AGARRADATO | Los alimentos probióticos y prebióticos

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¿Tienes conocimiento acerca de las múltiples bondades de los probióticos y prebióticos? Este tipo de alimentos llamados “alimentos funcionales” trabajan de manera poderosa en el organismo, armonizando el funcionamiento del intestino, pero además aprovechando los nutrientes de los alimentos. El Instituto Nacional de Nutrición (INN) te invita a descubrir las virtudes de estos alimentos y una nueva preparación.

Los probióticos se encuentran mayormente en lácteos (yogurt, leche, queso), y otros no lácteos fermentados, y son microorganismos vivos que optimizan la salud, más allá de los aportes nutricionales, fortaleciendo el sistema inmune, el equilibrio de la flora intestinal, atribuyéndose a éstos la mejora en cuadros diarreicos, alergias y la intolerancia a la lactosa.

De igual forma, colaboran en la absorción de enzimas, ácidos grasos, vitaminas y minerales como el hierro, el calcio y el magnesio, también ayudan en la formación de ácido láctico, disminuyendo el PH del tubo digestivo y desplazan algunos microorganismos que son nocivos para la salud.

El INN te ofrece esta receta llena de bondades para tu organismo, ¡disfruta de estos alimentos funcionales!

Repollo fermentado
Ingredientes:
> ½ repollo.
> 4 cucharadas de sal.

Paso a paso para fermentar el repollo
1- Corta el repollo en cuatro trozos y luego en tiras lo más finas posibles.

2- Mezcla el repollo y la sal en un bol grande y deja reposar durante 10 minutos.

3- Masajea fuertemente el repollo para que se rompa su estructura celular y suelte todo el líquido durante 5 o 10 minutos.

4- Coloca el repollo en el frasco y ve presionando con una cuchara o con los puños. Añade el líquido que haya soltado.

5- Cierra el frasco y guarda el fermento en un lugar seco y oscuro durante 4 semanas. No lo abras durante ese tiempo.

Una vez listo, puedes guardarlo en la nevera.
Te recomendamos que uses un envase que cierre herméticamente.

Prensa INN