EstoyAlmado | ¿Cajeros dolarizados?

Manuel Palma

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Al día de hoy, sábado 24 de octubre, faltarían dos semanas para cumplirse el flagrante anuncio de la empresa AKB Fintech estadounidense de instalar en el país cajeros que dispensen dólares en efectivo. La noticia ha levantado una extraña parafernalia mediática. Es como si en Venezuela no fuera posible que una Fintech entregue divisas igual como lo hace un banco en el exterior. Lejos de la seudo realidad tuitera, es necesario decir que ya eso se hace en el país, y sin necesidad de cajeros físicos.

Y no hablo de la compra-venta informal de dólares en efectivo entre personas. Si hoy alguien solicita que le envíen 2000 dólares diarios a la puerta de su casa, existe una Fintech (que no es AKB) que lo hace sin atenuantes de ninguna clase. Este servicio financiero no usa cajeros físicos: por medio de su app recibe las solicitudes diarias de verdes en efectivo. Esta fintech –también con sello Made in USA- funciona sin mucho ruido, a las sombras de cualquier legislación nacional o internacional, esté vigente o no.

Lo anterior que sirva para zanjear el debate estéril de que AKB quiere hacer lo que le da la gana en materia de servicio financiero tecnológico. No pongamos la carreta delante de los caballos. En la actualidad ya hay empresas Fintech que operan opacamente, casi en el mismo tenor de los comercios que no declaran sus ganancias en divisas. Por tanto, no se trata de denunciar un supuesto peligro latente de canibalismo financiero de Fintech. Es que andan ya a sus anchas. Sinceramente, sin nada que los norme en el futuro será, como señala el refranero popular, “más peligroso que mono con hojilla”. En mi columna “Microeconomía latente” ya había hecho algunos comentarios al respecto.

Lo que sí llama la atención es que AKB diga que para la activación de los cajeros no se necesita cumplir con ninguna ley porque los escupe dólares estarían dentro de una propiedad privada. No soy abogado pero, ¿en qué parte del mundo se puede instalar un cajero de divisas sin cumplir ninguna ley del país donde funcionará el propio cajero? Por momentos la afirmación de esa fintech parece sacada de los manuales de facto con los cuales operan los paraísos fiscales.

De hecho, es cómico que la fintech promotora de los cajeros intente ganar adeptos freelance ofreciendo convertir a divisas en efectivo los dólares PayPal o las criptomonedas. Cualquiera que los escuche puede creer que son la panacea. La realidad es que en el país ya es posible pagar con PayPal y criptos: desde carne, útiles escolares y hasta materiales quirúrgicos.

Por otro lado, como simple espectador me pregunto qué pasará con los bancos si se instalan los cajeros dolarizados. ¿Podrán habilitar sus servicios en su amplia red de cajeros en el país? ¿O tendrán que ampararse con los improvisados términos financieros que promueve AKB? Sudeban y el BCV tienen la última palabra. Lo que sea que decidan estos organismos públicos, sin duda será un precedente para los sectores que prestan servicios financieros tecnológicos en Venezuela.

Mientras eso ocurre, hay abogados, (por cierto sin ninguna vinculación al chavismo) que sí consideran necesario regular la actividad de cajeros dolarizados. Por supuesto, a esta hora ya son vilipendiados y descocidos como ocurre contra quienes se atreven a debatir con sensatez los problemas que nos aquejan a los venezolanos.

Pase lo que pase, ojalá que el episodio de los cajeros dolarizados sea suficiente para promover jurisprudencia sobre el sector Fintech. Porque sin haber comenzado un nuevo periodo, la realidad ya coloca en mora legislativa al nuevo Parlamento.

Manuel Palma