AHORA LOS PUEBLOS | La Paz es la Estrategia (I)

Anabel Díaz Aché

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“Si habláramos de la teoría de la guerra,
tenemos que colocar la caballería al frente.

La caballería es la política, la caballería es la ética
y la voluntad de cambio que tenemos que impulsar”
Comandante Hugo Chávez [1]

Los recientes acontecimientos en Lima, dejan en evidencia la incapacidad de la derecha neoliberal para gobernar a la nación, “…el fracaso moral e intelectual de la élite política, económica y cultural peruana… mató el proyecto de Perú como país, como nación, y lo convirtió en una simple marca comercial” [2]. Esta situación es reflejo de la crisis orgánica de la derecha continental, dividida, deslegitimada e incapaz de impulsar nuevos liderazgos con nuevas propuestas, lo que no le permite concretar salidas a mediano y largo plazo.

Como expresión de esta crisis tenemos las derrotas electorales del narcoparamilitarismo en México, del neoliberalismo en Argentina, del fascismo en Bolivia; del neopinochetismo en Chile en la consulta por una convención constituyente; así como el avance de las fuerzas progresistas, revolucionarias e indígenas en el continente. Ante este contexto, no debe sorprendernos que la convulsionada Lima haya pasado en escasas horas de pedir la restitución de Vizcarra en el gobierno, a la audaz consigna que concentra las esperanzas de cambios sustanciales del pueblo: “Que se vayan todos, asamblea constituyente ya”. Para Perú, frente a la posibilidad real de la violencia, la constituyente es el camino a la Paz.

Todo esto soportado en el ejemplo que significan Cuba, Venezuela y Nicaragua, por su resistencia ante el bloqueo y a la guerra híbrida imperialista, sumado a la capacidad de respuesta de sus pueblos y gobiernos frente a la pandemia. Logrando así posicionar al Socialismo del siglo XXI, como referente capaz de ofrecer caminos alternativos a la actual crisis mundial.

El Comandante Hugo Chávez, en su histórico discurso del 10 de noviembre de 2001, ante la 56° Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), expuso la tesis sobre la paz como estrategia de los pueblos para salvar al mundo: “Hay que revisar también, decimos desde Venezuela, los modelos económicos que se pretendieron sembrar en nuestros pueblos. ¿Es el neoliberalismo el camino? Sí, el camino al Infierno… Vayamos por las calles y las ciudades de la América Latina y veremos los resultados de la política neoliberal… Es necesario revisar la economía. Es necesario revisar la ética. Es necesario revisar la política. Es necesario revisar el todo, hoy, si es que de verdad queremos que el mundo sea viable, que haya paz en nuestro Planeta…” [3]. Chávez también señaló la urgencia de llenar a la democracia de nuestros países de “contenido popular, de ética, de justicia y de igualdad”.

Cabe destacar que este discurso estuvo enmarcado en los Atentados del 11 de septiembre y los hechos desencadenados por el presidente George W. Bush, con la invasión militar de Estados Unidos a Afganistán, el 7 de octubre de ese mismo año, bajo el pretexto de luchar contra el terrorismo. Que fueron seguidos por ocho años de guerra continua de Barack Obama, quien ordenó los ataques en Libia, Pakistán, Somalia y Yemen. Esta es la cúpula armamentista que retorna a la Casa Blanca con el cuestionado triunfo de Joe Biden.

Entendió Chávez, en ese momento que la cúpula globalista militar-financiera pretendía frenar la caída de Estados Unidos como potencia hegemónica del mundo unipolar y el nacimiento del mundo multipolar, a través del desarrollo de la estrategia imperial de guerra permanente, usando como excusa la lucha contra el terrorismo, lo que pone en riesgo a la humanidad y al planeta.

Para el analista Julio Escalona, esto se explica porque: “Vivimos el tiempo y el espacio del triunfo del capital financiero, que representa la mayor concentración de capital y control del poder que la historia conozca, esta conformación del poder mundial es incompatible con la democracia, el totalitarismo es la solución política mediante la cual el capital financiero y la cúpula militar asociada a él, pueden implementar formas de gobierno, este totalitarismo no puede coexistir con el Estado soberano, con división de poderes, control público, la opción totalitaria conduce a que la violencia y la guerra se conviertan en el modo de existir del capital financiero, la construcción de un gobierno mundial totalitario exige un proceso permanente de desestabilización de todos los Estados soberanos, el control totalitario, terror, caos y dictadura mediática como instrumentos de la guerra permanente, la seguridad ciudadana, la desestabilización, la campaña mediática como parte de la estrategia de guerra permanente, la guerra, la represión y el fomento del odio social como negocio privado, debemos darnos cuenta de que estamos en una situación de guerra no convencional, una guerra reptil” [4].

Resaltó el Comandante Chávez en su discurso, los esfuerzos que desde Venezuela se estaban realizando para frenar la guerra de exterminio que la cúpula globalista militar financiera le estaba declarando al mundo. “A través de una revolución pacífica y democrática, comprometidos con el ser humano, comprometidos con una política internacional de paz, de amistad, de respeto, de pluripolaridad y hoy venimos a ratificarlo. La voz de Venezuela condena el terrorismo. La voz de Venezuela es solidaria en las luchas contra el terrorismo, y no sólo la voz, también las acciones, pero al mismo tiempo la voz de Venezuela es una reflexión que asume el mandato de Naciones Unidas, del respeto al derecho internacional, del respeto a los derechos humanos” [5].

Delimitó el Comandante Chávez una estrategia a través de la Diplomacia de la Paz y la Diplomacia de los pueblos para enfrentar a la estrategia imperial de guerra permanente y salvar al mundo: Dotando de profundidad a las luchas en el Continente para poner al ser humano en primer lugar, promoviendo a través del consenso el equilibrio y el diálogo entre productores y consumidores de petróleo, impulsando el Diálogo y la cooperación Sur-Sur, fortaleciendo los nuevos espacios de integración regional como la Alianza Bolivariana de los Pueblos-Tratado de Comercio de los Pueblos (Alba-TCP), la Unión de naciones Suramericanas (UNASUR) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), revitalizando el Diálogo Norte-Sur, un diálogo de iguales para buscar soluciones.

Anabel Díaz Aché

[1], [3], y [5] Comandante Hugo Chávez Frías, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Discurso ante las Naciones Unidas (10/12/2001) en la Sede de la ONU, Nueva York, EEUU. http://todochavezenlaweb.gob.ve/todochavez/2282-comandante-hugo-chavez-frias-presidente-de-la-republica-bolivariana-de-venezuela-discurso-ante-las-naciones-unidas
[2] Itzamná, Ollantay (2020). La Auto derrota moral e intelectual de la elite peruana. https://www.telesurtv.net/bloggers/La-auto-derrota-moral-e-intelectual-de-la-elite-peruana-20201116-0001.html
[4] Escalona, Julio (2014). Estrategia Imperial de Guerra Permanente. https://www.alainet.org/es/articulo/86178?language=en