria de información al pueblo de USA sobre lo que acontece en Venezuela. Si, además de los planes del gobierno en materia comunicacional, cada uno de los integrantes del colectivo nacional (tomando la población apta para votar: más de 20 MM) empleando las redes sociales, o cualquier otro mecanismo a su alcance, procede, por ejemplo, a dirigir aunque sea un solo mensaje de sensibilidad social a los estadounidenses tendríamos al 6D casi 1.000.000.000 de mensajes, que le puedan llegar a los 320 millones de personas que es su población actual. Una relación de unos 3 mensajes por habitante.

Varios de esos mensajes tienen que llegar a la conciencia de algunos de sus pobladores, lo que justificaría la jornada de sensibilización y se dejaría establecido un engranaje para continuar esta labor que es también una articulación de lucha. Por lo tanto, pongo a la disposición de los lectores que quieran acoplarse a esta jornada de 45 días a solicitar su incorporación al grupo “Revolucionarios”, instrumento tecnológico para iniciar la jornada y emplear talento e inventiva para transmitir nuestra realidad.

William E. Izarra | Izarra1947@gmail.com.