Cuentos para leer en la casa | Envío

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Si usted tiene un amigo que haga escala en Beirut, envíele un caballito de madera a un niño libanés. Los caballos de sangre fueron ametrallados y las topadoras que arrasaron las casas amontonaron cadáveres de todas las edades, junto a los animales de cercanía doméstica. Unos para la fosa común; otros para la cremación, pues la muerte establece sus categorías y un huérfano caído no puede enterrarse con el caballo que ama.

Si usted tiene un amigo que haga escala en Beirut, entréguele una bolsita con tres manzanas rojas. En los predios frutales, los manzanos cayeron talados por el fuego y la viuda que vaga entre las ruinas hará una pausa para secar sus labios, mientras sigue llorando.

Si usted tiene una amiga que haga escala en Beirut, vuélvala portadora de una canción de cuna, que en los escombros mecerá algún sueño.

Si usted tiene un amigo que haga escala en Beirut, lleve mi maldición al asesino, al que sembró guernicas, al que sonriente ennegreció los cielos.

Ciudad Ccs / Oscar Guaramato