AFROURBE | De la Fimven a Circulart

Mónica Mancera-Pérez

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¿Vas al mercado? ¿Qué buscas cuando vas a un mercado? Ahora bien, ¿cuál mercado?, precisarás. Están los mercados de bienes perecederos, de bienes duraderos, de bienes industriales, de servicios, mercado local, regional, nacional e internacional.

Dentro de ese cúmulo de servicios, se encuentran los de la música. Sí, así: mercados de la música. En Venezuela, en el año 2015, tras varias ediciones de la Feria del Disco, surge la Feria Internacional de Música de Venezuela (Fimven) [1].

La Fimven nació con la convicción de desarrollar el tejido musical venezolano a través del primer mercado de música que buscaba la proyección nacional e internacional de nuestros músicos. A partir de este encuentro que procuraba la articulación para la generación de redes comerciales y artísticas entre Venezuela y el mundo, conocí la noción de mercado musical y cómo manejarnos a partir de la formación que nos brindó el maravilloso equipo que constituyó este proyecto del Ministerio del Poder Popular para la Cultura y sus entes dedicados a esta área.

En un universo de 1400 artistas en 2015 y 1900 en 2016 vinculamos en esta extraordinaria experiencia que incentivaba a la construcción de marcos de circulación mediante conciertos y rondas promocionales, así como reconocernos actores del sector musical de una Venezuela productiva. Esta fue una política cultural inédita que marcó un hito en la configuración de una industria musical venezolana que hoy se devela en el naciente motor de la economía cultural nacional.

En ese sentido del saber y la praxis progresiva en esta estrategia de promoción, llegamos con Herencia de la Caracas AfroUrbe a expandir nuestras alas en Circulart: “La plataforma cultural para la música más importante de Latinoamérica, que reúne anualmente profesionales de todo el mundo en un espacio en el que se conjugan conferencias, talleres, paneles, showcases, encuentros de negocios, networking informal, y la feria del sector musical” [2].

Circulart en su décima primera edición se dio en un escenario digital como fruto de los desafíos de la pandemia a la que nos enfrentamos mundialmente. De allí que durante cuatro días artistas, agencias, programadores, curadores de festivales internacionales y profesionales de la música de 55 países nos reunimos con mucha atención y afectos en una edición virtual desarrollada desde Medellín, Colombia, del 12 al 15 de noviembre de 2020.

Gestionar nuestras propuestas musicales; trabajar permanentemente en fortalecer cada eslabón de la cadena de valor de nuestro quehacer; tener conciencia plena del 360° de nuestras acciones para el cumplimiento de cada objetivo; superar cada desafío permanente para hacer de nuestras sonoridades productos exportables como aportes del sector independiente, nuestras músicas que aporten al colorido mundial. Todos son elementos fundamentales para estar y ser parte de estos espacios estratégicos en los que trabajadores culturales de la región y del mundo están ávidos y ávidas por conectar con las visiones y sentires de nuestras identidades.

Ahora, todo esto debe estar anclado desde el acompañamiento de nuestra institucionalidad, debe darse continuidad a programas como Fimven, la persistencia en este quehacer de construcción de nuestra industria cultural, creativa, productiva. Tanto como esta semana va en curso la 16° edición de la Feria Internacional del Libro (Filven), que permite que el sector editorial cobre pertinencia, relevancia a pesar de todo el asedio internacional y de las decisiones y desviaciones internas relacionadas con la voluntad a la que estamos expuestos y expuestas.

Así pues, todo sumaría para que trascendamos el estereotipo de un público que pide que “echemos una tocadita allí” o la o el intérprete que “mata un tigre” y eso sea suficiente para su subsistencia.

Fomentar entonces la continuidad de extraordinarias experiencias, que al labrar, labrar y labrar se haga el escalamiento necesario para hacer de nuestra música presente, por tanto, nuestra cultura venezolana, nuestro senti-pensar en el movimiento circular del pulso de nuestros pueblos como la música, el canto y la cadencia del baile que porta los signos de la diversidad de nuestra cultura que el mundo, lo hemos constatado, está ávido de recibir y latir en un mismo corazón.

Rescatemos muchas Fimven, por la continuidad de tantas iniciativas… para que el tan ansiado Motor de la Economía Cultural sea verdaderamente una realidad que nos permita ir más allá de nuestro oro negro que sigue bañando nuestra tierra bendita.

Para que la música no pare de Circulart…

Mónica Mancera-Pérez | @mujer_tambor

[1] https://albaciudad.org/2015/09/conozca-el-cronograma-de-conciertos-de-fimven-2015/
[2] https://circulart.org/2020/