CRÓNICAS Y DELIRIOS | Fusión y confusión de los himnos de USA y Venezuela

Igor Delgado Senior

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En Weston, ciudad al noreste de Miami, llamada también Westonzuela por la abundancia de venezolanos que allí habitan, las hermanas Liliana y Lilibeth Rodríguez Morillo, hijas de José Luis Rodríguez “El Puma” y de la también voz cantante Lila Morillo, metieron hasta el fondo la pata anti-patriótica, mezclando en coro de voces los himnos de Venezuela y Estados Unidos, como inicio de un acto público a favor del candidato Donald Trump.

Con tan singular “jalón” introductorio, el ensamble quiso demostrarle al mundo que nuestra identidad nacional y la de USA son casi idénticas, y que los corazoncitos de los venezolanos en el norte funcionan de manera especial: la parte derecha emite latidos gringos y la otra, algunas escasas palpitaciones oriundas de Venezuela. “¡Ser malinche no es nada malo!”, dirán cortésmente las referidas muchachonas.

Un quinta columnista de esta columna que estuvo en el acto, nos envío por correo secreto e indiscreto el desarrollo del programa; y como nosotros no somos escaparate de pelucones ni gaveta de sus seguidores, aquí va el chisme:

– – Salutación a cargo de las hermanitas Rodríguez Morillo, agarradas de la mano (según instruye la balada de “El Puma”); y seguidamente la mezcolanza, la amalgama, la amorosa fusión y confusión de los respectivos himnos de USA y Venezuela.

– – Momento de descanso para que el público se recupere de las hondas emociones.

– – Mensaje de voz del presidente Sebastián Piñera felicitando con toda su envidia a las sisters venezolanas, pues pensaba que ningún mortal vivo podía superar su idea de incluir una banderita chilena dentro del pabellón norteamericano.

– – Recolección de firmas mediante Whatsapp, Facebook, Telegram, Instagram y demás enredinas sociales en respaldo “al magno magnate” Trump, y asimismo contra China, Rusia, el Vaticano y demás países comunistas.

– – Quema de la Constitución Bolivariana en un horno de microondas, por parte de María Conchita Alonso y Alicia Machado.

– – Participación especial de Lorenzo Mendoza, con gorro de cocinero y carrito rodante, para elaborar arepas de Harina-Bread bajo el eslogan “del budare a su mouth”. Seguidamente, el empresario procedió al bautizo de “Melanie Light”, la nueva cerveza rubia que sustituirá al tercio y a la polarcita.

– – Baile del Pájaro Guarandol con música de dance pop, en homenaje a la memoria de Michael Jackson.

– – Muestra promocional de elegantísimas alpargatas maracuchas, modelo The Saladillo, diseñadas por US KEDS.

– – Tuit de Guaidó anunciando que en nombre de su fracción individual y por delivery del Comando Sur, se repartirán cajas Súper Bodegón-Clap a “los fraternos hermanos venezolanos que estén en aprietos o viviendo apretados a lo largo y ancho de los town-houses de Florida”.

– –  Par de videos de 10 segundos cada uno, donde se exponen detalladamente las ideas políticas de Trump, y de cómo él y su hijo superaron el Coronavirus en un two x three.

– – Paca de reconocimiento, perdón, placa de reconocimiento en metálico para Carla Angola y Patricia Poleo por su defensa de los valores contantes y sonantes del hemisferio occidental.

-Para cerrar, Lila Morillo, con el carácter de primera progenitora (de sus patriotas binacionales), cantó la célebre pieza El Cocotero a dos voces de ella misma, una en español y la otra en inglés. Al entonar la original versión que se transcribe, Lila dejó a los escuchas completamente alelados:

Una piedra tiré a un cocotero
One stone I tired to one coconut
y enseguida un coquito cayó.
and immediatly one litle coconut is down.

Yo no sé qué pasó por mi alma
I don´t know what cogno passed by my spirit
que al beber de esa agua tan dulce,
that drinking this water much candy,
mi sed se apagó, se apagó.
my set was finish absolutly, was finish absolutly.

Coco loco, aplacando la sed que me abrasa,
coconut crazy, aplaquand this set that incend to me,
coco loco, contigo un buen rato se pasa.
coconut crazy, that tronc of time I pass with you.

¡Ay, coquito, coquito, coquito,
¡Ay, litle coconut, litle coconut, litle coconut!,
no hay nada en el mundo más dulce que tú.
nothing is in the planet more sugar candy than you.

– – – Fin del acto, brindis sin cuarentena y sin más mascaradas.

Igor Delgado Senior