MEMORIAS DE UN ESCUÁLIDO EN DECADENCIA | Bolivia

Roberto Malaver

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¡Nos metieron medio Evo! Nosotros también fuimos derrotados en Bolivia, porque, carajo, esa avalancha de votos mete miedo. Cómo será la vaina que cuando el compañero Almagro vio esa catajarria de votos, publicó un tweet reconociendo el triunfo de Arce, Arce, compañero, que voy a entrar. Todos creíamos que era el tweet de su renuncia por el fraude que había cometido él contra el triunfo de Evo Morales hace un año, pero menos mal, el hombre defiende su dignidad, su moral, su decencia, y ese montón de valores que le sobran cada vez que toma la palabra para que el compañero Trump tenga en él la confianza suficiente como para seguir dándole órdenes. Y cuando se supo lo del triunfo de los chavistas bolivianos, el Twitter estalló en alegría. Ese montón de carajos estaban de fiesta y nosotros con esa cara de arrechera sin nada que decir, viendo al compañero Camacho llorando de la rabia ante la victoria de los masistas, y la compañera Jeanine Añez con ese carómetro de derrotada también puso su tweet reconociendo el triunfo y pidiendo democracia, qué bolas, pidiendo lo que ella nunca dio, pero así somos nosotros, descarados hasta donde dice no pise la grama o cuidado, perro bravo.

Uno dejó de meterse en Twitter por varios días, porque esa vaina era pura felicidad, y fotos de Evo Morales con el dictador anterior y con el dictador de ahora, una vaina que parecía el sambódromo brasileño en pleno desfile de carnaval, carajo, en verdad que aquella alegría daba una arrechera del carajo. Pero menos mal que apareció la compañera Dany, y puso un tweet diciendo la verdad verdadera, la compañero Dany, abogada y defensora de los Derechos humanos, dijo que esa victoria en Bolivia tenía que llevarnos a meditar acerca del voto en el tercer mundo, porque se estaba viendo que los brutos estaban gobernando a los inteligentes, y nosotros dale retweet, y dale retweet, para que sepan todos que estamos de acuerdo con la compañera Dany. Es verdad, estamos quedando en las manos de un montón de brutos que no saben gobernar, y además, tampoco saben que nosotros, la gente decente y pensante del país, trabajamos para que ellos vivan mejor por menos. Sin embargo, le cayeron encima a Dany diciéndole de todo, fascista, derechista, torturadora, Guaidocista, porque hay que decirlo, nosotros también decíamos esa vaina antes, en la cuarta de nosotros, uno veía que el voto de Arturo Uslar Pietri valía igual que el voto de Ismael –Talanquera- García, y uno decía, carajo, eso no puede ser, y ahora está pasando lo mismo, y eso es lo que dice la compañera Dany, que los votos no pueden ser iguales, por eso es que en Bolivia el compañero Camacho ya está sacando a su gente para reclamar la inteligencia al poder, no importa que no haya sacado los votos.

El papá de Margot llegó de la calle y le metió un coñazo a la puerta y dijo. “Nos jodimos. Ganó Evo Morales en Bolivia, y eso que estaba en Argentina. Eso es ilegal, cómo va a ganar las elecciones un tipo que está en otro país”. Siguió caminando y prendió el televisor y escuchó que Luis Arce era el presidente y David Choquehuanca, el vicepresidente. Apagó el televisor y pegó el control remoto contra la pared y se hizo mierda. Se puso de pie y fue al cuarto y antes de entrar dijo. “¿Cómo se puede llamar un vicepresidente de un país así, Choquehuanca? No me jodan. Ramos Allup, busca las pruebas del fraude, por favor”. Y agarró la puerta y le metió ese coñazo tan duro, que la vecina gritó: “Vete para Bolivia, muérgano”.

-Estoy contenta, yo no sé qué es lo que siento.- Me canta Margot.

Roberto Malaver