ECONOMÍA DE LO COTIDIANO | La inflación continua

Raúl E. Peñaloza B.

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Al entrar en el mes de noviembre comienza la recta final del año. Aumenta la expectativa de que falta poco para que termine este 2020 de pandemia; y que llegue también el fin de la hiperinflación y del desacato de la Asamblea Nacional.

Pero este último bimestre del año es también históricamente el periodo de mayor aceleración de precios, pues tradicionalmente es de alto consumo o mayor presión en la demanda de ropa, calzado, alimentos, licores, electrodomésticos, juguetes, entre otros rubros, en el marco de la celebración consumista de la navidad.

Este histórico aumento del consumo se produce luego del pago de los aguinaldos, pagos especiales por contratos colectivos y liquidaciones por finalización de contratos, que comúnmente se realizan en estas fechas.

El Gobierno viene enfrentando la hiperinflación y la devaluación del tipo de cambio con una agresiva restricción de oferta monetaria, es decir, cada vez menos bolívares disponibles en el mercado financiero. En lo que va de año la masa monetaria ha crecido 430% lo cual representa apenas 1/3 de la inflación acumulada en el mismo periodo. Todo esto, además de los encajes legales impuestos a la banca en la búsqueda de restringir el crédito, y así disminuir la presión sobre el tipo de cambio.

Si bien esta política no ha sido del todo eficiente, significando un impacto para el aparato productivo que aún se mantiene en funcionamiento, sí ha logrado reducir de forma sustancial la aceleración de los precios, cuyas tasas se ubicaron en niveles con clasificación de hiperinflación durante 36 meses.

Se ha reducido tanto el tamaño de la economía y es tan insuficiente la oferta de divisas en el país, que en la actualidad pequeñas variaciones en la oferta monetaria generan impacto inmediato en el tipo de cambio, y en consecuencia en la inflación. Así ocurrió en octubre pasado cuando el Banco Central de Venezuela (BCV) incrementó la circulación de bolívares en 7,5% y eso generó inmediatamente un salto en la tasa del tipo de cambio por el orden del 20% y de seguro en la inflación sobre 25% (la inflación de octubre aún no ha sido publicada por BCV).

Este aumento en la masa monetaria coincidió con el anuncio por parte del Ejecutivo nacional de pagar la primera parte de los aguinaldos a los trabajadores de la administración pública. Solo una pequeña variación para cubrir un pago especial y se reflejó inmediatamente en el tipo de cambio y en la inflación.

Para lo que queda de año es muy probable que se realice un aumento importante de la masa monetaria, destinado al financiamiento del pago de los 2 meses restantes de los aguinaldos, al aumento del salario aplicado a partir del presente mes de noviembre, que ubica el nuevo salario mínimo en Bs. 1,2 millones y lleva el bono de alimentación también a Bs. 1,2 millones, pago de aumento de las pensiones equivalente al nuevo salario mínimo, además de otros desembolsos o transferencias directas realizadas a través del Carnet de la Patria.

Este pequeño ajuste salarial, más otros gastos estacionales, generarán un crecimiento de la expansión monetaria, cuya estimación ubicaría el tipo de cambio entre Bs. 990 mil y Bs.1.100 millones por dólar para el cierre de este año 2020.

Es recomendable adelantar compras y tomar créditos de ser posible, para minimizar el impacto del último coletazo inflacionario del año.

Raúl E. Peñaloza B.